Funga y ciencia ciudadana: ¡Lo que vemos, importa!

Tal vez este otoño no hemos podido salir a explorar demasiado lejos para contemplar la naturaleza. Y sin embargo, hay veces en que basta bajar la mirada a ras de suelo en nuestro entorno más cercano para darnos cuenta de que ahí también existe un fascinante universo macroscópico que saca a relucir sus formas, colores y texturas más llamativas durante esta fría temporada. Ahí, en la corteza de un árbol roído, asomándose sobre las hojas caídas, bajo la sombra húmeda de un árbol, percibimos que es aquí y ahora donde podemos ser testigos del milagro de la biodiversidad de la flora, fauna y funga que nos rodea.

Los hongos se asocian a sustratos, árboles y animales específicos © Gentileza Fundación Fungi.

Es en estos meses donde el misterioso universo del Reino Fungi se percibe con su mayor desplante y belleza. Y gracias al enorme trabajo de investigación y divulgación que hace una década ha llevado a cabo los amigos de Fundación Fungi, que hoy nuestro conocimiento en torno a este reinado no solo se ha enriquecido y ampliado, sino que se ha democratizado para llegar a nuevo ámbitos y actores de la ciudadanía. Así, por ejemplo, hoy sabemos que muchísimas especies de los bosques están íntimamente interconectadas con los hongos y que por tanto dependen de ellas, también que los hongos son los grandes recicladores de material orgánico de la naturaleza. Sin ir más lejos, Chile se transformó en el primer país en incluir a los hongos como organismos que deben ser evaluados ante el impacto de las actividades humanas sobre la naturaleza.

En el nuevo protocolo de colecta encontrarás información y tips clave para una recolección correcta y sustentable © Gentileza Fundación Fungi.

Y aún así, ¡cuánto nos falta para identificarlos y nombrarlos con la dignidad que merecen! Solo conocemos del 5 al 10% de la biodiversidad mundial del Reino Fungi, y conceptos como esporoma, píleo, estípite y lamelas – que describen su elegante morfología – recién comienzan a ingresar a nuestro vocabulario funguístico. Sabemos que el lenguaje crea realidad y que es fundamental para visibilizar y cuidar a este pequeño enorme mundo de los hongos. “De pequeños nos enseñaron lo que era una planta y animal, pero poco o nada de los hongos», dice Daniela Torres, directora de Fundación Fungi. Por ello, otra de las invitaciones de esta ONG es que hoy, al hablar de los habitantes del mundo natural, hagamos manifiesta la tríada que es indisoluble: Flora, Fauna, y Funga!

Estamos viviendo la sexta extinción masiva de especies y hoy más que nunca, es importante explorar y proteger los territorios de la diversidad del Reino Fungi.

En este artículo queremos poner de relieve algunas iniciativas editoriales y ciudadanas que Fundación Fungi y todo su equipo han llevado a cabo para divulgar con fuerza el conocimiento en torno al poco conocido Reino Fungi. Hoy queremos destacar las Guías de Campo Hongos de Chile Vol. I y II, materiales imperdibles para este otoño para sacar a relucir nuestro impulso de naturalistas a ras de suelo. (Para conseguir las guías de campo aquí.)

Las guías de campo Vol I y II son un material imperdible y muy completo para comenzar a recolectar hongos, y se pueden conseguir a través de la tienda de fundación. © Gentileza Fundación Fungi.

Por cierto, durante la creación de estas guías, se descubrieron nuevas especies para Chile que están descritas en los libros, como la Amanita galáctica, muy similar a la clásica callampa roja con puntos blancos Amanita muscaria, pero la primera, de un barroso color negro con pintas blancas. Cabe destacar también la amplia variedad de especies con deliciosas cualidades culinarias presentes en la guía que han cautivado a grandes y pequeños cocineros.

Las guías están impecablemente descritas y fotografiadas por un equipo de expertos del detalle y la observación, y ante todo, nos invitan a recordar que los hongos son cruciales para mantener los hábitats saludables, que tienen una altísima complejidad y que por ello no son plantas ni animales, sino organismos que forman su propio reino, el Reino Fungi, que incluye levaduras, mohos, líquenes, orejas de palo y callampas, entre otros.

Amanita galactica, una nueva especie para Chile © Gentileza Fundación Fungi.

Pero ahora, ¿cómo comenzar a encontrar e identificar los hongos? Sabemos que esto puede ser complejo para cualquier naturalista principiante.  Por eso, con el propósito de impulsar una campaña de ciencia ciudadana, Fundación Fungi lanzó la iniciativa “Lo que TÚ ves importa”, en donde a partir de una reflexión del complejo momento ambiental que vivimos marcado por la sexta extinción de especies, hacen un llamado urgente a explorar los territorios y su biodiversidad.

«Buscamos que esta campaña no sea solo una herramienta científica, sino que invite a abrir los ojos y descubrir un nuevo reino, porque cada encuentro, cada coincidencia con los hongos, es importante. No queremos que la información se quede en un laboratorio o un museo, sino que todas las personas puedan acceder y experimentar este conocimiento», sostiene Daniela Torres.

El equipo de FFungi en terreno con materiales de colecta y usando la Guía de Campo Hongos de Chile © Gentileza Fundación Fungi.

Para Giuliana Furci, micóloga fundadora de Fundación Fungi, uno de los aspectos más relevante a la hora de buscar hongos es recordar que se asocian con plantas y animales en específico. Por eso, crearon un nuevo protocolo de colecta, que incluye desde datos para la observación en terreno, cómo hacer una buena toma de muestra, el tipo de fotografía a capturar, incluso el trabajo posterior de deshidratado. “Si bien el protocolo de colecta existe hace tiempo, hicimos algunas modificaciones como ciertos datos para hongos que son más difíciles de registrar o muestrear”, cuenta Daniela Torres, directora de la Fundación. Puedes descargar aquí el protocolo de colecta creado por Fundación Fungi.

Así que no queda más que arrodillarse en la tierra para observar a estos bellos y misteriosos seres del bosque y así seguir con la misión de divulgar la ciencia ciudadana durante este otoño!

Solo conocemos el 5 al 10% de las especies de hongos en el mundo. Está todo por descubrir. © Gentileza Fundación Fungi.

Te invitamos a conocer más de la campaña “Lo que TÚ ves importa” en el siguiente video.

Imagen de portada: Un atractivo Cortinarius magellanicus se asoma en los bosques del sur de Chile. © Fundación Fungi.

Las montañas son mucho más que una simple elevación de la corteza terrestre. En su interior, en el silencio de sus laderas y en el estrecho vínculo que hay entre su geografía y otros elementos del paisaje, se genera, entre varios otros componentes importantes para el ser humano, uno que resulta crucial para nuestra existencia: el […]

Las montañas son mucho más que una simple elevación de la corteza terrestre. En su interior, en el silencio de sus laderas y en el estrecho vínculo que hay entre su geografía y otros elementos del paisaje, se genera, entre varios otros componentes importantes para el ser humano, uno que resulta crucial para nuestra existencia: el agua.

Estos ecosistemas andinos son más frágiles que aquellos que se encuentran en las tierras bajas y a su vez son la fuente primaria de agua para nuestro sustento. Sin embargo, la creciente demanda del agua y otros recursos naturales, sumado a las consecuencias de la crisis climática global, el crecimiento del turismo y las presiones de la industria como la minería y agricultura, amenazan la extraordinaria red de vida que sustenta a las montañas y las funciones ambientales que nos entregan.

Proteger las montañas hoy es cuidar el agua de mañana.

La comunidad científica ha comenzado a ver a las montañas como verdaderos estanques de agua con enormes válvulas. Estos estanques se cargan en su superficie, gracias a los mantos de nieve y glaciares, pero también en su interior, a través de la red acuíferos.

Para la capital de Chile, Santiago, y sus más de 7 millones de habitantes, lo anterior debería ser un tema crítico de debate y planificación del territorio de montaña a futuro. Una discusión que requiere ser amplia y participativa. Hoy las críticas al proyecto Alto Maipo son preocupantes y requieren de nuestra atención. El escenario de emergencia climática, la megasequía y los posibles impactos del proyecto en la red de acuíferos ubicados al interior de nuestras montañas son asuntos que no solo afectan a los habitantes del Cajón de Maipo, sino que a todos los residentes de la capital chilena. Proteger las montañas hoy es cuidar el agua de mañana.

Por eso, Acceso Panam levantó la campaña «Montañas de Agua», con el propósito de acercar a las personas a los ciclos de la naturaleza, ampliar su conocimiento y crear conciencia sobre la importancia de las funciones ecosistémicas presentes en los territorios de montaña, poniendo énfasis en el ciclo del agua y los servicios que la cordillera nos entrega.

© Acceso PanAm

¿Cómo se capta y aprovisiona el agua en las montañas?

Las montañas —con su inmensidad— actúan como verdaderos contenedores de agua. Ésta se almacena en forma de nieve y hielo en sus laderas y con el aumento de las temperaturas, el deshielo de la superficie de la cordillera se incrementa.

  1. Al derretirse la nieve y el hielo, un porcentaje del agua escurre por las laderas, alimentando ríos y arroyos. Otro porcentaje se infiltra por la tierra, ingresando a las redes subterráneas de almacenamiento de agua denominadas acuíferos.
  2. Al ingresar al interior de la montaña el agua fluye por a través de la red de acuíferos, convirtiendo a las montañas en verdaderos contenedores de agua
  3. Dependiendo del tipo de suelo y vegetación, el agua superficial se filtra hacia la red subterránea a través de la capa vegetal, quedando disponible como reserva para las plantas en épocas secas (paradigma hidrológico del bosque).

Precipitación

El agua líquida de los glaciares puede provenir de dos fuentes: del proceso de fusión de nieve o hielo o directamente de la lluvia.

La nieve que cae durante los meses fríos en la parte alta de las montañas se almacena —gracias a las bajas temperaturas— hasta que se funde con la tierra en primavera y verano.

Evaporación

Los glaciares contribuyen como verdaderos reguladores términos: generan condiciones ambientales de bajas temperaturas, las cuales enfrían las masas de aire que circulan sobre ellos.

También aportan humedad a la atmósfera, a través del proceso de sublimación de su masa (paso directo del agua de hielo a vapor) y reflejan la radiación solar, permitiéndole a la superficie de las montañas mantener una temperatura baja.

Además de jugar un importante rol en la regulación del clima, los glaciares contribuyen al flujo del agua de los ríos al regular la descarga del agua en la cuenca dependiendo de la estación.

Los aportes hídricos del verano son esenciales para sostener la vida; los ecosistemas y los medios de subsistencia humana a lo largo de la zona semiárida, sobre todo durante los períodos de menos pluviosidad.

© Acceso PanAm

Cordillera en movimiento

Los ecosistemas de montaña no sólo son importantes centros mundiales de diversidad biológica, allí se originan la mayoría de los ríos de nuestro planeta. Ellas proporcionan cerca del 70% del agua dulce que consumimos.

La tierra no es un ser muerto y mudo. En el silencio de esa cordillera, bajo los mantos de nieve y hielo, el agua se acumula y fluye por cavidades subterráneas. Esta red de acuíferos es un protagonista olvidado del ciclo del agua. Debido a la influencia de la fuerza de gravedad, el agua se mueve con la mayor calma del mundo (unos pocos centímetros al día), tendiendo hacia un cauce de corriente, lago o manantial, sitios donde emerge a la superficie creando cuerpos de agua que se caracterizan por su importancia ecológica al favorecer el equilibrio de los ecosistemas, actuando como hábitat (temporal o permanente) de un importante número de especies.

Hoy, la creciente demanda por agua, entre otros recursos naturales, sumado al calentamiento global, el crecimiento del turismo y las presiones de la industria minera, hidroeléctrica y agrícola, amenazan la extraordinaria red de vida que sustenta las montañas y los servicios ambientales que nos dan vida como seres humanos, entre ellos el más importante: el agua.

En este contexto tenemos la tarea de hacernos responsables de proteger los elementos de los cuales dependemos para vivir y que deben subsistir para las futuras generaciones de este planeta. ¡Resulta imprescindible unirnos en la defensa de nuestras montañas y sus comunidades!

El proyecto hidroeléctrico Alto Maipo modificará de manera sustantiva los ecosistemas de montaña del Cajón del Maipo. Por eso, esta campaña te invita a sumar tu apoyo a la solicitud para que la Ministra del Medioambiente frene el proyecto hidroeléctrico Alto Maipo y proteja los ecosistemas de montaña del Cajón del Maipo. Te invitamos a sumarte a la voz de alerta y al llamado a la acción, difundiendo este video y visitando la web de la campaña www.accesopanam.org/montanasdeagua

© Acceso PanAm

Involúcrate

La cuenca del Río Maipo es la principal fuente de agua dulce de la Región Metropolitana, lugar donde habitan más de 7 millones de personas —casi la mitad de la población de Chile. Actualmente, esta cuenca se encuentra amenazada —en plena crisis hídrica ya declarada por el Estado— por una mega sequía que se extiende hace más de 10 años y por el proyecto hidroeléctrico Alto Maipo, que contempla la puesta en funcionamiento de 3 centrales de pasada para generar 531 MW de potencia (subestación Alto Maipo 110 KV, central Alfalfal II y central Las Lajas), las cuales se alimentarán del agua de la cuenca del rio colorado sumada a la que canalizan desde el nacimiento del rio Maipo, en la cuenca del mismo nombre.

El traslado del agua desde una cuenca a otra requiere de grandes túneles subterráneos que tomarán agua proveniente de los ríos Yeso, Colorado y esteros afluentes al río Volcán, devolviéndola 100 kms río abajo. En consecuencia, secarán una gran parte de la cuenca, afectando la disponibilidad de agua superficial aguas abajo así como en la acumulación de acuíferos.

En enero del 2019, el Segundo Tribunal Ambiental de Santiago ordenó al Servicio de Evaluación Ambiental iniciar el proceso de revisión de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo. Esto debido que, a lo largo de los años, la variable hídrica se ha comportado peligrosamente diferente a lo señalado por el proyecto en su Estudio de Impacto Ambiental que hablaba de 1,67 lt/seg de aguas que podrían perderse en la faena de construcción de los túneles. Hoy, dicha cantidad ha aumentado hasta 900 lt/seg y la capacidad de recarga del acuífero afectado es de 26 lt/seg. Esto significa que, a medida que el túnel avanza por el interior de las montañas, se pierde más agua de la que el acuífero puede recuperar naturalmente en un tiempo determinado.

Ante esta situación, y en un escenario de emergencia climática mundial, abogados de la Defensoría Ambiental, presentaron el 24 de junio del 2019 una solicitud de paralización de las obras de Alto Maipo, como una medida provisional en la revisión de la RCA, mientras no se asegure la inocuidad de las faenas para la vida del acuífero. Hoy, no somos capaces de dimensionar el daño que esto puede provocar en el mediano y largo plazo, y a la fecha, la faena del proyecto avanza y de la revisión de la RCA aun no hay veredicto. Es por esto que te invitamos a sumar tu apoyo para solicitarle a la Ministra del Medioambiente que frene Alto Maipo y proteja los ecosistemas de montaña de la cuenca del Maipo.

Imagen de portada: «Montañas de Agua», Campaña organizada por Acceso PanAm. © Acceso PanAm

 

 

Una campaña para proteger el río Diguillín

El artículo de hoy fue escrito por nuestra colabora invitada Josefa Hojas, activista del movimiento “Diguillín Libre”, quien es psicóloga y se dedica a la arteterapia, pero además ha desarrollado un profundo amor por el territorio de la cordillera de Chillán. En este texto, Josefa expone la problemática que vive el río Diguillín y explica […]

El artículo de hoy fue escrito por nuestra colabora invitada Josefa Hojas, activista del movimiento “Diguillín Libre”, quien es psicóloga y se dedica a la arteterapia, pero además ha desarrollado un profundo amor por el territorio de la cordillera de Chillán. En este texto, Josefa expone la problemática que vive el río Diguillín y explica los principales motivos que, a su juicio, impulsan a las personas a proteger el río.

En el corazón de la Reserva Mundial de la Biósfera “Corredor Biológico Nevados de Chillán – Laguna Laja” (UNESCO, 2011), donde se encuentra la última población de huemules de los Andes centrales de Chile, y en medio de lo que es un punto caliente (hotspot) de conservación de la biodiversidad, fluye el río antiguo río Diguillín. Entre profundos cañones de piedra y vigilantes árboles colgando de sus paredes, avanza este cuerpo de agua, amenazado por la construcción de la central hidroeléctrica “Pequeña Central de Pasada Halcones” de la empresa Aaktei SPA.

Recientemente, el 16 de febrero del 2018, y tras cinco años de tramitación en el SEA (Servicio de Evaluación Ambiental), se aprobó por unanimidad la central. Su eventual construcción pone en riesgo un ecosistema único a nivel mundial, amenazando diversas especies endémicas en peligro de conservación que habitan la zona, además de la cultura local vinculada al río.

Es por ello que surge el movimiento “Diguillín Libre”, el cual agrupa a organizaciones sociales, empresarios, y ciudadanos de la comuna de Pinto, El Carmen, Chillán y Concepción que se verían afectados por la construcción y operación del proyecto en cuestión. La comunidad empoderada, organizada e informada ha logrado unirse para defender su territorio y generar conciencia sobre los nefastos efectos de este proyecto.

Como participante activa de este movimiento, he observado tres motivos principales que motivan a participar en la defensa del territorio, los cuales pueden ser clasificados de manera general en tres, que se explicarán a continuación.

Laguna Los Huemules ©Diguillín Libre.

I. Ecología

La defensa y conservación de la biodiversidad presente en el territorio es uno de los motivos más recurrentes para oponerse al proyecto hidroeléctrico.

El corredor biológico Nevados de Chillán – Laguna Laja fue declarado reserva mundial de la biósfera el año 2011. Este título tiene como propósito aumentar el compromiso del Estado de Chile con la conservación de la diversidad biológica y el uso sustentable del territorio, más no incorpora nuevas normas que regulen la explotación del territorio.

Incluso antes de obtener dicho estatus, esta zona cordillerana ya había sido estudiada por científicos y especialistas debido a su riqueza en biodiversidad y a su alto nivel de endemismo. Esta área es denominada como «transición vegetacional», dado que en ella confluyen dos tipos de bosque, conformando un ecotono (cuando dos o más ecosistemas se unen). El bosque esclerófilo de la zona central por se extiende desde el norte y el bosque caducifolio templado desde el sur (San Martín, 2014). Además, alberga especies endémicas -que solo es posible encontrar en ese lugar- en peligro de conservación, como el lleuque y el ciprés de la cordillera.

Pájaro Carpintero, característico de la zona ©Diguillín Libre.

El sector Nevados de Chillán – Laguna Laja, se plantea además como una de las principales vías para asegurar la conservación del único lugar de Chile central que está habitado por el huemul. Según Povilitis (2002), esta población se encuentra en un descenso crítico hacia la extinción. Al estar aislada del resto de las poblaciones de huemules, constituye un grupo de especial relevancia genética y evolucionaria. En ese sentido, el sector del Diguillín funciona como corredor biólogico, por lo que la fragmentación del territorio amenaza con eliminar el intercambio entre individuos de esta especie, que es justamente lo que asegura la viabilidad de la población.

II. Turismo

La zona ZOIT (Zona de Interés Turístico), donde se pretende emplazar el proyecto, hace alarde de una gran belleza escénica, con alto valor ecológico y paisajístico, por lo que existe un importante flujo turístico durante todo el año. Como consecuencia, existen numerosos emprendimientos de turismo que han surgido en los últimos años y que generan más de 2.000 puestos de trabajo de manera directa e indirecta. La destrucción del territorio afectaría gravemente el valor turístico de la zona y por consiguiente la actividad económica de las comunidades del sector.

Río Diguillín ©Diguillín Libre.

III. Identidad

Como seres humanos nos vamos construyendo en una relación dialéctica con el territorio que habitamos. Así como una central hidroeléctrica altera el paisaje y ecosistema, también afecta de manera directa al sistema identitario de las comunidades residentes en el área. La gran mayoría de los activistas del movimiento Diguillín Libre sienten que el río es parte de su historia y por ende, de su identidad. Medir y sistematizar el patrimonio inmaterial asociado a este afluente no es fácil, pues es una tarea cualitativa y subjetiva. El siguiente testimonio de un habitante del lugar permite atisbar lo anterior:

“Soy la única de mi familia nacida acá en Los Lleuques. Los dos mayores en el volcán Llaima, IX región, porque mi papá fue guardaparques hoy ya hace tres años fallecido. Lo trasladaron al fundo El Castillo para la preservación del huemul e hizo muchas crías, sabía desde donde nacía el río y caminaba días enteros para poder atender al huemul. Para él cortar un árbol era pecado, había que pedir permiso y rezar. Me crió a la orilla del río en el camping Los Mañíos que está del puente del Carmen a mano izquierda. Nunca pescó ni mató un animal. Aprendí del mejor sin estudios ni posgrados, solo su entrega y pasión. Un guardaparques de verdad que llevaba al cóndor herido, o nos hacia criar a los bebés para después soltarlos. Mi amor por este lugar es el mismo respeto y admiración de lo que un día hizo mi papá”.

Un huemul en la zona del Diguillín ©Diguillín Libre.

Diguillín Libre

Hoy el movimiento Diguillín Libre, que agrupa a ciudadanos de distintas localidades de la comunas Recinto, Los Lleuques, Valle de Atacalco, Valle Las Trancas, entre otras, se encuentra realizando distintas acciones para lograr frenar este proyecto y así evitar una catástrofe ambiental. Para esto se están realizando diversas gestiones a través de ONGs, agrupaciones locales y la municipalidad, trabajando en conjunto con la comunidad del valle del Diguillín.

Para nosotros como movimiento, el río Diguillín es vida. Sus cristalinas aguas alimentan y multiplican todo el ecosistema que acompaña cada milímetro de río en su recorrido hasta llegar al mar. Llegamos por diversos motivos a este lugar, pero a todos nos cautivó lo mismo; el río Diguillín y su entorno, haciendo un cambio radical en nuestras vidas, dejando atrás el cemento, el estrés y la vida de ciudad. Queremos que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos también gocen de este regalo de la naturaleza.

Más información en la página web de Diguillín Libre, pinchando aquí.

Referencias

López R, Hinojosa A, Corales E, Faúndez R, Maldonado V (2005). Estudio del huemul en Nevados del Chillán-Laguna de la Laja, Chile Central. Informe Técnico FZS Project N° 1171/93 CODEFF, Santiago.

Povilitis A (2002) El estado actual del huemul (Hippocamelus bisulcus) en Chile Central. Gayana 66 (1): 59–68.

San Martín P (2014) Reserva de la Biosfera Corredor Biológico Nevados de Chillán – Laguna del Laja: de la amenaza de la extinción al desarrollo sustentable. En: A Moreira-Muñoz & A Borsdorf (eds) Reservas de la Biosfera de Chile: Laboratorios para la Sustentabilidad. Academia de Ciencias Austriaca, Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto de Geografía, Santiago, serie Geolibros 17: 146–160.

©Diguillín Libre

La campaña #Glaciares Libres de la Coordinadora por la Defensa de los Glaciares se encuentra más activa que nunca. Ya han puesto a circular diferentes gráficas realizadas por distintos ilustradores del país y actualmente están ad portas de estrenar un micro documental que tiene como objetivo mostrar la situación actual de la tramitación de la […]

La campaña #Glaciares Libres de la Coordinadora por la Defensa de los Glaciares se encuentra más activa que nunca. Ya han puesto a circular diferentes gráficas realizadas por distintos ilustradores del país y actualmente están ad portas de estrenar un micro documental que tiene como objetivo mostrar la situación actual de la tramitación de la mal llamada “Ley de Protección y Preservación de Glaciares”.

Tal como lo habíamos anunciado hace un par de semanas, algunos artistas no se quedan atrás a la hora de expresar su descontento. Esta vez, en contra de una ley que, a pesar de mostrarse al mundo como de “conservación” no es más que una de las tantas que, en lugar de apoyar las inquietudes de la población, las atenta.

Históricamente la importancia de los recursos naturales albergados en la cordillera ha significado una ventaja para nuestro país. Chile es uno de los países latinoamericanos que cuenta con un cordón montañoso de la envergadura de Los Andes, el más largo del planeta. Es por eso que es presa de los intereses mineros e hidroeléctricos. Sin embargo, ¿hasta qué punto? Y ¿en beneficio de quiénes?

La “Ley de Protección y Preservación de Glaciares” es una moción parlamentaria que busca resguardar las masas de hielo que están en parques nacionales, los cuales ya se encuentran resguardados por la CONAF (Corporación Nacional Forestal), aun cuando existen cientos de glaciares repartidos por Los Andes que no están reconocidos por ese organismo. Como reacción a esta iniciativa que pocos afanes de conservación posee, fue el lanzamiento de una campaña gráfica y audiovisual #Glaciares Libres, la que comienza a dar sus frutos.

Campaña Gráfica:

Como lo había propuesto la organización, distintos ilustradores enviaron sus iconografías para potenciar esta iniciativa. Una de ellas es Vania Hermosilla:13002531_1324479854235817_2614338113549592696_o

Pajareando Ilustraciones también participó:13029670_1325268494156953_1043074661211406772_o

También Caro Ponce de león decidió ser parte de esta iniciativa:

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Pablo Delcielo, un ilustrador chileno que actualmente reside en Valencia, España, se hizo parte de la causa con esta ilustración :12963561_1320335171316952_5984404378342168070_n

Estefanía Hotton es una diseñadora gráfica argentina que trabaja en Buenos Aires, desde allí ella aportó esta creación: 13010867_1321601521190317_5621565667066863521_n

Aporte de La Loica :

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También participó Luna Florida, una artista gráfica que utiliza la técnica de collage:

Collage por Luna Florida
Collage por Luna Florida

Creación del ilustrador Gómblu:
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Y el último, aporte de El Cometa Ludo, creador de la iniciativa, para la campaña:

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En cuanto iconografías, estas son las que realizó María Verónica Boudoun:

Ahora, ¡vamos a difundirlas!

Campaña Audiovisual: 

Tal como nos adelantó El Cometa Ludo, la iniciativa pretende “visibilizar la amenaza para todo el ecosistema y la vida que representa la mal llamada Ley de Protección Glaciar”, a través de la unión de diversos artistas, activistas sociales y organizaciones ciudadanas en un trabajo gráfico y audiovisual que promueve la intención lograr que esta Ley sea rechazada.

Durante los próximos días publicarán un micro documental que tiene como consigna “Es hora de detener el Ecocidio”. Para ello, se ha conformado una productora denominada «Luchita/Producción & Resistencia», quienes han producido una serie de Teasers (seis en total) en los que han participado artistas como Gepe, Javiera Mena, Liricistas, Catalina Castelblanco, Patricio Escala (productora Punkrobot Estudio Audiovisual, responsables de Historia de un Oso), entre otros.

Para mantenerse atentos y atentas a cómo avanza este proyecto comunicacional, les recordamos seguir su fan page.

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