Por primera vez en la zona se realizará el curso «Ilustración científica marina, una exploración por la diversidad de nuestros mares». Junto a las talentosas profesoras Fernanda Oyarzún y Silvia Lazzarino, se ilustrará durante siete días la rica biodiversidad y ecología marina de Chile central, mediante técnicas de grafito, tinta, scratch y lápices de colores. […]

Por primera vez en la zona se realizará el curso «Ilustración científica marina, una exploración por la diversidad de nuestros mares». Junto a las talentosas profesoras Fernanda Oyarzún y Silvia Lazzarino, se ilustrará durante siete días la rica biodiversidad y ecología marina de Chile central, mediante técnicas de grafito, tinta, scratch y lápices de colores.

El curso es organizado por el Departamento de Comunicación de la Ciencia, del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB – 6sentidos), y se llevará a cabo en ECIM, Estación Costera de Investigaciones Marinas, Región de Valparaíso, del 22 al 28 de octubre.

No es necesario tener experiencia previa para postular.

Consultas a ilustracionmarina@gmail.com

Julieta Fernández Cánepa creció en el norte de la Patagonia argentina. Estudió Bellas Artes en Buenos Aires, para luego convertirse en Profesora Superior de Arte. Sin embargo, siempre supo que quería vivir cerca de la naturaleza, sobretodo, cerca de las montañas.  Por eso, al terminar sus estudios, se trasladó al extremo sur del continente: primero, […]

Julieta Fernández Cánepa creció en el norte de la Patagonia argentina. Estudió Bellas Artes en Buenos Aires, para luego convertirse en Profesora Superior de Arte. Sin embargo, siempre supo que quería vivir cerca de la naturaleza, sobretodo, cerca de las montañas.  Por eso, al terminar sus estudios, se trasladó al extremo sur del continente: primero, al pueblo de El Chaltén (en Argentina) y luego a Puerto Natales, Chile, donde vive actualmente.

Al llegar a la Patagonia, Julieta se capacitó y comenzó a trabajar como guía de caminatas. Desde entonces combina su profesión de guía y pasión por las montañas, con diversos proyectos artísticos que desarrolla en forma más introspectiva durante los meses de invierno. Es el caso de PATAGONIA POSTERS, donde plasma increíbles imágenes de la naturaleza de la zona con un estilo propio ligado al vintage.

Revista Endémico conversó con la artista, quien cuenta cómo llegó a concretar estas obras, qué relación ve entre arte y medioambiente, y otros temas.

¿Cómo llegaste a la idea de realizar PATAGONIA POSTERS?

Todo comenzó porque un hotel en Puerto Natales (Hotel Índigo, parte de cadena de hoteles NOI y que fue ideado por una pareja de Europeos muy estilosos, él de Francia y ella española), iba a contar con una pequeña agencia de viajes junto a la recepción. La idea era promocionar los tours que vendería la agencia, con imágenes pintadas y no con fotos. Por eso me encargaron cuatro pinturas que fueron las primeras. Ellos querían que estas pinturas tuvieran un estilo vintage. Yo al final le di una vueltita y, en lugar de tratar de que parecieran de la época, hice algo muy típico de mi trabajo pero con un toque vintage: estilización de las figuras, marco de color, texto incorporado, tipografía esbelta, etc.

Una vez que esos cuadros estaban a la vista, los huéspedes del hotel comenzaron a preguntar si había láminas con esas mismas imágenes para comprar. Años más tarde, pinté una nueva serie de cuadros (la «Serie de 2011») y surgió Patagonia Posters.

¿Y cómo ha sido la producción de estos posters y generar un diseño más masivo de ellos?

Fui descubriendo el negocio de a poco, tuve aciertos y desaciertos. Me costó mucho encontrar un fabricante de tubos que me vendiera mil y no diez mil, por ejemplo, y de a poco fui encontrando proveedores apropiados. Un gran tema es el envío de posters al extranjero, puesto que los correos muchas veces funcionaban mal, y montones de paquetes son extraviados o devueltos.

Lo más difícil fue la impresión, puesto soy muy exigente con el color. Hoy finalmente encontré una imprenta que me aguanta estar allí mismo, parada junto a la máquina, diciéndole al técnico “le sobra una pizca de magenta en el área de aquí, le falta un pequeño porcentaje de amarillo por allá, creo que esta zona quedó muy cargada de color, etc.”

Es así como los posters tienen un lado muy lindo, pues a mucha gente que los ve, les encantan, y quieren tener una obra original en ese estilo. Siete personas han comprado los cuadros originales de la colección de PATAGONIA POSTERS, pero hay otras cuatro personas que tienen pinturas mías en el mismo estilo, nunca impresas como posters: ellos las encargaron especialmente para tener la pieza única.

¿Qué relación tienes con el estilo vintage?

No diría que tengo una relación en particular con lo vintage, pero siempre me he sentido atraída a algunos aspectos del Art Déco y el Art Nouveau, sobre todo a su esteticismo. Me gusta muchísimo el carácter decorativo de esas antiguas publicidades de viajes y productos de los años ’30 y ’40.

No sé si mis posters son exactamente vintage, pero sí hacen una clara alusión a esas publicidades de viaje. Sin embargo, mientras los pinto, me distancio de las imágenes que inspiraron esta serie y e intento lograr algo más personal.

¿Qué relación puedes visualizar entre arte y medioambiente?

Arte y medioambiente pueden ir juntos o en contra, según cómo se lo mire. El arte puede -a través del mensaje- ser una herramienta de difusión de criterios de protección ambiental. Puede fomentar el cuidado a la naturaleza, mostrando y resaltando la belleza de este mundo y todas sus especies animales y vegetales, además del resto del sistema terrestre. Pero también, en el caso de cualquier obra y en particular de los posters, hay muchas veces un lado no tan ecológico: los materiales que usamos para pintar no siempre son amigables con el medio en su fabricación, desechar los potes en general tampoco es muy ecológico.

En mi caso, sufro mucho cuando en la imprenta veo pasar uno y otro pliego de papel por la máquina que imprime: cientos de papeles que son sólo pruebas de color, o que se descartan porque hay que imprimir muchísimos hasta que la carga de tinta es suficiente para hacer uno que se considere «bueno» o definitivo. Si bien esos papeles se reciclan para hacer cartón, es realmente duro ver la cantidad de papel blanco que la industria imprenta sacrifica cada minuto.

Entonces, aunque ilustro estos lugares prístinos con la intención de que siempre tengamos estos refugios de naturaleza, soy consciente de que lo que hago tiene también un impacto, puesto que la industria imprenta es realmente contaminante.

Ojalá que el balance final de lo que hago, si se pudiera medir, resulte positivo. Que traiga bienestar a las personas que cuelgan una obra mía, que sirva para seguir apreciando el mundo natural y que genere consciencia de la necesidad de cuidar estos lugares con su biodiversidad.

Puedes encontrar los posters de Julieta en: PATAGONIA POSTERS / MAPPIN

La voz detrás de Nachonass

Esta es la historia de un muralista e ilustrador oriundo de Colina, quien ha difundido una serie de trabajos con conciencia e imaginación social, a través de dos principales espacios públicos: la calle y las redes sociales. Te invitamos a conocer la persona que está detrás de Nachonass. El aguante de Ignacio Abarca La protección […]

Esta es la historia de un muralista e ilustrador oriundo de Colina, quien ha difundido una serie de trabajos con conciencia e imaginación social, a través de dos principales espacios públicos: la calle y las redes sociales. Te invitamos a conocer la persona que está detrás de Nachonass.

El aguante de Ignacio Abarca

La protección de la naturaleza, junto a la reivindicación de los pueblos originarios, se han tomado las calles de la ciudad. Cada vez más personas transitan por barrios y ciudades buscando una forma que les permita aportar a esta causa. Ignacio Abarca Vargas (28 años) es un artista que declara ser “creyente en Dios o un ser superior” a quien cada día pide para que haya “más conciencia con el agua, los bosques y ecosistemas en general”. Esta inquietud nace de su experiencia en la comuna de Colina, donde hasta hace poco “habían humedales y llegaban animales que hoy es imposible ver, porque se llenó de condominios”, dice.

Esa preocupación por la degradación ecológica de su hogar ha sido el pilar fundamental para que Ignacio comunique a través de Nachonass su disconformidad con las injusticias de la sociedad, denunciando, por ejemplo, que la destrucción de la naturaleza se ha convertido también en un atropello a las comunidades locales. “En Chicureo hicieron una laguna artificial que está en los pies de la precordillera, para eso excavaron las napas subterráneas, para que ellos, los de esos condominios, tengan el agua ahí acumulada, mientras la gente que vive más abajo sufre de sequía, porque se les secan los pozos, los arbolitos, mientras en Chicureo usan el agua para regar sus campos de golf… esa laguna a simple vista es hermosa, pero todo lo que hay detrás es horrible”.

Ilustración realizada para Portavoz y el Frente Sur por Nachonass.

 

Así también denuncia que le choca la realidad que está viviendo su comuna vecina, Til Til, donde el 25 de julio el Comité de Ministros aprobó la instalación de un relleno sanitario, además de los relaves, vertederos, plantas de tratamiento de aguas servidas, chancheras, cementeras y procesadoras de acero, que ya existen en el lugar. “Yo creo que lo más injusto es lo que está pasando en Til Til, que vayan hacer un basural ¿Por qué no lo ponen en otro lado? Nadie de los que vive en la comuna quiere el basural y los compadres que viven en otro lado eligen que esté ahí, cuando es la gente de Til Til la que tiene que tomar la decisión (…) Til Til no es lejana de mi comuna, pero tengo la seguridad de que eso no lo van hacer en Colina porque está rodeado de condominios, nunca van a tirar un basural en un lugar así. Lo van hacer donde hay gente más pobre, voces a las que no se quiere escuchar”.

Nachonass, además, ha apoyado otras causas con su arte, tales como la liberación de la machi Francisca Linconao, el movimiento “Estoy priva’o” de Chiloé y el movimiento estudiantil del 2016 junto al Frente Gráfico.

Imagen que Ignacio creó para apoyar el movimiento ciudadano en Chiloé. Por: Nachonass.

La búsqueda de Nachonass

Los inicios de Abarca en el arte tienen raíz en la herencia de su padre y su abuelo, quienes han ejercido el oficio de canteros en la localidad de las Canteras de Colina,  zona que fue declarada Monumento Nacional en la categoría de Zona Típica en julio recién pasado. Es allí donde nacieron los adoquines, piletas, pilares y esculturas que encontramos en las zonas tradicionales de Santiago, como el Barrio Lastarria.

“Lo que más hice fueron pilares para casas de lujo, también trabajamos unas réplicas de moái, unas esculturas con Máximo Corbalán (escultor), y unos grabados en placas de mármol. Me gustaba harto la escultura en esa época, pero a medida que fue pasando el tiempo me fui desencantando y aprendiendo otras cosas”, señala. Aun así, de ese oficio aprendió lo más elemental de la geometría, conocimiento que aplica en las ilustraciones que realiza actualmente.

Y, como buen joven de barrio periférico santiaguino, Ignacio sintió el llamado de la cultura callejera a los 15 años, gracias a unos grafitis que estaban cerca de su casa. Luego conoció el muralismo en un taller, pero no lo exploró de inmediato pues, aprovechando su talento para pintar y dibujar, trabajó en la aerografía de camiones, tuneando cuanto vehículo pasó frente sus manos.

Pero él sabía que su búsqueda iba más allá y, un buen día, Alejandro Bravo lo invitó a pintar en el Museo a Cielo Abierto de San Miguel. Fue allí donde tuvo la sensación de estar acercándose a un sueño: “De ahí empecé a pintar personajes, a averiguar más, a dedicarme y aceptar propuestas que me ofrecían como venir a pintar acá en las universidades. Sin duda, ese fue mi impulso radical”, dice.

«El rapto», mural pintado en camino El Alba (Puente Alto). Por: Nachonass.

Sin duda, Nachonass es un artista popular, pero también tuvo su paso por la academia. “Después de trabajar en lo de aerografía, decidí meterme a estudiar, pero nunca con el objetivo de ser artista, más bien, de rodearme de gente que le gustara lo mismo que a mí”, cuenta. Así conoció un par de amigos con quienes salía a pintar algunos viernes.

Además, durante ese tiempo visitó varios museos “lo que me enseñó a diferenciar lo que yo quiero hacer, porque ahí entendí que el arte es para comunicar, mientras el arte del museo está encerrado y puede ser muy bonito, pero es para decorar. Igual bacán que exista, pero que se quede donde está (…) Para mí, el buen arte está en la calle, en los grafiteros que organizan ferias, que hacen grabados, porque está a mucho mejor nivel que el arte de élite. La mayoría somos autodidactas, de mucho sentimiento y mucha pasión. Creo que el arte popular nunca fue tan tomado en serio como ahora que hay más vías de comunicación”, afirma.

Una voz, una misión

Después de estudiar durante un año y medio Técnico en Arte y Gestión Cultural en el Instituto Profesional AIEP, decidió abandonar la carrera y solo dedicarse a pintar. Desde que Ignacio conoció el muralismo, supo que esa era su pasión, pero cuando comenzó a ilustrar, descubrió una nueva vía para expresarse. “Entre el 2011 y 2015 pintaba, pintaba harto, por la mía, en talleres que hacíamos y fue como por accidente que me metí a la ilustración porque tenía ganas de hacer un mural grande y dije ‘voy a prepararlo bien’. Entonces, me propuse hacer un boceto, colorearlo y después enmarcarlo. Así nació la ilustración, porque dije ‘¡Oh, quedó bonita! La voy a compartir (en redes sociales)’ y desde ese momento la gente me empezó a escribir porque quería ilustraciones”.

Así es como actualmente dedica parte de su oficio a ilustrar folletos de eventos como Alucine, un festival de cine indígena latinoamericano que se realizó en Toronto; carátulas de disco, promoción de marcas alternativas, entre otros trabajos que le han permitido sustentar una carrera basada en su talento y pasión.

Gráfica «Estamos armados». Por: Nachonass.

Abarca señala que todo lo hizo siempre con mucha dedicación, sin pensar en el futuro. “Todo gracias a que mis viejos nunca me paquearon. En realidad, ni siquiera lo quería, yo lo hacía no más. No tenía expectativas. Quería pintar y solo creía que había que hacerlo bien, con amor y disciplina. Igual me costó desapegarme del muralismo y ahora pinto no más. Hace poco pinté en un proyecto que hicieron con la Municipalidad de Independencia y me acordé de lo bonito que es el arte callejero, porque uno está todo el rato absorbiendo lo que está pasando a su alrededor».

Ignacio cuenta que un día en que pintó un mural en la calle Pablo Urzúa de Independencia, volvió a sentir la magia del arte callejero, de expresarse en medio de la vía pública. Alguien había manchado con barro el mural que estaba pintando y tuvo que pensar en cómo disimularlo. Miró a su alrededor y observó que por allí transitaban inmigrantes y entre ellos, varios haitianos. “Entonces le dije a mi compa, el Benja, ‘oye, porqué no ponemos unas palabras en créole (idioma de Haití) para que ellos se sientan identificados, ya que en Chile no hay mensajes para ellos”, cuenta.

Ignacio conoce lo que le gusta, su potente historia y lo fuerte que puede ser el futuro como artista si se lo propone. Desde su perspectiva, cuando se “trabaja en el arte, si vives de eso, tú tienes la responsabilidad de comunicar algo y no quedarte en la banalidad de la estética”.

Por lo mismo, aclara que está todo el tiempo tratando de encontrar su misión. “Me gustaría hacer un cambio. Todo el tiempo estoy buscando la forma de llegar más directamente con el arte visual. Igual me costó mucho soltar el muralismo para dedicarme a la ilustración porque para mí era un sueño ser muralista, pero como ya me desapegué de esa idea, creo que me puedo abrir a nuevas situaciones”.

Al finalizar esta conversación, Nachonass cuenta que uno de sus más íntimos deseos es independizarse del smog santiaguino, para buscar su propio recoveco en alguna región y cultivar la tierra según las fases de la luna, práctica conocida como agricultura biodinámica. Y quizás, se plantea, la mejor forma de realmente aportar a la misión de proteger la naturaleza sea, nada más y nada menos, que regresar a los ciclos básicos de la tierra.

Ignacio Abarca suele apoyar causas y eventos socioculturales. Esta ilustración para Golpe Tierra es una de ellas. Por: Nachonass.
Nunzio Paci es un artista visual italiano nacido en la ciudad de Bologna el año 1977.  Actualmente reside en el mismo país, donde desarrolla su trabajo plástico a través del dibujo y la pintura, con el objetivo de crear una analogía visual entre el ser humano y su relación con la naturaleza. Su práctica artística […]

Nunzio Paci es un artista visual italiano nacido en la ciudad de Bologna el año 1977.  Actualmente reside en el mismo país, donde desarrolla su trabajo plástico a través del dibujo y la pintura, con el objetivo de crear una analogía visual entre el ser humano y su relación con la naturaleza.

Su práctica artística se enfoca en la naturaleza, y señala una preocupación por problemáticas del medio ambiente, destacando particularmente dibujos donde se plasma la fusión de formas entre la anatomía del ser humano y elementos de la naturaleza, como flores y animales, cuyos resultados dan vida a nuevos seres híbridos que bordean su apariencia entre lo mitológico y la científico, logrando un dialogo y conexión plástico visual en el resultado de su obra.

“Todo mi trabajo busca la relación entre el ser humano y la naturaleza, en particular con animales y plantas. El foco de mi observación es el cuerpo con sus mutaciones. Mi intención es explorar las infinitas posibilidades de vida, en búsqueda del equilibrio entre la realidad y la imaginación” comenta Paci en la biografía de su página web.

Sus pinturas e ilustraciones reflejan un gran manejo de la técnica del dibujo clásico y una profunda investigación en la ciencia de la anatomía humana. En este fiel estudio de comprender cómo se compone la esencia de la figura humana, surge la mutación fantástica del encuentro del cuerpo con la naturaleza, como si siempre hubieran sido uno solo.

Este análisis e interés de replantear y explorar cómo se ve el ser humano, alude desde una metáfora social, en que el cuerpo es la representación de la fuerza de donde emerge la naturaleza, dándonos a entender una posibilidad de fusionar y encontrar seres de horizontes absolutamente distintos en un sólo cuerpo.

Esta intensa búsqueda se observa en las ilustraciones de Paci, en que -haciendo infinitas combinaciones de unir la fantasía y la realidad- obtiene como resultado retratos de personajes en que emergen naturalmente flores y animales, una relación que da cuenta de un ciclo y renovación de vida. A sus personajes les brinda otra oportunidad, en que les retorna vitalidad y potencialidad, ya que enaltece el valor de la naturaleza que emerge desde las entrañas de cada retrato, volviendo a entregarle trascendencia y significado a la naturaleza y al ser humano, en una fusión que mezcla la hiper realidad con el surrealismo.

La idea de volver a contactar al ser humano con la naturaleza se hace visible en la unión natural con otros seres que refleja en sus pinturas, pues logra extraer la diagramación regular de la anatomía humana en retratos que inspiran la propia existencia de la figura humana, exponiendo sin tapujos su composición y mecanismos (como músculos y huesos) en una fusión con animales y plantas, como si la anatomía humana fuera capaz de mutar y acondicionarse a una nueva humanidad más naturalizada, como una aspiración hacia una nueva generación.

Su creativa y particular obra ha sido expuesta en Europa, Estados Unidos y Asia, y recientemente se le otorgó el programa de residencia artística fundando por el Ministerio de Cultura de Noruega. Su última exposición, realizada en Marzo del presente año, tuvo locación en la galería Stephanie, en Manila, Filipinas, donde presentó una serie de dibujos y oleos sobre tela.

En esta muestra, exhibió su juego en el trazo hiper realista que lo caracteriza con el surrealismo en sus ilustraciones, dándoles un carácter mágico e irreal. Su idea es presentar a un ser humano único y diferente, capaz de renacer entre una mezcla de flores, animales, como si todo convergiera del mismo origen.

El nombre de la exposición fue titulada “Mimesis”, donde se concentra en la evolución y el mimetismo de figuras que resultan en nuevas criaturas. “Es la pelea que la vida y la naturaleza hacen para mantenerse perpetuas a través de las generaciones” comenta Paci en la entrevista de Kara Guzman, disponible en su web. Nunzio potencia este concepto dándole sentido a la flora y la fauna en nuevas existencias, en la cohesión de nuevos organismos inspirados en la vida natural en su defensa del mundo exterior, volviéndose invisibles a través de la mimesis, donde se convierte en un refugio de fronteras que no pueden ser traspasadas.

 

 

 

Paula Demarco: ilustración y música en viaje

Conectar los propios talentos con los sueños e inquietudes es una tarea que puede traer grandes frutos. A continuación, la historia de una artista que nos muestra esta lección.  Paula Demarco, 36 años, diseñadora gráfica titulada en la Universidad de Valparaíso, conconina e ilustradora. Es además tecladista de Kafod, banda que lleva junto a su […]

Conectar los propios talentos con los sueños e inquietudes es una tarea que puede traer grandes frutos. A continuación, la historia de una artista que nos muestra esta lección. 

Paula Demarco, 36 años, diseñadora gráfica titulada en la Universidad de Valparaíso, conconina e ilustradora. Es además tecladista de Kafod, banda que lleva junto a su pareja, Carlos, y  en la que frecuentemente colabora su hijo, Juan, de 7 años.

Ella ilustra animales silvestres, un talento que cultivó desde niña, cuando vivía en Saladillo, Los Andes. “Allí estaba lleno de  aves, se veían cóndores, zorros, culebras, búhos y a mí eso me fascinaba. Yo alucinaba con los paisajes y los animales. La naturaleza fue mi maestra. Después, en mi adolescencia, dejé un poco ese lado naturalista y exploré otras tendencias, otras áreas del dibujo, como cómics, cosas más surreales, oníricas, después mucha figura humana en la universidad, y hace unos 3 ó 4 años me acordé que siempre me gustó dibujar animales y que lo dejé de hacer porque pensé que a nadie le iba a interesar”.

Fue entonces cuando retomó su afición por el retrato de animales silvestres y comenzó a promover sus trabajos en internet. Así empezaron a llegar encargos e invitaciones para participar en eventos como la Feria Internacional de Innovación Social (FIIS), feria Contextos, la fiesta de la Ciencia en el Jardín Botánico de Viña del Mar, y uno que otro encuentro en los humedales de La Isla (Concón) o de Mantagua.

Gracias a esta trayectoria, a inicios de junio montó su primera exposición “Fauna chilena a través de la ilustración” en  la Avanzada Cultural de Concón. Allí emplazó una serie de sus más queridas obras, entre las que se encuentran “un zorrito, una serie de ilustraciones de especies de RapaNui (encargada por la Universidad Católica del Norte, Ecology and Sustainable Management of Oceanic Islands (ESMOI) e Iniciativa Científica Milenio), un gato de Geoffroyi y Yunco que hice para la editorial Photosíntesis”.

Su participación en el tomo I y II de Photosíntesis es el precedente para considerar a Paula como una de las exponentes nacionales de la ilustración naturalista, disciplina que se ha encargado de difundir en espacios culturales de la Región de Valparaíso mediante talleres en el Museo Lukas (Febrero 2016), el Museo de Artes Decorativas Palacio Rioja (Octubre 2016) y el Museo Artequín (noviembre 2016).

“Es una suerte que se puedan juntar dos disciplinas, que son la ciencia con el arte. Por un lado, a los científicos les ayuda mucho para ver representadas las partes específicas de alguna especie que no se ven bien en fotografías y que uno puede precisar. Además, en el lado de educación tiene una labor importantísima para acercar a los niños a la ciencia y a la gente que no está relacionada, porque el arte es muy atrayente”, observa la ilustradora.

El camino del diseño a la ilustración

Hace unos diez años, Paula era una recién titulada diseñadora gráfica que buscaba su destino profesional. En ese momento de su vida, estuvo unos meses laborando en una imprenta y en sus tiempos libres trabajaba haciendo ilustraciones para una banda amiga. “Había hecho la práctica en diseño, no era la más brillante, pero me gustaba el diseño. Después me puse a trabajar en la música y eso me dio el impulso para practicar la ilustración. Al principio, no lo hice con la intención de que me fuera bien, lo hice por hacer no más y empecé a producir, a producir y, de a poco, me empezaron a encargar cosas”, cuenta.

Así fue como emprendió el camino para lograr su gran sueño de niñez: dibujar y tocar música, dos talentos que heredó desde sus antepasados. Sin embargo, ella comenzó a experimentar sus primeros acercamientos con el arte de manera muy autodidacta desde niña, observando libros de ciencias naturales de la editorial Salvat y otros de dibujos realistas, como el Larousse (diccionario) ilustrado, sin saber que su tatarabuelo fue un gran pintor hiperrealista de Talca. “Fue lindo descubrir que un antepasado tenía esa veta. Y, por otro lado, mi abuelita me enseñó piano, y a ella le enseñó su mamá que tocaba arpa”, cuenta la artista.

Y luego de pasar unos meses en la imprenta, decidió “¡Ya!, voy hacer lo que me gusta”. Así es como hoy en día se dedica cien por ciento a su banda, Kafod y la ilustración naturalista.

La música: un proyecto familiar

El desarrollo de Paula en la música estuvo muy ligado a su aproximación al amor. Partió trabajando con Carlos Cruz y su banda, primero como ilustradora y luego como tecladista. Con el pasar del tiempo, Cruz y Demarco se enamoraron y formaron una familia, núcleo con el que han concretado algunos sueños, como vivir del arte.

Hace unos años, compraron una combi que es el medio de transporte que actualmente utilizan para montar conciertos al aire libre y exposiciones de las ilustraciones naturalistas de Paula. “Un día estábamos en Quilpué y la combi se nos apareció afuera, en la calle, y quedamos enamorados. La íbamos a ver todos los días hasta que hicimos las gestiones y pasamos nuestro autito en parte de pago. Ahí empezamos a viajar”.

Hasta el día de hoy, han recorrido lugares como el Valle del Elqui, Huilo Huilo, Chillán, y ahora planean un gran viaje por Sudamérica. “Ojalá, llegar a distintos países y registrar la fauna y la flora de distintas partes, y mostrar nuestra música y todo esto que hacemos”, comenta la pareja. A todas sus aventuras, les acompaña su pequeño hijo Juan, quien además es un talentoso baterista, al cual educan en casa, en medio de un bosque en Concón.

“La música y el arte son como un juego, y ahí entre medio está la ciencia, porque nosotros en nuestras letras también hablamos de la naturaleza, de los humedales, y ahora estamos haciendo canciones sobre las aves migratorias, el hábitat, y todo eso se comunica de manera entretenida a la gente, especialmente a los niños”. Y es lo mismo que le están inculcando a su hijo cada día.

Paula señala que el secreto para concretar un estilo de vida amigable “es ir creyendo, no cuestionarse qué hacer o qué le pueda gustar a los demás, si no que hacer lo que a uno le gusta”. Aun así, enfatiza que puede ser demoroso tomar la decisión: “Quizás, por eso me demoré un poco, a veces, porque no me di cuenta que tenía que hacer lo que en realidad me gustaba, aunque lo hice siempre con mucho cariño, con mucha admiración por los seres que tanto amaba: las plantas y los animales”, concluye.

Y aunque le costó tomar la decisión,  es evidente que Demarco es una persona que ha cumplido sus sueños más profundos gracias a que siguió el camino de aplicar amor a todo lo que hace, ya sea en la ilustración, en la música y en su entorno familiar.

 

En el marco del “Día Mundial del Medio Ambiente”, la Ilustre Municipalidad de Concón, ha organizado la exposición “Fauna Chilena a través de la ilustración” con obras de la artista local Paula Demarco Vergara. La muestra, que recopila ilustraciones de más de 60 especies de fauna silvestre, se inaugurará el miércoles 7 de junio a […]

En el marco del “Día Mundial del Medio Ambiente”, la Ilustre Municipalidad de Concón, ha organizado la exposición “Fauna Chilena a través de la ilustración” con obras de la artista local Paula Demarco Vergara.

La muestra, que recopila ilustraciones de más de 60 especies de fauna silvestre, se inaugurará el miércoles 7 de junio a las 11:30 horas en la Avanzada Cultural de Concón, calle Chañarcillo esquina calle once, Concón, a un costado del Cesfam.

La exposición estará abierta hasta el día 7 de julio de lunes a viernes en horarios de 10:00 a 14:00 y de 15:00 a 18:00 horas.

Este próximo 20 y 21 de mayo, en Casa Taller Neyen, (General Gorostiaga 102, Ñuñoa), se realizará este interesante Taller de Ilustración Botánica, que tiene como objetivo apreciar la naturaleza a través de la observación botánica y representar, mediante técnicas de Dibujo y Pintura en Acuarela, esta naturaleza. El taller está dirigido a todo aquel […]

Este próximo 20 y 21 de mayo, en Casa Taller Neyen, (General Gorostiaga 102, Ñuñoa), se realizará este interesante Taller de Ilustración Botánica, que tiene como objetivo apreciar la naturaleza a través de la observación botánica y representar, mediante técnicas de Dibujo y Pintura en Acuarela, esta naturaleza.

El taller está dirigido a todo aquel que se interese por la observación de la naturaleza, y un detalle importante es que no requiere conocimientos previos en botánica, dibujo y/o pintura.

Ha sido tal el nivel de convocatoria, que los cupos del 20 de mayo ya está copados. Pero para el domingo 21 del mismo mes aún quedan espacios, de 10:30 a 18:30 horas.

VALOR: $30.000/taller (incluye todos los materiales, guía de apuntes y coffe break).

CUPOS Y CONDICIONES:
*Máximo 8 personas por taller. Mínimo 4 alumnos para dar inicio. *Se reserva, con anticipación, el cupo depositando pie de $15.000.
*En caso de no cumplir con el mínimo de cupos se devolverá el 100% de la reserva.
*En caso de no asistir, no se devuelve la reserva ya que es utilizada para la compra de materiales.
*Durante la sesión, se cancela el resto del valor total.

DATOS PARA DEPÓSITO O TRANSFERENCIA BANCARIA:
Nombre: María Jiménez Gómez
Rut: 16.467.573-4
Correo: casatallerneyen@gmail.com **enviar comprobante
Banco Estado
Cuenta Corriente N° 010-0-012960-3

CONTENIDOS
1) Introducción a la botánica y morfología vegetal
– Morfología de hojas
– Morfología de tallos
– Morfología de raíces
– Morfología de flores, yemas
– Morfología de frutos y semillas
2) Registro de observaciones y cómo elaborar un herbario
2) Dibujo: línea, textura y tono : Técnicas a usar: con lápiz grafito y tinta china
3) Técnica de Acuarela: color, mezclas, manchas

RELATOR: Los talleres serán dictados por María Jiménez, Ingeniera Agrónoma (UCHILE), Diplomada en Paisajismo (PUC), Diplomada en Artes mención Pintura (c) (PUC).

Cuando se hace mención a un científico, existe una enorme posibilidad de que nos imaginemos a un hombre: quizás Albert Einstein, Neil DeGrasse Tyson o Charles Darwin. Sin embargo, aún cuando las mujeres no eran aceptadas en este rubro, ellas continuaron realizando descubrimientos y publicando sus estudios. A pesar de esto, a muchas personas les […]

Cuando se hace mención a un científico, existe una enorme posibilidad de que nos imaginemos a un hombre: quizás Albert Einstein, Neil DeGrasse Tyson o Charles Darwin. Sin embargo, aún cuando las mujeres no eran aceptadas en este rubro, ellas continuaron realizando descubrimientos y publicando sus estudios. A pesar de esto, a muchas personas les cuesta mencionar a más de tres mujeres científicos que revolucionaron la ciencia, tanto históricamente y en la actualidad. Por eso nace el libro “Mujeres en la ciencia”, que busca resaltar a estas mujeres intrépidas que cambiaron la forma en que vemos el mundo. 

Desde pequeña, la ilustradora norteamericana Rachel Ignotofsky no sabía si iba a ser científica o artista. Finalmente, decidió unir sus intereses a través de sus ilustraciones científicas, que brindan tributo a las mujeres que trabajan en ciencia. La serie de ilustraciones, llamadas Women in Science (Mujeres en la Ciencia), buscan inspirar curiosidad en mujeres jóvenes para que se hagan preguntas acerca el mundo en que vivimos y se dediquen a resolverlas.

Dentro de las mujeres ilustradas destacamos a la primatóloga Jane Goodall, quien logró estudiar los chimpancés y hoy es conocida como experta mundial en conciencia no humana; la naturalista alemana Maria Sibila Merian, quien en pleno siglo XVII estudió la metamorfosis de las mariposas y revolucionó la entomología y la ilustración científica; la química y física Marie Curie, quien fue la primera mujer en ganar dos premios Nobel en distintas disciplinas; y Rachel Carson, autora pionera en el tema de los agroquímicos (pesticidas) conocida por su libro revolucionario Primavera Silenciosa.

Las ilustraciones están compuestas de líneas simples que retratan a las científicas rodeadas con sus elementos de trabajo, mezclando una letra cursiva que permite resumir los logros de cada una en un formato de afiche. Hoy estas ilustraciones se convirtieron en un libro educacional, publicación ya premiada por el New York Times y convertido en best seller. La colección contiene información resumida sobre cada una de las científicas, infografías sobre equipo de laboratorio y también un glosario ilustrado.


La autora escribe en la introducción del libro:

“Nada grita problemas más que una mujer con pantalones. Esa era la actitud en 1930, cuando Barbara McClintock usó pantalones en la Universidad de Missouri, lo cual era considerado escandaloso. Aún peor, ella era atrevida, directa, increíblemente inteligente y el doble de rápida que sus compañeros masculinos. Hacía las cosas de su forma para conseguir los mejores resultados, aún si significaba trabajar hasta tarde con sus estudiantes. Si crees que estas son buenas cualidades para un científico, entonces estás correcto. Pero en estos tiempos, estas cualidades no eran consideradas buenas para las mujeres”

Los invitamos a visitar la página web de la artista para revisar algunas otras láminas.

Jane Goodall: Primatóloga, Etóloga y Antropóloga: Pionera mundial en Chimpanzees; Embajadora de las naciones unidas por la Paz. Descubrió el lenguaje de los primates y sus formas de crear herramientas. Activista promovedora de los derechos animales y la conservación de la vida salvaje. 

Rachel Carson: Bióloga Marina, conservacionista y autora. Le enseñó al mundo acerca de los ecosistemas marinos. Inspiró la creación de la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU, escribió los premiados libros The Sea Around Us, Edge of the Sea, Under the sea wind y Silent Spring (Primavera Silenciosa). 

Marie Curie: Física y Química.  Pionera en estudios sobre radioactividad, ganó dos premios Nobel. Fundó el instituto Curie en París y descubrió dos elementos: el Polonio y Radio.

Un cortometraje animado sobre la cultura Rapa Nui

Hace ya dos años, comenzó a gestarse un proyecto único en su especie. Se trata de Ta i te mana’u ki te matamu’a (Dibujando el pensamiento de los ancestros), un cortometraje del antropólogo Pablo Seward y la ilustradora Antonia Lara del 2014/2015, y hecho en colaboración con unas 50 personas de la Isla de Pascua, […]

Hace ya dos años, comenzó a gestarse un proyecto único en su especie. Se trata de Ta i te mana’u ki te matamu’a (Dibujando el pensamiento de los ancestros), un cortometraje del antropólogo Pablo Seward y la ilustradora Antonia Lara del 2014/2015, y hecho en colaboración con unas 50 personas de la Isla de Pascua, nuestra isla de la Polinesia famosa por sus restos arqueológicos y sus moai, sofisticados y grandiosos monolitos de figura humana conocidos mundialmente.

Tuvo como objetivo ayudar a los historiadores orales de Rapa Nui a transmitir la historia colonial de su isla– demasiado a menudo eclipsada por el pasado ancestral que dio origen   a los moai–en un formato que las generaciones más jóvenes pudieran encontrar atractivo. Y se pudo financiar gracias al premio de Bachillerato Judith Lee Stronach, de la Universidad de California, Berkeley.

Para conocer un poco más de este trabajo audiovisual, conversamos con Pablo Seward y Antonia Lara, dos mejores amigos conocidos desde la infancia y quienes, a la luz del tiempo, repasan lo que fue participar en este cortometraje.

¿Cómo nace la idea de hacer este proyecto?

Pablo: El proyecto es una extensión de una tesis en licenciatura que escribí para recibirme como antropólogo de la Universidad de California. La tesis se enfoca en los esfuerzos de cierta parte de la comunidad Rapanui de revivir prácticas ancestrales como una declaración política en contra del neocolonialismo del estado chileno. Como la comunidad fue muy generosa durante mi trabajo de campo en la isla, sentí que tenía que retribuir aquella generosidad. A través del premio Judith Lee Stronach Baccalaureate Prize, logré hacer el cortometraje, cuyo propósito central fue devolverle a la comunidad Rapanui lo que me había dado: una memoria de resistencia política-espiritual para las futuras generaciones.   

Antonia: Con Pablo tenemos una complicidad genial, compartimos conceptos y maneras de entender el mundo, aunque también, bien discutidos. Cuando me buscó y me dijo que quería hacer algo artístico para llevarlo a cabo, empezamos a volar con ideas de qué hacer. Me puse a dibujar, los dos a imaginar, y fue un proceso muy lindo.

Entonces, sus aportes y sus roles respectivos fueron cruciales a la hora de concretarlo.

P: El trabajo de tesis me permitió crear varias amistades con gente de la comunidad y conocer de cerca testimonios fascinantes. Como antropólogo, pude facilitar estas conexiones con el equipo y hacer las entrevistas para el cortometraje. Varias de las personas que entrevisté durante el trabajo de campo estuvieron dispuestas a participar en el cortometraje. Y mientras Antonia y yo participamos de fondo en el proyecto, recibimos la ayuda -tanto en el rol de entrevistados como colaboradores- de la comunidad Rapanui y de profesionales en Santiago.

A: Al principio yo dibujaba a los personajes y situábamos algunas ideas en una línea que no queríamos que fuera una línea de tiempo. También busqué en la biblioteca de allá libros de arte, y empecé a identificar una línea gráfica. Hice varios dibujos libremente y conocí artistas rapanui que me enseñaron mucho, como Te Pou. La ilustración más de fondo fue cuando volvimos al continente y resolvimos el guión. En ese tiempo dibujé, dibujé y dibujé, resultando un boceto enorme, lejos el más grande que he hecho. Pablo se sumergía en este boceto y juntos empezábamos a viajar dentro del dibujo, fue mágico.

¿Cómo entonces pudieron elaborar el guión?

P: El guión juega con la forma narrativa de la mitología Rapanui, donde la historia no es una realidad que se debe extraer de un pasado estable, usando técnicas científicas, como lo es para la disciplina de la ‘historia’ occidental. Es más bien una práctica dinámica en el presente, enraizada en varios lugares alrededor de la isla. Para acceder a la historia, los colaboradores Rapanui viajan a un cierto lugar y re-actúan acontecimientos que alguna vez ocurrieron ahí y que siguen ocurriendo. Y la idea del guión era reflejar esta concepción alternativa de la historia.

Tras el estreno, ¿cómo fue la reacción de la comunidad local?

P: Mostramos el cortometraje a distintas audiencias: en el Museo Antropológico Padre Sebastián Englert, donde la audiencia era una mezcla entre continentales que viven en la isla y personas de origen Rapanui. Y como esperábamos, a algunas personas no les gustó la mezcla entre realidad y ficción que el cortometraje lleva a cabo. Por otro lado, lo mostramos en el marco de un curanto tradicional, un umu tahu, junto a una organización de resguardo cultural, donde las críticas fueron distintas: ¿se puede plasmar el concepto de la mitología Rapanui en un medio moderno? ¿Qué derecho tienen personas que no son Rapanui a representar su historia? Por último, lo mostramos en el colegio “Aldea Educativa Rapa Nui”, y a los estudiantes les gustó, especialmente la música del cantante Yoyo Tuki y las ilustraciones de Antonia.

A: En el resultado final fuimos bastante controversiales, ya que tocamos temas que sabíamos que estaban en las patas de los caballos, varios argumentos que sabíamos que muchos no querían escuchar. El Pueblo Rapa Nui, por lo general, es intenso, llenos de magia, de vida, de rabias, de injusticias, de fiestas, de colores, de música, de arte, de una cultura fascinante escondida tras un turismo embustero y peligroso. Lo recibieron bien, les gustó harto que estuviera en Rapanui, y emocionó a varios. Revolvimos el gallinero y aportamos a un despertar cultural y místico que está ocurriendo.

¿Y cómo se desarrolla el contexto socioambiental de la isla?

P: El tema de la migración es complejo y sensible en Rapa Nui. La isla es muy pequeña y su capacidad de carga, limitada. El censo del 2012 demostró que hay más extranjeros que Rapanui, y a muchos les molesta el hecho de que el gobierno de Chile los ignoró cuando les convino y ahora, que la industria del turismo es fuerte, llegan chilenos por doquier, porque tienen un privilegio injusto de poder migrar a la isla libremente. Ahora bien, los ‘conti,’ como se le dice a los chilenos, forman parte de muchas familias Rapanui. Y hay que tener cuidado con un discurso racista, que a veces presencié y que asocia la migración con la criminalidad. Se entiende que el turismo trae recursos, pero también tiene impactos ambientales. Creo que la mayoría del pueblo Rapanui no está en contra la migración, pero sí quieren un instrumento legal que controle la residencia extranjera. La reforma constitucional del 2012 declaró a Isla de Pascua como un territorio especial, lo que abre avenidas para un estatuto que regule la migración. Pero las negociaciones se quebraron el 2015, lo que llevó a protestas importantes en la isla. En abril del 2016 Bachelet firmó el proyecto de ley de residencia en la isla, y es un hecho importante que, gracias a la movilización del pueblo Rapanui, se han obtenido resultados importantes.

Finalmente, ¿qué análisis hacen sobre este trabajo, a la luz del tiempo?

P: El trabajo marcó una etapa importante. Lo hice luego de terminar la licenciatura y antes de empezar un doctorado, y en lo personal, fue un respiro del mundo académico en mi vida. En lo intelectual, fue una oportunidad para aplicar el conocimiento abstracto que aprendí en mi carrera a realidades cotidianas. De todas formas creemos que lo que falta es que más personas lo vean. Creamos una página web para poder compartir libremente el cortometraje con el público.

A: Creo que es un precioso registro artístico de un concepto cultural que es profundo, difícil de entender y de explicar. Es importante que haya un corto que sirva de herramienta para hablar de esto, para poner el tema de la “cultura viva” sobre la mesa, y me gusta que haya un documental que proponga transformar papers y tesis de antropología en preciadas imágenes, a testimonios de nuestros sabios actuales, a música y a arte para todos.

Cuatro ilustradores nacionales y 4 provenientes de Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca fueron seleccionados e invitados por Fundación Mar Adentro y las respectivas embajadas a hacer una residencia en áreas protegidas de Pucón y Chiloé. Los acompañaron científicos chilenos expertos en conservación. Finalizaron su visita haciendo talleres en escuelas de las zonas y para toda […]

Cuatro ilustradores nacionales y 4 provenientes de Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca fueron seleccionados e invitados por Fundación Mar Adentro y las respectivas embajadas a hacer una residencia en áreas protegidas de Pucón y Chiloé. Los acompañaron científicos chilenos expertos en conservación. Finalizaron su visita haciendo talleres en escuelas de las zonas y para toda la comunidad.

 

La Fundación Mar Adentro es una entidad privada sin fines de lucro que desarrolla programas de arte, educación y naturaleza para fomentar un cambio en la valorización que las personas otorgan al patrimonio natural y cultural. Y desde esa perspectiva, acaba de desarrollar una actividad artística y educativa digna de destacar. Se trata de la “Residencia Artística” con cuatro ilustradores chilenos y cuatro extranjeros (de Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca), una actividad realizada en áreas protegidas de Pucón y Chiloé.

Y Madeline Hurtado, presidenta de Fundación, cuenta que “la ilustración es un arte y al mismo tiempo un medio de comunicación eficiente para crear cultura. Como fundación, nos hemos propuesto aportar a los cambios de hábitos para respetar la naturaleza y a nuestro patrimonio cultural. Este programa de residencias -que cruza arte, naturaleza, ciencia y educación- creemos que tendrá consecuencias inéditas en el conocimiento y difusión del cuidado de nuestro patrimonio natural y cultural desde la mirada del arte”.

La residencia -que el próximo año se difundirá en un libro coeditado con Saposcat-convocó a 14 profesionales de distintas disciplinas y países, con el fin de convivir en áreas protegidas chilenas para la conservación de su biodiversidad.  De esta manera, durante 10 días (entre el 14 y 23 de noviembre) generaron redes, además de buscar interrelaciones entre arte y naturaleza incorporando la ilustración y los estudios científicos como medios para pensar y comunicar temáticas del entorno natural.

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Entre los chilenos fueron seleccionados –bajo la curaduría de Maya Errázuriz y Amparo Irarrázaval, ambas pertenecientes a la Fundación Mar Adentro–  los ilustradores Daniela William, José Tomás Olivos, Sebastián Ilabaca y Matías Prado. Ellos convivirán con sus pares  Bjørn Rune Lie (Noruega), Katrine Clante (Dinamarca), Siri Ahmed Backstöm (Suecia) y Linda Bondestam (Finlandia), gracias a una alianza con las embajadas de Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca que posibilitó que los 4 ilustradores fuesen elegidos y  viajaran a Chile.

Amparo Irarrázaval explicó que “elegimos chilenos nacidos en la década de los 80, porque queríamos que fueran de temprana trayectoria, para darles la oportunidad de compartir con  escandinavos con mayor experiencia, nacidos en los 70. Los ilustradores chilenos han realizado exposiciones, publicaciones, trabajan como diseñadores de arte o son independientes. Algunos de los escandinavos trabajan para diarios como The New York Times; han expuesto en el extranjero; tienen destacados clientes como The British Library; han sido traducidos a varios idiomas o son autores de numerosos libros”.

El contexto social

Daniela Reyes y José Tomás Olivos convivieron en Bosque Pehuén (Pucón) con el noruego Bjørn Rune Lie y la danesa Katrine Clante. En Chiloé, en cambio, el grupo estuvo integrado por la sueca Siri Ahmed Backstöm, la finlandesa Linda Bondestam y los chilenos Sebastián Ilabaca y Matías Prado.

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Una mirada al entorno histórico social se sumó a la visita.  En Bosque Pehuén los ilustradores estuvieron acompañados por el sociólogo de Fundación Mar Adentro Francisco Molina para contextualizarlos sobre cultura mapuche. En Chiloé hubo una jornada de contextualización a los ilustradores con Renato Cárdenas –profesor, escritor,  historiador y poeta chilote– quien compartió su visión de cómo la naturaleza ha influido en la cultura chilota. Eduardo Mondaca, miembro de CESCH (Centro de Estudios Sociales de Chiloé),  habló sobre el impacto de lo histórico en los movimientos y demandas sociales de la actualidad en el archipiélago.

El intercambio internacional e interdisciplinario permitió además crear diálogos con la cultura local, ya que los participantes impartieron talleres para profesores y directores de escuelas de Chiloé.

Científicos y artistas bajo un mismo techo

En Bosque Pehuén (Pucón) los artistas fueron guiados por los ingenieros en Conservación de Recursos Naturales de la Universidad Austral, Daniela Mellado y Javier Godoy,  investigadores desde el 2014 en dicha zona de protección.

El orientador científico del bosque antiguo chilote y del Humedal Pullao de Chiloé fue el investigador de la Universidad Austral Iván Díaz. Además, los ilustradores fueron guiados por el experto en aves, Jorge Cárdenas, del Centro de Estudios y Conservación del Patrimonio Natural, CECPAN, quien participó  el 15 de noviembre en la visita a terreno del Humedal Pullao para entregar contenidos científicos de los humedales y observar aves.

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