El despertar del queltehue, poema finalista del Slam de poesía ambiental

Hoy queremos presentarles a uno de los tres finalistas de lo que fue el reciente Slam de Poesía ambiental: «Habitar poético: Silencio y reconexión», el pasado 8 de diciembre, donde el artista «Litre» declamó un potente canto que evoca la fuerza del queltehue, reclamando el olvido de la tierra y la incansable lucha por la […]

Hoy queremos presentarles a uno de los tres finalistas de lo que fue el reciente Slam de Poesía ambiental: «Habitar poético: Silencio y reconexión», el pasado 8 de diciembre, donde el artista «Litre» declamó un potente canto que evoca la fuerza del queltehue, reclamando el olvido de la tierra y la incansable lucha por la justicia y sanación del territorio y su gente. Proveniente del valle del Aconcagua –una de las zonas que más adolece los efectos de la megasequía– Litre viajó hasta el centro de Santiago para dar cuenta de un canto que ante todo, invoca la urgencia de una reivindicación y un despertar.

La fuerza de su declamación, compromiso político con el medio ambiente y el desplante escénico de su canto lo hicieron ganador del segundo lugar del Slam de poesía, encuentro organizado por Revista Endémico y el Festival Internacional de Poesía de Santiago.

A continuación Litre comparte el texto leído en el slam, y también compartimos el registro audiovisual de la declamación que lo llevó a ser el segundo finalista. Agradecemos a todos quienes participaron, acompañaron e hicieron posible este evento.

Despertando

El cantar del Queltehue
viene cuando el cielo baja
y en poca sincronía aparente
caen en planeo elocuente
y elegancia de quien busca hermandad
y la encuentra al despertar de un mal sueño
pewma inspirado por la injusta realidad
de justicia opresora
y combustible
contra dignidad de aves
al conseguir el alimento necesario

El cantar del Queltehue
anuncia agitamiento en éstas tierras
la alegría de las fieras en pena
a la espera de la escena precisa
y concisa de lawen cosechado
y cultivado en el eterno ciclo
jamás truncado
ni borrado o maquillado
en modernidad colonial
de capilla y matinal

Cual canto queltehueloco
tüfachi kimün ka llam llam ko
se elevan, desde la falda de los cerros
anuncian, ¡lombriz! que vuelve la abuela grillo
y el brillo en esta libreta
refleja calorcillo en la frente
de quien escribe y presiente
la alegría en jauría
y la violencia de nuestros días
cuando taita Sol abriga entre las nubes
y compa Viento susurra por entre planchas de zinc: el frío

El cantar del Queltehue
se cuela junto al camión del gas
a ras de calle y pasaje sanitizado
y desinfectado del contacto físico
se cuela cual fideo
se cuela de olla común
al fuego en su fogón ardiente

Tañi ñuke Tuti, mi madre querida
me llama esta mañana
me llama y me dice
que se tomó su hierbita,
me cuenta que pudo dormir bien
y despertó a ver la lluvia
(una bendición en estas tierras)
me habla e invita a comer sopaipillas,
me cuenta que ayer mi abuela me esperó todo el día
Yo la escucho tomando jengibre
la escucho y la interrumpen Queltehues
agitando sus alas negras y blancas, por igual
miro la lluvia y me desbordo en cada gota
cual estero otrora riendo por el pasaje,
donde estos callejones
de tierra y asfalto a medias
tenían forma de campito
y cuatreo de cebollas

La lluvia cae
y sobre mis mejillas
cae silencio familiar
por la piel morena de mi padre
sin su padre
peloteando en cancha e tierra,
por el pelo negro de mi madre
sin su padre
estudiando a luz de vela
Piel morena como moreno el cerro
Pelo negro como el cururo negro
y el cerro pasao a cururo y sin tanto palto
se estremece de ternura
al reivindicar ancestralidad negada

El malón de Queltehues,
hablando con mi vieja,
me recuerda a mi abuela
en su soledad sagitaria
y un apellido – Collao –
pasando escondido
entre orgullo incomprendido
y orgullo exacerbado
cuando a lo lejos una turca
saluda en pajarístico habitual
y yo así, nacío y criao
en Abya Yala,
Akunkawa colonizado
en español fermentado
y mapuzugun macerando
manifiesto:

Que la choreza Queltehue
anuncia lluvia
y sanación natural
y que sólo la lucha nos ha de salvar

Que el pueblo negro
grita su dignidad negra
cual machi ka weichafe
luchan por la mapu

Que en todas partes
y en cada momento
la insurrección es una necesidad
cual olla común en comunidad

Que la piel no olvida
y esta piel tiene dos hermanos de sangre
y muchxs más de hierbas y arena movediza
¡Ngeyiñ champurria pikunche tuwiñ fucha Akunkawa Mapu mew!

Sobre el Autor: 

Litre es poeta, cineasta, músico y agricultor del Valle de Akunkawa. Participa de la Escuela Popular de
Cine, del colectivo Festival de Cine Social y Antisocial (FECISO), y de la agrupación Trenes
del Viento. Ha publicado los poemarios «Las Rocas»; (autoedición, 2018), y “El bosque tiene rabia” (fanzine, 2021). Ha participado en el poemario colectivo «Panorámicas del Fuego»; (Habitantes de la tormenta permanente, 2019), y en el libro “1312 Palabras por lxs presxs” (La Mocha cooperativa editorial, 2021). Como cineasta ha realizado videoclips y documentales en Chile y el extranjero. El 2020 estrena la puesta en escena “La Nocturna Molestia”, en la cual mezcla cine, poesía y música en vivo. Actualmente realiza talleres de cine en escuelas; está en proceso de composición y grabación en formato álbum de su poemario «El bosque tiene rabia»; y de la publicación de su segundo libro «La Sociedad Esclerófila», entre otros proyectos poéticos-musicales.

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