Rod Walker a sus 82 años, en colaboración con María Trinidad i Trigo, publicó un libro digital de libre descarga, es una guía de campo para el nuevo paradigma, una recopilación de sus propias vivencias y experiencias personales en la búsqueda de una humanidad que se sienta parte de la naturaleza, que genere fuertes valores intrínsecos acordes a una vida armónica y respetuosa con todo lo que nos rodea. O como bien sintetizó Ronald Sistek en el lanzamiento del libro, nos presenta una herramienta para la transformación y la coherencia.

“Caminar en la lluvia nos ayuda a comprender la realidad del bosque, uno de nuestros pulmones naturales y ventanas espirituales hacia la vida.

Sin embargo hay que aprender a caminar bien también y muchas veces a solas.

Caminar de noche abre sentidos no-visuales, induciéndonos a sintonizar con los ritmos y misterios naturales del monte, playa o el riachuelo que exploramos.

Caminar en nieve ayuda a comprender las intimidades del agua y al mismo tiempo las de la vida.

Estos vistazos de lo desconocido expanden nuestros horizontes de percepción, que en verdad, si nos damos permiso para creerlo, son infinitos y forman parte del viaje hacia una mayor conciencia espiritual.”

     Metamorfosis, Emergencia de un nuevo ser humano. Rod Walker y María Trinidad i Trigo.

Rod Walker dirigiendo una de las actividades en el centro La Loma © Josefa Valenzuela.

Rod Walker a sus 82 años, en colaboración con María Trinidad i Trigo, publicó un libro digital de libre descarga, es una guía de campo para el nuevo paradigma, una recopilación de sus propias vivencias y experiencias personales en la búsqueda de una humanidad que se sienta parte de la naturaleza, que genere fuertes valores intrínsecos acordes a una vida armónica y respetuosa con todo lo que nos rodea. O como bien sintetizó Ronald Sistek en el lanzamiento del libro, nos presenta una herramienta para la transformación y la coherencia.

Rod Walker vive en una pequeña cabaña en el Santuario el Cañi, en la región de la Araucanía, entre medio del bosque y la montaña. Es un hombre independiente que disfruta de la austeridad, la vida en contacto con la naturaleza, es siempre el último en retirarse de las fogatas y disfruta gozosamente de dormir a la intemperie observando las estrellas. Es un hombre de humildad y espíritu positivo, al mismo tiempo que un visionario que trajo el concepto de “Educación ambiental al aire libre” a Chile hace más de 50 años.

Desde los 13 años de edad, Rod Walker inició un vínculo con el montañismo, deporte del cual se enamoró y ya en su juventud, cuando vivía en Escocia, participó como monitor de un programa de Educación al Aire Libre que financiaba el gobierno escocés, destinado a las mujeres que trabajaban en la Industria en Glasco. Les enseñaban a caminar, acampar y escalar al aire libre.

Centro La Loma, Araucania Andina © Josefa Valenzuela

– Esa experiencia de ver lo que le pasaba a estas mujeres, cuando tocaban la tierra, lo pasaban tan bien, estaban ¡en el cielo! – cuenta Rod Walker.

Es así como llega con esta idea a Chile, donde se vino a trabajar como director de un colegio británico en Santiago, para posteriormente crear un refugio en Lagunillas, en el Cajón del Maipo donde comenzaría a funcionar el primer CEAL ( Centro de Educación Ambiental al Aire Libre).  Así con el pasar de los años, se mudó al Santuario El Cañi en la Araucanía Andina, se convirtió en maestro de Reiki, integrando el concepto de Gaia- Reiki, donde la energía universal proviene de la tierra, del suelo, de las plantas, de la naturaleza que nos rodea, y con ese recuerdo de las mujeres de Glasco disfrutando de su experiencia al aire libre, conformó  “Toca Tierra”, educando y enseñando por más de 50 años a conectarnos con la naturaleza de la que somos parte, porque en palabras de Rod Walker, “cada vez que tocas algo, tocas el universo”.

Santuario el Cañi en invierno © Paula López

Estos últimos dos años no han estado exentos de pruebas para Rod. El año pasado estuvo en coma por tres semanas después de una fuerte caída en bicicleta que casi le quita la vida y le produjo dos infartos. A pesar de ello, se niega a tomar sus medicamentos y la comida en polvo que le envían (Rod es un gran cocinero), tampoco, en tiempos de pandemia, se preocupa en usar mascarilla, de evitar los abrazos. En cambio, prefiere disfrutar de una buena cerveza al atardecer y su gran vitalidad queda demostrada en su caminata casi diaria por lo que él llama “la loma”, alrededor de tres kilómetros en ascenso, con un fuerte desnivel.

El sector de “la Loma”, ubicado al inicio el sendero, recientemente sufrió de un incendio, donde se quemaron todas las instalaciones, el camping, el refugio y la pequeña casita donde Rod Walker había habitado por más de 25 años, recibiendo grupos de colegios y universidades dispuestos a aprender y empaparse de la naturaleza. Allí vivió de manera autosuficiente, utilizando energía de paneles solares, agua de vertiente, invernadero, etc.

Pero la reacción de Rod Walker ante algo que podría haber significado una catástrofe fue de paz. “Un nuevo renacer” fueron sus palabras a sus 82 años. Y es que Rod Walker un hombre desprendido de lo material, que comprende y enseña que nuestro propósito como humanos, nuestra paz y felicidad, están muy lejos de ser una construcción física de la realidad, una acumulación de bienes o títulos y que es hora de una Metamorfosis, cómo el título del libro que se lanzó digitalmente el mes pasado, y que puedes descargar en el facebook la Universidad de la Frontera, Campus Pucón, en el siguiente enlace:

https://drive.google.com/file/d/1oABngoylUbOUtL27Q14WrfGT9fIsb358/view?usp=sharinghttps://m.facebook.com/ufro.campuspucon/photos/a.2270688229926643/2701061860222609/?type=3&source=48

“Estamos volviendo colectivamente a hablar el lenguaje de la conciencia originaria, el lenguaje del corazón. Para dejar las cosas claras, hablaré de “dos lenguajes”.

Salimos del antiguo y entramos en el nuevo.

El antiguo lenguaje nos limitó durante un tiempo, el nuevo nunca más morirá para los que tienen conciencia de reconocerlo, el coraje de hablarlo.

El lenguaje nuevo es de silencio, corazón y soledad y vuela más allá de la cabeza – mente y control externo.

Este libro – guía – manual, te presenta su paradigma de 5 valores básicos, en 5 niveles principales, a cargo de la fiel divinidad que cuida el contacto con el todo y con todos.

Los valores en el paradigma ¡ERES TÚ!”

Retrato de Rod Walker © Josefa Valenzuela

Metamorfosis: emergencia de un nuevo ser humano. Rod Walker

Si te quieres unir a la experiencia con Rod Walker, puedes enviar un email a tocatierra@gmail.com

O contactar a Michelle Krziwan +56952009613 para coordinar un encuentro.

Sobre la Autora

Josefa Valenzuela Correa es guía de trekking e interpretación de profesión, activista ambiental, actualmente conforma parte la de directiva de la fundación Lenga que tiene como objetivo contribuir a la soberanía local y trabajar en la creación de una red de economía circular local para la Región de Magallanes.

Su Instagram personal es @porlafuerzadelanaturaleza y el del proyecto es @magallanesbasuracero.

Imagen de portada: Santuario el Cañi en invierno © Paula López

Somos seres de naturaleza y energía creativa

Texto e Imágenes: marialacolorina | Cote Manzur La creación es parte de nuestra esencia y de nuestra biología. Estamos interconectados desde lo más microscópico de la naturaleza hasta la inmensa magnitud de las estrellas que habitan el universo. De eso y otras formas de despertar la creatividad interna nos habla la diseñadora y artista Marialacolorina […]

Texto e Imágenes: marialacolorina | Cote Manzur

La creación es parte de nuestra esencia y de nuestra biología. Estamos interconectados desde lo más microscópico de la naturaleza hasta la inmensa magnitud de las estrellas que habitan el universo. De eso y otras formas de despertar la creatividad interna nos habla la diseñadora y artista Marialacolorina en este artículo. Una invitación a explorar nuestras emociones para comprender que el verdadero acto de crear proviene de la conexión directa entre nuestra energía individual y esa energía universal que nos conecta con el todo.

Somos Creación

Los seres humanos, somos mucho más que humanos. Cada uno de nosotros es un ser humano que forma parte de la especie humana. De la especie humana que habita en el Planeta Tierra. Del planeta Tierra que orbita junto a otros 7 planetas alrededor del Sol de un sistema solar. De un sistema solar que está en uno de los brazos espirales de nuestra galaxia Vía Láctea. De la Vía Láctea que nació de un sólo activo creativo, de la creación, hace muchísimos miles de millones de años atrás: el Big Bang. Si esto no hubiera pasado, yo no podría estar aquí, creando y escribiendo este artículo para compartir.

Ilustración con la base de una foto de un día con sol caminando entre los guardianes del Bosque Templado Lluvioso en Parque Katalapi.

En el libro “Hijos de las Estrellas” de la astrónoma chilena María Teresa Ruiz, ella dice: “El hidrógeno de las moléculas de agua en nuestro cuerpo se formó en el Big Bang, tiene trece mil setecientos millones de años de edad. Aunque parezca increíble, nosotros somos parte íntima de esta historia desde sus comienzos”. Esto nos confirma que somos una porción, un fractal, un brote del universo y la creación. Por lo tanto, cada uno de nosotros, tiene la misma capacidad creativa que la creación. Porque somos hijos de la creación. Nacimos de ese acto creativo de expansión. Está en nuestra biología y en nuestra esencia crear.

Somos energía

Una de las primeras cosas que tenemos que tener en cuenta para conectar con esa capacidad creativa que todos los seres humanos tenemos, es ser conscientes de que somos energía. Porque al ser conscientes de eso, nos conectamos con el verdadero flujo vital, con esa vitalidad que trasciende el límite corporal, emocional y racional. Esa vitalidad que surge de la energía de nuestros átomos que están conectados con la energía del universo. Tal como dice el biólogo celular Bruce Lipton en su libro “Efecto Luna de Miel”: “Los átomos están compuestos por vórtices de energía. Eso significa que las moléculas, que están compuestas por átomos, son también vórtices de energía; y por último, los seres humanos, todos compuestos por billones de células, son… vórtices de energía. Es cierto que parece que somos entidades físicas, pero eso no es más que una ilusión, un truco de luz. ¡Todos somos energía!”

Sabiendo esto, entendemos que el verdadero acto de crear proviene de la conexión directa entre nuestra energía individual y esa energía universal que nos conecta con el todo. Cuando creamos desde ese lugar, creamos desde la creación universal en un acto creativo individual que aporta a la evolución humana y cósmica porque estamos sintonizados con el todo. Así, nos convertimos en un puente que conecta la energía de la Tierra con la del universo.

“Conectar con tu Naturaleza”. Obra expuesta en mi primera manifestación creativa “Anomalía” en el Parque Metropolitano de Santiago durante junio y julio de 2018. Técnica: Recolección de naturaleza y lápiz a tinta negro. Medidas 120 x 77 cm. Más información en www.marialacolorina.com/anomalia

Somos Naturaleza

Esa energía universal que nos permite conectar con lo esencial está permanentemente presente en nuestro contacto con la naturaleza. Los bosques, la montaña, el mar, los valles, el desierto y cada paisaje natural es un portal de conexión con esa energía de naturaleza individual y universal de la creación. La naturaleza es la reina creativa de la Tierra. Gracias a ella y sus procesos podemos conectar con nuestra propia creatividad para entender e integrar el verdadero flujo de la vida cósmica, natural y humana.

Cuando tocamos una hojita, olemos una flor, abrazamos un árbol o nos bañamos en un río lo que estamos haciendo es entrar en contacto directo con la energía que nos interconecta a todos los seres vivos. Por eso, nos permite regenerarnos y armonizarnos. Como dice Beethoven: “Los bosques, los árboles y las rocas le dan al hombre la resonancia que necesita”. Nuestro entorno natural está lleno de seres vivos, de pura energía viva creativa, cuando vamos a la naturaleza nos conectamos directamente con esa creación que despierta intensamente el impulso creativo vital individual.

Somos seres de naturaleza y energía creativa

Dicho todo esto, si somos creación, energía y naturaleza podríamos definirnos como seres de naturaleza y energía creativa. Esto significa que en esencia y desde nuestra propia naturaleza y energía es desde donde podemos realmente conectar con la creatividad que proviene del verdadero flujo vital. Para esto, es importante tomar consciencia. Tomar consciencia de cosas simples, como que somos igual a un liquen de 2000 años que vive en un bosque prístino. También de cosas profundas, como que somos seres espirituales viviendo una experiencia humana y que nuestros actos creativos influyen en la energía universal que nos envuelve a todos, porque estamos interconectados por una gran red de conexión viva.

Ilustración con fotografía análoga de base de un liquen que habita en el Bosque Nativo de Parque Buchén.   

Esa toma de consciencia se hace a través de los procesos internos. A través de un proceso de profunda conexión individual que tenemos que hacer cada uno de nosotros con nuestro propio corazón. Con nuestro corazón porque ahí reside la energía del amor que nos permite unificar el flujo de energía entre creación (Universo), ser humano (puente conector) y naturaleza (Tierra) para crear desde la conexión con la unidad.

Ese ha sido mi camino como creadora. Crear conscientemente desde mi experiencia humana, entendiendo que somos parte de una red mayor que funciona en colaboración dentro de un sistema orgánico y ecológico de vida universal. Mi creación se expresa a través de manifestaciones creativas conscientes. Y con esto no me refiero solamente a la expresión artística. Si no a la manifestación y expresión amplia de creación en donde podemos usar la creatividad para crear armonía en nuestra forma de relacionarnos con la gente que queremos, en nuestra manera de vivir, en nuestro trabajo y en cómo nos conectamos con el mundo en la vida cotidiana.

 Obra “Humanizar la Creación”. Hecha con pétalos de la muerte de mis flores Peonías.

C-LAB Laboratorio de Creatividad Consciente.

Por eso, armé C-LAB, un laboratorio online de creatividad consciente junto al apoyo de la Fundación y Galería de Arte Bosque Nativo (http://www.fundacionbosquenativo.cl). Conectarnos de manera consciente con nuestra creatividad nos permite habilitar el canal entre el universo, el ser humano y la Tierra para canalizar la energía en una creación que nos permite entender nuestros procesos internos para evolucionar como alma. Además, a través de la creatividad, conectamos con el hemisferio derecho del cerebro, con las emociones, con el arte, con la energía integradora, con la espiritualidad y lo inmaterial. De esa forma, podemos entrenar al cerebro y al corazón para que trabajen en conjunto y nos ayuden a generar nuevas conexiones sinápticas-amorosas para la creación de nuevas ideas, formas y realidades más coherentes con quién realmente somos. Los C-LAB se ordenan por Naves y Ciclos. ¡El 03 de julio parte su viaje la Nave 3 por el Ciclo 1 con 12 seres humanos, aún quedan cupos! Inscripciones e información en:

marialacolorina@gmail.com o en www.marialacolorina.com

Recordar siempre 🙂

Somos esencialmente seres creativos porque la creación habita y fluye desde el universo hasta nuestros átomos.

Acerca del autor:

marialacolorina | Cote Manzur

Diseñadora y artista. Diseñadora y facilitadora de experiencias de conexión. Me dedico a crear, a facilitar experiencias y a colaborar en proyectos. Mi trabajo se relaciona directamente con la creatividad, la naturaleza y la espiritualidad. Facilitadora de PSYCH-K®. Prácticas avanzadas en Mindfulness y Chi Kung. Cofundadora de Sentido Natural (@sentidonaturalsur). Comparto amor en todo lo que hago 🙂

Instagram: @marialacolorina

Web: www.marialacolorina.com

Mail: marialacolorina@gmail.com