WALLPEN: Observar a tu alrededor

Este documental rescata el significado de la palabra WALLPEN, que en mapuzungún significa “mirar a tu alrededor”, por lo que nos invita a observar nuestro territorio y maravillarnos con la increíble riqueza biocultural de la Península de Hualpén, el único Santuario de la Naturaleza ubicado en el Gran Concepción.

El material audiovisual lleva siendo elaborado más de 3 años, y tiene una duración aproximada de 30 minutos, entregando información muy relevante en torno a la situación del Santuario de la Naturaleza Península de Hualpén, abordando su potencial para la educación ambiental y como refugio de la diversidad biológica, pero también buscando visibilizar las amenazas que existen sobre él. 

Hualpén se encuentra seriamente amenazado por plantaciones forestales, que cubren gran parte de su territorio, además de la cercanía de industrias contaminantes como ENAP y Petroquim. También en los últimos años han aparecido múltiples y nuevas amenazas, como son el riesgo de urbanización y construcción de proyectos inmobiliarios, la sequía en el humedal, los perros asilvestrados y los microbasurales, entre otros.

El entorno de pinguineras y alstoremerias hacen de la península de Hualpén un paisaje único del Biobío. © Montaraz

Bastian Gygli, director del documental, comentó del proceso creativo y de producción: “Con Montaraz, siempre quisimos hacer un documental de la naturaleza del Hualpén. En Hualpén hay un bosque casi único en Chile, el bosque esclerófilo costero, que no se encuentra en practicamente ningún otro lado. Vimos animales como la hormiga panda, que no sabíamos que vivía ahí. ¡Vimos ballenas! Salir a la naturaleza ahí es como estar en los documentales que uno ve de niño, solo que nos cuesta creernos el cuento. Como biólogos, la idea era mostrar que estos lugares hermosos también están cerca”.

Cualquiera sea tu vereda, uno puede hacer mucho, incluso solo compartiendo y visitando.

Bastian Gygli, director de Wallpen.

Pero el documental abarca mucho más que solo eso, el Santuario de la Naturaleza Península de Hualpén es uno de los espacios de conexión con la naturaleza más importantes del Gran Concepción, en ese sentido el documental “Wallpen, Observar a tu Alrededor” se hace cargo de plantear la necesidad de su protección y el acceso público y consiente a su territorio.

“Ahí conversamos nuestra idea con otras personas” nos comenta Bastian, “Andrés Toro Toro, activista local de hace muchos años y Nicolás Salazar, que trabaja en periódico Resumen, que siempre ha estado involucrado en las problemáticas ambientales. Juntos es como tomó real forma el proyecto, donde el objetivo era más que solo mostrar lo lindo de la naturaleza, sino contar la historia de este territorio. Incluyéndonos a nosotros, sus habitantes y todo lo que eso implica.”

Una preciosa cigarra observa atenta la vida presente a su alrededor. © Montaraz

“Esto incluye mostrar las problemáticas ambientales y las cosas que se están haciendo para enfrentarlas. Todo para finalmente proponer qué hacer al respecto, y aquí es donde fue interesante ver todas las perspectivas. Porque es un lugar tan visitado y querido, que mucha gente quiere cuidarlo y hay muchas formas de hacerlo. Por lo mismo, nuestra idea fue compartir el espacio para que las mismas personas contaran su historia, incluyendo gente que vive ahí, activistas, emprendedores, científicos, abogados. Y luego simplemente hacer un llamado a formar parte de estas discusiones, a involucrarse en la defensa del lugar. Cualquiera sea tu vereda, uno puede hacer mucho, incluso solo compartiendo y visitando.”

El estreno de este trabajo será de forma tanto presencial como online, donde el equipo espera llegar a la mayor cantidad de gente posible. Sobre esto, Bastian comenta: “La idea es que sea una herramienta más para el cuidado de este lugar, que ojalá mucha gente se maraville, o se enoje, o lo que sea, pero que se motiven a involucrarse y ser parte del cuidado de la península…es que es un lugar demasiado genial, y tan cerca de nuestra ciudad.”

Los bosques de Hualpén están amenazados por el avance de inmobiliarias. © Montaraz

Estreno presencial y online

El lanzamiento presencial se realizará en la Universidad Federico Santa María, en Hualpén (Arteaga Alemparte 943, Hualpén, Bío Bío), el día lunes 27 de junio a las 19:00 hrs, y se solicitará pase de movilidad.

Por otra parte, dos días después se realizará el estreno online, el día 29 de junio a las 19:00 hrs, el cual podrá seguirse a través de todas la redes sociales de las agrupaciones productoras, además de un lanzamiento conjunto vía Facebook.

Tráiler del documental: 

Sobre los Realizadores

Este es un trabajo conjunto de Montaraz (@montaraz.naturaleza), periódico resumen (@resumen.cl), nahuelbutafilms (@nahuelbutafilms) y la campaña ciudadana “Salvemos el Santuario” (@salvemoselsantuariodehualpen), unidos a múltiples otros actores como Homovidens, Taller Svarmo y La Gaviota Podcast. Además cuenta con sonidos y música original de las artistas regionales Rayen Perez, Valentina Villarroel y Motri.

Imagen de portada: Una de las especies emblemáticas que aparecen en las noches de Wallpen es el Monito del monte. © Montaraz

¿Se puede pelear o no contra la salmonicultura? Esa es la pregunta principal que circula a lo largo de este nuevo documental que cuestiona la industria de los salmones en uno de los últimos lugares prístinos que quedan en el planeta y también una zona de interacción con aguas antárticas. Así, desde ambas orillas del […]

¿Se puede pelear o no contra la salmonicultura? Esa es la pregunta principal que circula a lo largo de este nuevo documental que cuestiona la industria de los salmones en uno de los últimos lugares prístinos que quedan en el planeta y también una zona de interacción con aguas antárticas. Así, desde ambas orillas del canal Beagle, en el extremo sur de América, activistas chilenos y argentinos alzan la voz para dar cuenta de los peligros que implicará la inminente instalación de jaulas de salmones en este territorio y al mismo tiempo, ofrecer propuestas ciudadanas que atraviesan fronteras para dar un rotundo NO a la instalación de salmoneras.

El documental cuenta la historia de tres buzos que se sumergen en el canal Beagle para dar cuenta de las riquezas marinas que estarían fuertemente amenazadas si las salmoneras se instalan en este lugar. Crédito: @beaglesecretosdelmar 

Pero la cruzada no es fácil, nos cuentan los protagonistas de este documental, que incluye desde activistas, científicos, chefs como la destacada Narda Lepes, agentes políticos y habitantes del territorio ancestral como los representantes de la comunidad yagán de Puerto Williams. “Por su geografía, el sur Chile es un país que tiene costas y fiordos que le permiten instalar un montón de cantidad de jaulas que permiten que la industria del salmón sea la segunda economía después del cobre”, sostiene Martina Sasso, Coordinadora del Programa Marino Rewilding Argentina. A esta presión económica se le suma la falta de participación ciudadana en estas decisiones, donde en la mayoría de los casos, no se realizan consultas indígenas ni estudios rigurosos de impacto ambiental que den cuenta de las verdaderas y peligrosas amenazas que implica esta invasión de los ecosistemas marinos.

Destruir algo creado por humanos lo llaman vandalismo.  Destruir algo creado por la naturaleza lo llaman progreso.

“Sus cuerpos están completamente desfigurados y quebrados, les faltan branquias y hay piojos marinos por todos lados. Es por eso que ya no ves un salmón entero en el mercado. Solo ves piezas de salmón”. Con esta descripción, Yvon Chouinard, fundador de Patagonia, describe la salmonicultura para el documental Contracorriente.

El documental «Contracorriente» es la nueva producción de Patagonia para generar consciencia ambiental en torno a la industria salmonera que ahora se expande al sur. 

Producido por Sin Azul no hay Verde, el programa marino de Rewilding Argentina y con el apoyo de Patagonia, el film se estrenó hace unos días en Argentina y busca traspasar fronteras ante una problemática que une a Chile y el país vecino. Las imágenes de “Contracorriente” ponen la lupa sobre la cría intensiva de salmón y alerta sobre sus consecuencias irreversibles en los ecosistemas marinos, especialmente, en el Canal Beagle, uno de los posibles lugares de desembarco de la industria en Argentina.

La trama transcurre de la mano de tres buzos que se sumergen por primera vez en las profundidades del canal Beagle, en los puntos exactos donde se instalarían salmoneras en el país vecino. Allí logran registrar la riqueza de especies que habitan las frías aguas del extremo sur, biodiversidad que opera también como un llamado urgente a salvar nuestros mares. Cada visualización del documental se convertirá en una carta dirigida a la legislatura de Tierra del Fuego para pedir una ley que prohíba la salmonicultura.

“A diferencia de otros sistemas de producción, la salmonicultura se lleva a cabo en el mar, un ambiente incontrolable. Se introduce una especie exótica, antibióticos y residuos, quitándole el oxígeno y matando el ecosistema“, explica Martina Sasso, directora de la productora Sin Azul no hay Verde. “Cada diez años, estos centros se tienen que mover y cada diez años, un pedazo de mar se vuelve irrecuperable”.

El documental puede verse de forma digital y gratuita en la web www.noalasalmonicultura.com. Por cada visualización, se enviará una carta a la legislatura de Tierra del Fuego pidiendo el tratamiento del proyecto de ley que prohíbe la industria en la zona, el único lugar de Argentina donde podría instalarse. En mayo de 2019, después de una fuerte campaña de rechazo a la industria de parte de distintos sectores de la provincia, la actual vicegobernadora del lado argentino, Mónica Urquiza, presentó este proyecto que aún no ha sido tratado por la legislatura.

Sasso asegura que la provincia y Argentina están ante una oportunidad única: “Tierra del Fuego puede convertirse en la primera provincia del mundo en prohibir la salmonicultura y, como lo ha sabido hacer en otras oportunidades, transformarse en un faro y referente ambiental desde el Fin del Mundo“.

La geografía de fiordos y canales del sur de Chile hace que sus costas sean ideales para la instalación de jaulas de salmones, haciendo más difícil detener esta industria. Crédito: @beaglesecretosdelmar 

Los peligros de la salmonicultura y la experiencia chilena

La salmonicultura es la cría intensiva de salmones en jaulas flotantes del tamaño de canchas de fútbol que se instalan en el mar. La industria, ha demostrado sus efectos nocivos en cada ecosistema donde desembarca y en Chile no ha sido la excepción.

Hace solo unos meses, se escaparon 800 mil salmones en el sur del país. Esto se debe a diferentes razones que generan efectos irreversibles en el ambiente, como la ruptura de redes por otros animales, errores de manejo humano, o causas ambientales como tormentas.

Estos números reflejan una realidad frecuente en la industria, ya que según las cifras de Sernapesca, entre 2010 y 2018 hubo “87 eventos de escape de salmones”, señala un informe del 2019 de la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN). Los efectos de estos escapes son de un alto impacto ambiental, tal como indica el mismo documento, ya que surge “la competencia por el alimento con otros peces o pasar a convertirse en presa de depredadores a los que pueden transmitir parásitos y enfermedades”.

El documental chileno Estado Salmonero (2019), dirigido por Daniel Casado, producido por Patagonia y con protagonista al surfista profesional Ramón Navarro, expone el impacto negativo de la salmonicultura en el ecosistema, rastrea los orígenes de la industria y el mayor consumo per cápita de salmón de granja chileno a nivel global.

Sobre esta experiencia, Navarro dice que “Hoy se ha demostrado que la industria salmonera no es limpia y atenta contra el ambiente, las comunidades y los ecosistemas“. Por eso, Navarro lo describe así: “Se pueden perder especies endémicas enteras y es una actividad que afecta seriamente al turismo porque ya no tienes playas tan limpias como antes. Los ecosistemas son lugares muy frágiles. Una vez que se pierden, es muy difícil recuperarlos“.

El documental se introdujo en las profundidades del Canal Beagle para registrar su enorme riqueza y biodiversidad marina. Crédito: @beaglesecretosdelmar 

Para conocer más acerca del impacto de esta industria en el mundo, Patagonia produjo también el film  Artifishal, que explora cómo los criaderos de peces son una amenaza para las especies nativas y están contribuyendo a la involución del salmón salvaje.

Ve el tráiler en el enlace.

Conoce más de este tema, en el siguiente enlace.

Ve el documental Contracorriente en el siguiente enlace.

Ve el documental Estado Salmonero, haciendo click aquí

Imagen de portada: El documental sigue a tres buzos que recorren los posibles puntos donde se instalarían las salmoneras para mostrar el ecosistema marino en peligro. Crédito: @beaglesecretosdelmar

La Soledad de (Paul) Watson

“Watson,” el documental, sugiere al compañero de un Holmes ausente. Pero el personaje no es John sino Paul, Paul Watson. Lejos está este hombre de la templanza, la rigurosidad objetiva y el carácter mayormente afable con el que se bosqueja al amigo de Sherlock. Paul Watson es un guerrero que tomó a la comunicación por las astas, […]

“Watson,” el documental, sugiere al compañero de un Holmes ausente. Pero el personaje no es John sino Paul, Paul Watson. Lejos está este hombre de la templanza, la rigurosidad objetiva y el carácter mayormente afable con el que se bosqueja al amigo de Sherlock. Paul Watson es un guerrero que tomó a la comunicación por las astas, le torció la cabeza al toro y le puso ante la vista crueldad que ha imperado en el mar desde que el ser humano se subió a un barco.

El documental se estructura en torno a una entrevista que se detiene de vez en cuando para intercalar imágenes de vida marina, entre las mejores que he visto, e imágenes de archivo que muestran a Paul en los tiempos de Greenpeace, o capitaneando, en plena batalla, un barco de su organización, la Sea Shepherd Conservation Society, la Sociedad de Conservación de los Pastores del Mar.

La entrevista es el corazón del documental. Y sin embargo, lo insuperable son las imágenes históricas de lo que se llamó “acción directa:” tácticas para disuadir a los buques balleneros, o a las embarcaciones que “aletean” tiburones, a suspender sus crueldades incomprensibles a la razón. Las imágenes de archivo muestran a un Watson liderando un grupo comando que, en un bote inflable, se interpone a la trayectoria de un arpón. El cañón se dispara igual, e impacta en una ballena, pasando sobre las cabezas de los activistas. En otro ejemplo, Watson golpea y daña el casco de un buque pirata con la proa de su embarcación de guerra ambiental.

Entre las imágenes que más importan se encuentran las de la caza de focas por los canadienses. Los cazadores, seres humanos entre signo de pregunta, clavan un gancho en el cuerpo de una foca de pocos días para impedirle que escape al agua. Una vez asegurada, le quebrarán el cráneo de un palazo. Buena gente los foqueros y los balleneros… tan buenos como los que enganchan tiburones en anzuelos encarnados, los cargan a bordo, les cortan las aletas y los tiran, mutilados, por la borda. Los animales caen al fondo del mar como una hoja que dibuja curvas en el aire.

La película confronta nociones de bien y mal, de lo aceptable e inaceptable. A Watson la frustración se le cuela, incluso el odio por aquellos que, bajo un argumento de necesidad cuestionable, reclaman derechos como si fueran mártires de los ambientalistas.

A Watson se lo persiguió, acusó, arrestó, encarceló y expuso a toda la parafernalia de instrumentos legales que el mundo occidental es capaz de concebir para defender al ballenero, al foquero, etc. A Watson se lo llamó criminal, a los que él resistió, perjudicados.

La película confronta nociones de bien y mal, de lo aceptable e inaceptable. Watson recuerda su vida con la tranquilidad de un mercenario. Mantiene en la entrevista una expresión de ojos que sonríen. Ya se la encuentran en el Watson joven. Y sin embargo, la frustración se le cuela, incluso el odio por aquellos que, bajo un argumento de necesidad cuestionable, reclaman derechos como si fueran mártires de los ambientalistas.

Watson el documental cuenta una historia precisa en un tiempo demasiado extenso. Las imágenes extraordinarias de la vida marina no son necesarias para que el espectador comprenda lo que se encuentra en juego. El contraste estético es excesivo, nos quitan de los tiempos en los que Watson construía su propias imágenes para vivir resistiendo una gran injusticia universal. Watson se defiende afirmando que sus acciones directas nunca dañaron físicamente a nadie, mientras que aquellos a los que él persiguió mataron cientos, miles de animales por conveniencia. Ese es el conflicto de base.

La industria ballenera llevó al borde de la extinción a las especies más espectaculares. En algún momento fueron los Estados Unidos, y los rusos y japoneses, noruegos y españoles. Islandia reclama por su cultura ballenera. El aleteo de tiburones masacra cientos de miles de tiburones para que en Hong Kong, o tal vez en Wuhan, de donde recibimos el virus que nos cambió la vida, un hombre rico consuma sopa de aleta.

Es importante Watson, el hombre sin par, el hombre solo. En el mundo ambientalista no hubo otro que demostró mejor su desconfianza por las instituciones para subsanar el enorme mal que le hacemos a la naturaleza. Su forma de la violencia colisionó en un universo de otras violencias, permitidas por el poder, incluso subvencionadas con los impuestos de la gente de a pié. El cambio climático no tiene un Watson. Tiene ciencia, pero no parece que estemos yendo a ninguna parte.

En síntesis, Watson el documental rescata imágenes que hoy, aunque aún ocurren, nadie quiere mostrar. Watson fracasó, porque se siguen matando ballenas y aleteando más tiburones que nunca. Pero no se le puede negar un intento de cambiar la estética del mar, tan cercana a lo que debe ser, al valor ético. Watson fue un fracasado exitoso. Quien lo condena en el fondo lo rescata. En muchos de nosotros germina la semilla de un Watson.

Quisiera no justificarlo, porque sería políticamente más correcto. Pero pienso que un mundo sin personajes como él no logra cambios de fondo. La diplomacia, la negociación, nos dan el planeta que tenemos: incendiado, sin glaciares, con especies en extinción, y todo sin pena ni gloria. ¿Habría sido lo mismo una legión de Watsons? Pero no la hay, y ya no queda espacio para su perfil.

“Watson” de Lesley Chilcott fue estrenada en Latinoamérica en el 5to Festival Internacional de cine ambiental de la Patagonia, PATAGONIA ECO FILM FEST.


Sobre el Autor 

Claudio Campagna es biólogo y trabaja para la  Wildlife Conservation Society, es presidente del Foro para la Conservación del Mar Patagónico y fue jurado de la sección de largometrajes internacionales en competencia del PEFF 2020.

Documental «Fantastic Fungi»: la magia bajo nuestros pies

¿Sabías que el organismo más antiguo y más grande de la tierra es un micelio? El micelio, cuerpo vegetativo de un hongo, se desarrolla bajo tierra y está compuesto de cientos de filamentos en forma de red llamados hifas. Los pequeños hongos que vemos asomarse por el suelo, con sus diferentes formas y colores, es […]

¿Sabías que el organismo más antiguo y más grande de la tierra es un micelio? El micelio, cuerpo vegetativo de un hongo, se desarrolla bajo tierra y está compuesto de cientos de filamentos en forma de red llamados hifas. Los pequeños hongos que vemos asomarse por el suelo, con sus diferentes formas y colores, es solo el cuerpo reproductivo de estos gigante subterráneos. El más majestuoso que se ha descubierto hasta hoy, habita en una montaña en Oregon/EEUU, y su extensión en el tiempo es similar a su extensión por el espacio, tiene miles de años y recorre otros miles de hectáreas. La teoría dice que un micelio puede vivir para siempre, en la medida que siga teniendo alimento hacia donde expandirse, empujando los límites de cómo entendemos la vida y la muerte.

Schizophyllum commune, fotografiada por Steve Axford

El reino fungi es a la vez fascinante y misterioso, sin embargo pareciera no recibir tanta atención como los reinos vegetal y animal. Tiene más de 1.5 millones de especies —eso es seis veces más que las plantas— no obstante, sus organismos tienden a desarrollarse en lugares difíciles de observar. Es por esto que el director Louie Schwartzberg, se ha esmerado por traer este reino ante nuestros ojos, mediante la elaboración del documental Fantastic fungi: the magic beneath us (Fungi fantásticos: la magia bajo nosotros). Este largometraje lanzado el año 2018, cuenta con fotografía alucinante, compuesta de imágenes, videos, animaciones y time laps, llenos de colores y texturas, logrando una experiencia inmersiva y sinestética.

Panus lecomtei, capturada por Steve Axford

El reino fungi es a la vez fascinante y misterioso, sin embargo pareciera no recibir tanta atención como los reinos vegetal y animal.

Mycena peluda, capturada por Steve Axford

Le acompaña, a la narración visual, relatos de especialistas apasionados, entre los que se destacan el renombrado micólogo estadounidense Paul Samets, la micóloga chileno-italiana Giuliana Furci, el doctor especialista en medicinas alternativas Andrew Weil, entre otros. Todos ellos llevan al espectador en un viaje por las diferentes dimensiones del mundo fungi: desde su labor en el ciclo de la vida, pasando por su rol en la comunicación de las especies vegetales, sus usos combatiendo la contaminación, sus aplicaciones para la salud humana, e incluso sus efectos sobre nuestra psique y evolución. La cantidad de maneras en las que interactuamos con los hongos es sorprendente, y más sorprendente aún la poca consciencia que tenemos de ello.

Chlorociboria capturada, por Steve Axford

Sobre este último punto, el documental trae a la luz una teoría que establece que el consumos de ciertos hongos alucinógenos fuera un hito indispensable para la evolución del cerebro humano, considerando el tremendo desarrollo del neo córtex que tuvo lugar en un tiempo relativamente corto. La capacidad de los hongos de crear nuevas redes de conexiones neuronales en el cerebro —de igual manera como crean conexiones entre las raíces de las plantas a nivel de sub suelo—  ponen en evidencia su funcionamiento como encargados de crear las conexiones necesarias para el sustento de la vida. Desde aquí se justifica entonces, la presencia en el documental de una voz en off que interviene representando la voz de los hongos, como parte de una inteligencia superior: la de la naturaleza misma, constantemente diseñando la vida.

La cantidad de formas en las que interactuamos con los hongos es sorprendente, y más sorprendente aún la poca consciencia que tenemos de ellos.

Adentrarse en reino fungi es tremendamente enriquecedor, en las palabras de la periodista Eugenia Bone: “Los hongos fueron la ventana a través de la cual comencé a comprender la naturaleza de una manera más profunda”. Este documental nos plantea que conocer a estas especies es conocer algo sobre la vida y la existencia misma, y volvernos un poquito más sabios. Y es verdad que no se puede comprender a la naturaleza en toda su dimensión si no se entiende primero a los hongos como componentes esenciales de los ecosistemas. Ellos fueron los que transformaron la roca para crear el suelo, y para que toda la vida terrestre pudiera aparecer. Ellos son los recicladores, descomponen los organismos muertos preparándolos para renacer. Ellos están en todas partes, están presentes incluso en el aire que respiramos.

Amethyst Deceiver, fotografiada por Eric Balcon.

Fantastic Fungi es una película documental de 2019 dirigida por Louie Schwartzberg. La película combina cinematografía de lapso de tiempo, CGI y entrevistas en una visión general de la biología, los roles ambientales y los diversos usos de los hongos. Puedes arrendarla aquí

Imagen de portada: Porcelain Fungus, fotografiada por Bernhard Pfister.

Sabemos que muchos proyectos que tenían como propósito original ser exhibidos en espacios públicos hoy han tenido que dar pie atrás debido a la contingencia del COVID-19. Uno de ellos fue la expedición subacuática de la ONG «Vuelve al Océano», quienes tenían planificado hacer una exposición de fotografía y cápsulas audiovisuales sobre ecosistemas marinos en […]

Sabemos que muchos proyectos que tenían como propósito original ser exhibidos en espacios públicos hoy han tenido que dar pie atrás debido a la contingencia del COVID-19. Uno de ellos fue la expedición subacuática de la ONG «Vuelve al Océano», quienes tenían planificado hacer una exposición de fotografía y cápsulas audiovisuales sobre ecosistemas marinos en colegios de la región de los Ríos.  Si bien el contexto sanitario puso obstáculos para la exhibición, esto no impidió seguir adelante con la divulgación de este fascinante proyecto. Es por eso que actualmente están presentando las cápsulas y fotografías a través de sus redes sociales para divulgar este importante espectro de nuestro patrimonio natural en el sur de Chile.

La ONG Vuelve al Océano está integrada por un grupo de jóvenes entusiastas amantes de la naturaleza, quienes decidieron sumergirse en las profundidades subacuáticas de la selva valdiviana de la región de Los Ríos para realizar un valioso registro audiovisual. Entre los sitios que visitaron estuvo caleta Bonifacio y Chaihuín. El equipo realizador fue integrado por Elisa Montti, licenciada en biología marina y Directora científica de la fundación y el camarógrafo subacuático Felipe Araya.

El equipo lleva un año documentando las especies marinas que habitan los fondos acuáticos de este territorio. Llevar a cabo el registro documental fue todo un desafío. Para lograr sus objetivos, usaron una cámara profesional al interior de una carcasa que la protegía del agua y de la presión de 2 a 5 atmósferas a las cuales se sometieron mientras bucearon. También – cuenta el realizador Felipe Araya – utilizaron diversos lentes para las grabaciones, de modo de obtener tanto visiones panorámicas para documentar tiburones, delfines, lobos y pulpos, como el mundo pequeño de este universo subacuático, como los nudibranquios y actinias (anémonas). Todo eso y más se puede ver en la exhibición.

Por otra parte, los flashes y focos de video les permitieron capturar el intenso colorido de los corales y esponjas, y el trípode ayudó a registrar los comportamientos de especies más tímidas que se disgustaban ante el sonido de sus exhalaciones. “Hemos aprendido muchísimo observando el sinfín de situaciones extraordinarias que ocurren bajo el mar, aunque también presenciamos escenas tristes”, afirma Felipe Araya.

Y es que junto a la biodiversidad de este entorno, el equipo también presenció los efectos de la contaminación ambiental como restos de basura, latas y plástico que convivían con los seres vivos.

Todo este material audiovisual y fotográfico guarda el propósito de transformar a la comunidad en un espectador consciente sobre lo que sucede bajo el mar de la región. «Es un documento para dar a conocer y para que las personas se maravillen, pero también, para que exista una toma de consciencia de lo frágiles que son estos ecosistemas y se animen a formar parte en las campañas de protección», cuenta finalmente Felipe Araya.

Es por esto que la ONG Vuelve al Océano ha comenzado a editar el material en pequeñas cápsulas audiovisuales de 30 a 60 segundos, con las que poco a poco el público podrá ir aprendiendo y así ser partícipe de estas fascinantes expediciones subacuáticas en las profundidades sur de Chile.

Por ahora, cuentan sus realizadores, las cápsulas se pueden ver en la cuenta Instagram y el Facebook de la ONG Vuelve al Océano.

Cuando la contingencia lo permita, expondrán en establecimientos educacionales de la región de Los Ríos, para finalmente mostrarlas en espacios públicos como el Museo Castillo de Niebla, Carpa de la Ciencia, ferias costumbristas, entre otros.

Para hacer un seguimiento a los lugares de exhibición, saber más sobre buceo en la región de los Ríos y apoyar las iniciativas de la organización, puedes ingresar a: WWW.VUELVEALOCEANO.CL/ONG.

Imagen de portada: Medusa misteriosa, por Felipe Araya.

Relatos en torno a la colorida tradición del bordado, a la vida rural de Cochrane y a su sobrecogedora geografía, dan vida a la producción “Bordadoras del Baker, que busca difundir este oficio que se ha ido transmitiendo entre abuelas, madres e hijas de la Patagonia chilena. Inundando de hilos, flores, telas y colores las […]

Relatos en torno a la colorida tradición del bordado, a la vida rural de Cochrane y a su sobrecogedora geografía, dan vida a la producción “Bordadoras del Baker, que busca difundir este oficio que se ha ido transmitiendo entre abuelas, madres e hijas de la Patagonia chilena.

©Bordadoras del Baker

Inundando de hilos, flores, telas y colores las redes sociales de todo Chile, el corto documental “Bordadoras del Baker” debutó hoy en forma online y gratuita, tras haber sido exhibido hace algunas semanas en un emocionante estreno en el Centro Cultural de Cochrane, dedicado a las bordadoras que participaron en la producción, a sus familias y a toda la comunidad local.

Dirigida por el cineasta chileno Ignacio Ruiz, esta pieza audovisual de 25 minutos narra las historias de mujeres que continúan bordando completamente a mano prendas tradicionales de la vida patagona, como tabaqueras, manteles, fajas y pañuelos al cuello, entre otras. Siguiendo una tradición familiar, han logrado preservar una técnica que parecía casi olvidada en la región de Aysén.

“Antes que estos saberes y estos relatos se perdieran en el tiempo, quisimos dar vida a este corto documental que muestra sus paisajes apartados y sobrecogedores, sus vidas pausadas y tan conectadas con el entorno natural, sus procesos creativos, sus bordados y su colorido imaginario. Es un viaje a las profundidades rurales de Cochrane, para conocer este oficio patrimonial que nos transmite toda la delicadeza y la fuerza de las mujeres patagonas”, cuenta el equipo de investigadoras, Catalina Camus y Marcia Faúndez, quienes impulsaron este proyecto con el propósito de poner en el mapa de las comunidades bordadoras de Chile a estas creadoras ayseninas.

©Bordadoras del Baker

Más de veinte bordadoras de diversas familias y generaciones participaron de esta producción regional, quienes fueron reconocidas en el lanzamiento realizado junto a la Ilustre Municipalidad de Cochrane, donde una de las protagonistas, Eloisa Escobar, sacó aplausos por las escenas que muestran sus múltiples oficios y talentos, como continuar bordando a la “antigua”, es decir, sin usar moldes ni bastidor, solos con sus manos, su imaginación y su jardín de flores como inspiración.

“Tengo 84 años, llevo toda una vida bordando, hilando, tejiendo, haciendo quesos, sembrando y tantas otras cosas en mi campo, en Tres Lagos. Siempre pensé que alguna vez me iban a reconocer todo el trabajo y todo el sacrificio que uno hace, y cuando oí mi nombre en la radio Río Baker, la misma que escucho cada mañana, cuando escuché sobre mis bordados y sobre la película, me dio tanta alegría, tanta emoción…”, señaló Eloísa, quien proviene de una reconocida familia de bordadoras de la comuna. También agregó: “me gustó sobre todo verme montar a caballo en mi campo, para que vean que a mi edad uno puede seguir bordando y haciendo de todo”.

Este corto documental fue producido durante el verano del 2019 por un equipo de Niebla Producciones, respaldado por Fundación Raíces Vivas, apoyado por la Ilustre Municipalidad de Cochrane y financiado por el Gobierno Regional de Aysén a través del FNDR de Cultura.

Puedes ver el documental en vimeo pinchando aquí.

©Bordadoras del Baker

  La cinta de 80 minutos- producida por Patagonia Films, encabeza una serie de producciones audiovisuales centradas en la industria salmonera. Chile, también contará con su propio micro-documental para abordar los efectos de las salmonicultura al sur del país, el que será estrenado en mayo.  “Artifishal: El camino a la extinción está lleno de buenas […]

 

La cinta de 80 minutos- producida por Patagonia Films, encabeza una serie de producciones audiovisuales centradas en la industria salmonera. Chile, también contará con su propio micro-documental para abordar los efectos de las salmonicultura al sur del país, el que será estrenado en mayo. 

“Artifishal: El camino a la extinción está lleno de buenas intenciones”. Este es el nombre del documental ambiental producido por Patagonia Films que ha dado que hablar alrededor del mundo y que este 08 de mayo a las 20.30 horas será estrenado en Chile. La cinta muestra de manera clara y directa la destrucción de la vida de los peces salvajes y las orcas y de su hábitat, los ríos y océanos, producto de la acción de los criaderos de salmón.

“Artifishal” aborda los devastadores efectos medioambientales, económicos y culturales que provoca el desarrollo de esta creciente industria. Para esto, los realizadores se introdujeron al interior de criaderos en distintos puntos de Estados Unidos, con el objetivo de registrar las preocupantes condiciones en que la se crían los ejemplares de salmones que luego van a ser depositados en ríos naturales.

¿Por qué el camino a la extinción está lleno de buenas intenciones? El Gobierno de Estado Unidos financia la operación de cientos de criaderos de peces, los cuales se dedican a criar de manera artificial y controlada más de 60 millones de salmones que luego son liberados en aguas naturales, con el supuesto objetivo de aumentar su población, fomentar la pesca y generar más alimento para las especies del lugar, como las orcas.

Sin embargo, detrás de esta acción teñida de “buena intención”, no existe más que daño, provocado por lo que parece ser un gran negocio. Pese a la gran cantidad de salmones que son liberados en distintos cauces por los criaderos, estos logran un menor desarrollo que las especies naturales, por lo que no son suficientes para alimentar a las orcas. Por si fuera poco, estos ejemplares hacen uso de los recursos existentes para los salmones naturales, generando competencia y dominación de las comunidades nativas en crecimiento. Además, su genética está deprimida, por lo que la mezcla con peces nativos no hace más que afectar la calidad de vida de las nuevas crías y la pesca artesanal de cada localidad.

El documental, también hace un guiño a lo que sucede en las granjas de salmones de aguas abiertas: grandes instalaciones donde, a través de mallas dispuestas en los océanos, se crían amontonados millones de salmones para luego ser vendidos a diferentes mercados. Esta industria, contamina ferozmente el medioambiente con residuos y químicos, impactando irreparable el fondo marino, como es el caso de Noruega.

Pero no sólo eso,  los peces nativos se contagian con los parásitos que genera el hacinamiento de los salmones en las jaulas y consumen los antibióticos que quedan en el agua. Por otro lado, las fugas de especies desde las jaulas a mar abierto significa una constante amenaza para la salud humana, debido a la alta cantidad de antibióticos que contienen, lo que aumenta la resistencia al medicamento. Según el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales se estima que el 5% de los salmones se escapa anualmente.

“Los humanos siempre nos hemos creído superiores a la naturaleza y eso nos ha causado grandes problemas Pensamos que podemos controlarla, pero no es así. Una vida sin naturaleza silvestre y sin estas fantásticas e icónicas especies es una vida de calidad inferior. Si perdemos todas las especies salvajes, nos perdemos también nosotros”, señaló Yvon Chouinard. 

Esta es una realidad de la que Chile no está ajeno, el país es el segundo productor mundial de salmones, compitiendo de cerca con Noruega. De hecho, los salmones es la segunda exportación más importante del mercado chileno, después del cobre. Esto ha ocasionado que la industria se expanda sin límites por las aguas del sur para instalar grandes cultivos que ya están generando importantes desastres ambientales. Lo más crítico, es que se siguen extendiendo hacia aguas prístinas del extremo austral, problema que será abordado en el microdocumental- protagonizado por el surfista nacional, Ramón Navarro- que Patagonia Chile está próxima a estrenar: Estado Salmonero.

En tanto, la invitación es a hacerse consciente del daño que está causando el cultivo de salmón en el mundo y a reflexionar unos minutos antes de llevar este pescado a la mesa.

Link de inscripción (Cupos limitados)

Trailer

IV Edición del Humus Film Festival

Desde el 1 de octubre de 2018 que abrió la convocatoria de la IV Edición del Humus Film Festival, un festival de cortos que aborda la temática «huerta y ciudad», impulsado por La Casa Encendida de Madrid y con la complicidad de la Rehdmad (Red de huertos urbanos comunitarios de Madrid). El Humus Film es un festival […]

Desde el 1 de octubre de 2018 que abrió la convocatoria de la IV Edición del Humus Film Festival, un festival de cortos que aborda la temática «huerta y ciudad», impulsado por La Casa Encendida de Madrid y con la complicidad de la Rehdmad (Red de huertos urbanos comunitarios de Madrid).

El Humus Film es un festival de cortos abierto a la participación de todas las personas, colectivos, huertos, entidades, instituciones y aficionados que quieran contar una historia sobre la huerta y la ciudad, participe o no en huertos urbanos.

Se establecen 4 categorías para poder participar:

1. Fantástica: Es la categoría para las historias de ciencia-ficción, de terror, de animación, futuristas.
2. Cortos de autor: Cortos con miradas más personales que hablen de la relación huerta-ciudad: las visiones más poéticas sobre estos entornos.
3. Comedia: Aquí caben todos los cortos que tengan la risa, la ironía o el humor como protagonista principal.
4. Documental: El indicado si quieres contar la historia de tu huerto; mostrar su relación con el barrio o documentar la fauna que se encuentra entre tus plantas.

El plazo de la convocatoria para enviar los cortos a concurso estará abierto hasta el 10 de marzo de 2019.

Para ver las bases ingresar a este link

La Reserva Mundial de la Biosfera “Lauca”, es una zona de biodiversidad única en el planeta. Ubicada en el altiplano de Chile, junto a la frontera con Bolivia, está siendo contaminada por relaves mineros abandonados y destruida por la desenfrenada explotación de la industria minera del bórax que atenta contra sus recursos naturales. Un destacado […]

La Reserva Mundial de la Biosfera “Lauca”, es una zona de biodiversidad única en el planeta. Ubicada en el altiplano de Chile, junto a la frontera con Bolivia, está siendo contaminada por relaves mineros abandonados y destruida por la desenfrenada explotación de la industria minera del bórax que atenta contra sus recursos naturales.

Un destacado pescador con mosca y embajador Patagonia, Gabo Benoit, recorre estas rutas solitarias en su mountain bike, en busca de un espacio único y mágico donde practicar la pesca con mosca. En esta ruta con destino al Parque ”Lauca”, se encuentra con enigmáticas historias sobre el abandono de este espacio, la dificultad de la vida de los últimos habitantes de la región y las maniobras políticas que han llevado al uso del altiplano chileno como un vertedero de relaves y desechos mineros a costa de sus maravillas naturales. En este viaje, Gabo Benoit, junto a Fundación Relaves y activistas locales, reconstruyen y revelan la historia de cómo se llegó a esta situación, invitándonos a ser parte del mágico altiplano y de esta Reserva Mundial de la Biósfera.

 

FECHAS DE ESTRENO:

Santiago

18 diciembre a las 20 horas.

Teatro IF (Avda. Italia 850)

15 de enero 20:30 hrs
Tienda Rod&Gun

Concepción

19 de diciembre 21:00 hrs
Tienda Patagonia Concepción

Talca

20 de diciembre 20:00 hrs
Universidad Católica del Maule

Coyhaique

8 de enero 20:30 hrs
Tienda Patagonia Coyhaique

Temuco

16 de enero 20:30 hrs
Tienda Planeta Outdoor

Puerto Varas
17 de enero 20:30 hrs

Tienda Patagonia Puerto Varas

Pichilemu
19 de enero 20:00 hrs
Fundación Punta de Lobos

Viña del Mar

7 de febrero 20:00 hrs

Tienda Caimi & Allen

Laguna Verde es el primer cortometraje de Montaraz, proyecto conjunto de los biólogos de la Universidad de Concepción Gonzalo Koo y Bastian Gygli. En él nos adentramos en uno de los últimos relictos de los ecosistemas nativos costeros de Chile central, un punto donde confluyen bosques y humedales. Este lugar, ubicado en la Península de […]

Laguna Verde es el primer cortometraje de Montaraz, proyecto conjunto de los biólogos de la Universidad de Concepción Gonzalo Koo y Bastian Gygli. En él nos adentramos en uno de los últimos relictos de los ecosistemas nativos costeros de Chile central, un punto donde confluyen bosques y humedales.

Este lugar, ubicado en la Península de Hualpén, cerca de Concepción, es utilizado actualmente como una estación de investigación biológica donde por los últimos 40 años la Universidad de Concepción ha realizado exclusivamente actividades para la conservación, educación e investigación. Esto ha permitido su resguardo frente a la creciente actividad humana que la circunda, la cual incluye un parque industrial y una creciente presión inmobiliaria, amenazas que se han manifestado a pesar del estatus de Santuario de la Naturaleza de la península.

En medio de este polarizante contexto el trabajo de Montaraz logra transportarnos a un, como lo llama su director, “viaje evolutivo”, el cual se manifiesta a través de una bella fotografía y un pulido trabajo sonoro, paseándonos sutilmente por los distintos componentes ecosistémicos del lugar, incluyendo el bosque esclerófilo costero, con especies arbóreas como el Peumo (Cryptocarya alba) y el Boldo (Peumus boldus), y el bosque templado lluvioso, representado por el Ulmo (Eucryphia cordifolia)y la Pitra (Myrceugenia exsucca).

Gonzalo, su director, nos comenta lo siguiente en relación al proyecto, “Esta producción, al igual que mucho de lo que hacemos con Montaraz, viene a cubrir un rol un tanto abandonado por nosotros los científicos: La difusión audiovisual del conocimiento. Como biólogos nos sentimos responsables de aquello y gracias a la confianza del Dr. Alfredo Saldaña del Departamento de Botánica de la UDEC pudimos finalmente transformar esta crítica en acción… La visión que tenemos sobre nuestro propio territorio ha mejorado notablemente durante los últimos años. Hoy somos más conscientes de que no se necesita viajar muy lejos de casa para vivir nuestro propio documental». 

Pueden ver el documental completo aquí.

Siete Colores ©Bastian Gygli