“UMANI” es un taller de fermentación ubicado en la zona céntrica de Ciudad de México. Entre mesas de trabajo y recipientes burbujeantes por los que se refracta la luz, sus tres integrantes, Jorja Ávila Díaz, Ixchel García Gálvez y Juan Carlos Hidalgo Garza se acomodan para experimentar con botellas que contienen deliciosos líquidos coloridos y […]

“UMANI” es un taller de fermentación ubicado en la zona céntrica de Ciudad de México. Entre mesas de trabajo y recipientes burbujeantes por los que se refracta la luz, sus tres integrantes, Jorja Ávila Díaz, Ixchel García Gálvez y Juan Carlos Hidalgo Garza se acomodan para experimentar con botellas que contienen deliciosos líquidos coloridos y frascos que brillan con recetas que albergan múltiples formas de vida. “La fermentación es una herramienta para que las personas entendamos un poco mejor el funcionamiento del mundo, incluidos nosotros mismos”, cuentan sus integrantes. En esta entrevista exclusiva a Endémico web, Umani nos recuerda que fermentar es ante todo, el comienzo de una revolución. 

¿De dónde proviene el nombre Umani?

Viene del purépecha (idioma del pueblo indígena del mismo nombre que habita principalmente en el estado de Michoacán, México), que significa guisar o preparar la comida. 

El taller se ubica en la zona céntrica de Ciudad de México y trabajan con microlotes. © Umani Fermentos

Llevamos mucho tiempo sumidos en una cultura del “fast food”, de la inmediatez, de obtener la comida que deseamos en el ritmo de «ahora y ya». La fermentación, con sus tiempos y ritmos pausados, con su preocupación por entender el lugar de origen de sus productos, parece ser una contracultura a este sistema hasta ahora predominante. ¿Cómo perciben ustedes esta tendencia culinaria?

Por un lado,  creemos que la fermentación, la cocina y la jardinería, entre otras técnicas, nos permiten relacionarnos de manera directa y profunda con nuestro entorno y así entendernos como parte de un todo. Recordemos la relación casi religiosa que tenemos con los alimentos, somos a partir de lo que comemos y comemos a partir de lo que somos. Fermentar nos conecta desde el momento en el que elegimos los ingredientes, pensamos qué proceso vamos a aplicar y vamos descubriendo las transformaciones que tienen a través del tiempo. En el mundo de la inmediatez en la que vivimos es una pequeña ventana a cultivar muchas cosas, las tangibles e intangibles. La paciencia y la creatividad son ingredientes clave para obtener un resultado satisfactorio. Además, nos permite darle valor a todos los elementos que intervienen en el proceso, incluido el tiempo. Por ejemplo, al fermentar ingredientes de temporada, aprovechamos los recursos abundantes de ese momento para disfrutarlos después, invitándonos a explorar nuevos sabores, preparaciones y generar nuevas dinámicas en nuestra alimentación.

Pero esto no significa que olvidemos el ritmo de vida que se vive actualmente, porque  la fermentación  también nos permite tener alimentos listos para comer que han pasado por un proceso largo pero que ya finalizados se mantienen estables por largos períodos, y son muy prácticos para comer o armar una comida, como dice Sharon Flynn, en su libro  Ferment for Good: Ancient Food for the Modern Gut: The Slowest Kind of Fast Food.

Los tres integrantes de Umani – Juan Carlos Hidalgo, Jorja Ávila e Ixchel García comenzaron a trabajar juntos en 2018. © Umani Fermentos

¿Y cómo llegaron a interesarse en el oficio de la fermentación y las bacterias?

En Umani somos tres amigos, nos conocimos en la universidad y nos especializamos en el área de ciencias de los alimentos. Tuvimos varias clases juntos en donde la fermentación y añejamiento de alimentos tenían un papel clave, ahí nos dimos cuenta de lo interesante que resultaba entender cómo estos productos frescos se convertían en algo tan delicioso por medio de la acción de culturas microbianas. Con el tiempo cada uno experimentó con algunos fermentos hasta que en 2018 decidimos hacer un proyecto para compartir con los otros el gusto que tenemos por los alimentos fermentados. En 2019 el taller se lanzó con fuerza, pero hasta hoy no deja de sorprendernos cómo los microorganismos llevan a cabo procesos benéficos para ellos y que el resultado de aquello sea que nosotros también obtengamos beneficios. Sobre todo, nos hace cuestionarnos profundamente sobre el entorno, las relaciones que existen y la vida en general.

Creemos que fermentar en casa es un buen inicio para cuestionar si realmente necesitamos lo que ofrece el mercado, qué sí y qué no de acuerdo a nuestro modo de vida.

¿Es la fermentación un proceso revolucionario? ¿Cómo puede este tipo de oficios y prácticas alimentarias ayudarnos a pensar futuros más sostenibles en nuestra cultura y nuestra relación con los alimentos, las comunidades locales y la naturaleza? 

Comer es un acto político en todos los sentidos, en él se evidencia el valor que tiene cada asunto para las sociedades. Se rige por la economía (administración de recursos), las posibilidades del entorno, relaciones de poder, estructuras sociales y un gran etcétera. Creemos que a veces es más importante pensar en las preguntas que en las respuestas. ¿Quién decide lo que queremos consumir? ¿Por qué cada vez cocinamos menos? ¿De dónde viene mi comida? ¿Qué implica que yo tenga ésto sobre mi mesa? Claro que son preguntas que se pueden hacer en todos los campos, pero la alimentación es indispensable y a partir de ella se generan el resto de estructuras y actividades.

La fermentación es una herramienta para que las personas entendamos un poco mejor el funcionamiento del mundo, incluidos nosotros mismos. Nos hace replantear nuestras decisiones de consumo al acercarnos a vivir la transformación de la vida a través de nuestros alimentos. ¿Qué relación más íntima que con las cosas que ponemos dentro de nuestro organismo? Y aunque no idealizamos cambiar por completo el sistema actual por fermentar en casa, creemos que es un buen inicio para cuestionar si realmente necesitamos lo que ofrece el mercado, qué sí y qué no de acuerdo a nuestro modo de vida. Es decir, incorporar dentro de lo posible actividades que nos inviten a generar pensamiento crítico a todas las áreas de nuestra vida, por ejemplo, la simbiosis de la que hablábamos, por qué pensar al mundo natural como algo externo a nosotros cuando sabemos que todo está interconectado; en ese sentido el mundo microscópico es increíble para indagar sobre esto. Este mundo invisible para nosotros del cual cada vez sabemos más y nos maravilla la importancia que tiene para mantener y transformar el ambiente y todo lo que habita en él.

Dentro de una perspectiva menos romántica, en la industria de alimentos a gran escala ya se aplican procesos de fermentación con diferentes objetivos. Un ejemplo es la fabricación del saborizante de vainilla, un producto muy utilizado en el mundo ya que la vainilla no está al alcance de muchos por su costo y limitantes. El saborizante de vainilla artificial deriva de petrolatos y como alternativa a éste, un saborizante natural se elabora mediante la fermentación de ácidos ferúlicos que producen compuestos sensorialmente similares a la vainilla. 

Activación de limones en el taller de Umani. © Umani Fermentos

¿Podrían contarme qué entienden por fermentación salvaje?

En la fermentación se requieren microorganismos que rompan ciertos compuestos para generar otros, estos factores se pueden controlar mediante factores como el tiempo, la temperatura y otras condiciones de acuerdo al tipo de fermentación. La fermentación salvaje es la que toma a los microorganismos presentes de manera natural en el ambiente y en los alimentos, pero también se puede iniciar con un cultivo que contenga microorganismos específicos para dar lugar a un producto con características esperadas debido a la variedad microbiana introducida. Ninguna fermentación es mejor o peor, son diferentes métodos que buscan llegar a un resultado positivo, un alimento fermentado inocuo que nos agrade por los sabores, aromas y texturas que se desarrollaron en el proceso.

¿Quién decide lo que queremos consumir? ¿Por qué cada vez cocinamos menos? ¿De dónde viene mi comida? ¿Qué implica que yo tenga ésto sobre mi mesa?

En Chile hemos visto a muchas familias que durante los encierros de cuarentena han comenzado a experimentar con  la fermentación. Panes de masa madre, encurtidos, conservas, kombucha, entre otros productos han hecho que muchos se animen a relacionarse de una manera impensada con la cocina. ¿Ven alguna relación entre encierro, pandemia y fermentos que haya generado este efecto por lo que ustedes también hacen?

Claro, creemos que es una tendencia que ya estaba en crecimiento pero con el encierro se potenció. Muchos fermentos los puedes hacer en casa con lo que tengas a mano y en la cuarentena esta práctica junto con otras llegó a llenar ciertos vacíos. Por una parte, buscábamos actividades lejos de una pantalla, conectar y reconciliarnos con el entorno, significar lo que hacemos y obtener una recompensa no inmediata que después podemos compartir con otros.

Para fermentar hay que elegir los ingredientes, cuidar todo el proceso hasta comerlos con todo el valor adquirido en el tiempo acumulado. No es coincidencia que los huertos urbanos y jardinería también tengan hoy un interés tan notorio por parte de la sociedad, es una práctica que se parece mucho a la fermentación por todo lo que hemos mencionado.

Umani desarrolla sidras libres y kombuchas, como ésta de cáscara de café. © Umani Fermentos.

¿Existe en México una tradición local asociada a la fermentación? ¿Hay culturas locales, indígenas o ancestrales que hayan usado este método con productos de su territorio para, por ejemplo, conservar, aprovechar materias primas disponibles, o simplemente buscar un mejor sabor?

Como en prácticamente todas las culturas del mundo, en México existen diversos fermentos, especialmente bebidas. Uno de los ejemplos más significativos es el pulque (bebida fermentada del aguamiel del maguey) que ha tenido un rol muy importante en su aporte nutricional, cultural y hasta el carácter religioso desde la época prehispánica, en la cual era tal su importancia que incluso existe la diosa Mayahuel dedicada a esta bebida.

Los fermentos mexicanos son múltiples, principalmente las bebidas como el colonche (a base de tuna),  el pozol (de maíz nixtamalizado con o sin cacao), el tejuino (a base de maíz),  el tepache ( a base de  cáscara piña),  el chamucho ( a base de ciruelas rojas), el Chilocle o Chiloctli ( a base de pulque con chile ancho y epazote), el xtabentún ( a base de miel y flor xtabentún), el balché (a base de miel de abeja melipona que se deja fermentar dentro de la corteza del árbol homónimo) entre otras. 

Tomatillos para encurtidos © Umani Fermentos.

¿Hacia dónde van sus próximas investigaciones y producción? 

Ahorita estamos enfocados en algunas colaboraciones muy interesantes, uno de ellos es con nuestros amigos de sexto colectivo, con quienes desarrollamos y comercializamos la sidra libre.  Lo especial acerca de este producto es que trajimos las manzanas de la Mixteca, una región en el estado de Oaxaca, pagando un precio justo y comprometiéndonos con las familias de la comunidad (en cuanto haya temporada de manzanas esperen la próxima sidra!) También justo ahora estamos añejando nuestra próxima colaboración con ellos, una salsa inglesa en la que añadimos algunos ingredientes mexicanos que le dan un sabor muy especial, para la cual estamos haciendo un garum (salsa de pescado) con koji y pescados de pesca sostenible mezclada con un macerado de varias frutas, especias y chiles en vinagres elaborados por nosotros.

Creemos, por otro lado, que la educación es vital, por lo que estamos colaborando con la Fundación Gasa Gallina para impartir cursos de fermentación que complementen la formación de los jóvenes que estudian gastronomía  en los CECATI (Centros de Capacitación para el Trabajo Industrial). Por otra parte, hicimos una propuesta para el FDZeeN de  Food Design Nation que consiste en acercar a los niños al mundo de la fermentación a través de algo lúdico con la intención de mejorar su relación con la comida.

Sin duda conforme lo permita el control de la pandemia queremos hacer más colaboraciones dentro y fuera de México, nos interesa mucho seguir generando diálogo y experiencias con proyectos que aporten valor a la comunidad.

Preparación de polvo de rosas. © Umani Fermentos

Para quienes viven en México y fuera de México. ¿Cómo podemos acceder a sus productos? 

Actualmente distribuimos únicamente dentro de México, nos pueden contactar por redes sociales estamos como @umani.fermentos . También nos pueden encontrar en restaurantes y tiendas locales dentro de CDMX, Querétaro y Sonora.

¿Podrían compartir alguna receta con nuestros lectores o algún dato para iniciarse en el universo de la fermentación?

El primer dato es que no le tengan miedo a los microorganismos ni a fermentar. El segundo es trabajar con higiene en cada etapa, esto es fundamental para obtener buenos resultados. Existe mucha bibliografía al respecto y también nosotros extendemos la invitación a que nos traigan dudas que tengan, siempre estamos atentos en redes sociales, principalmente Instagram @umani.fermentos para poder conectar con la gente a la que le interese el tema. Siempre anotar los datos más relevantes como la fecha de inicio, cantidades y cualquier cosa que les pueda servir como referencia en un futuro, ya sea para comparar resultados, repetir la receta o modificarla en caso que no salga bien.

Y por último, es que se atrevan a experimentar con los ingredientes que tengan cerca, lo más bonito es aplicar la técnica con diferentes elementos y obtener resultados únicos. 

A la mesa con los fermentos de kombucha, vinagre de mezcal y chucrut de Umani. © Umani Fermentos

Receta vegetales lactofermentados

Preparación 

30 min

Fermentación 

5 días – 1 año aproximadamente

Ingredientes 

– Vegetales y salmuera en una proporción de 2% de sal por 100% del peso del vegetal.

-Especias/hierbas para condimentar (opcional)

Instrucciones

-Enjuaga el vegetal con agua corriente, sin jabón ni desinfectante ya que necesitas de los microorganismos que están naturalmente en él para fermentar.

-Cortar el vegetal al tamaño que más te acomode, procurar que queden de un tamaño similar.

– Pesa la cantidad de vegetal y calcular el 2% del peso, esa será la cantidad de sal que añadirás. Por ejemplo, si tienes un kilo de col añade 20 gramos de sal.

-Mezcla el vegetal y la sal para que quede bien distribuida. Si quieres, este es el momento de añadir las especias y hierbas.

-En un recipiente apto para resistir acidez (vidrio, cerámica) compacta muy bien la mezcla de manera que no queden espacios vacíos (aire). Deja un espacio de 5-7cm entre la mezcla y la tapa, a esto se le llama espacio de cabeza.

– Dejar fermentar a temperatura ambiente.

* Crea un ambiente lo más anaeróbico posible, una buena opción para empezar es llenar un bolsa con agua, cerrarla y poner sobre la mezcla de manera que empuje los sólidos y los jugos del vegetal que se hayan liberado cubran la mezcla. Necesitas que los vegetales queden sumergidos, colocar la tapa del recipiente o plástico adherente para evitar el contacto con oxígeno.

*El tiempo de fermentación va a depender de la temperatura y especialmente de tu gusto, durante el proceso puedes ir probando para que decidas cuál es el punto ideal para ti. No hay una regla establecida, cada fermento es único. 

Nuestro colaborador invitado de hoy es el reconocido fotógrafo Jaime Rojo, quien expone su visión sobre la relevancia de las áreas protegidas en México y el mundo. A través de una serie de videos educativos, Jaime presenta la importancia de estos espacios para humanos y otras especies. Las áreas naturales protegidas (ANP) son porciones terrestres […]

Nuestro colaborador invitado de hoy es el reconocido fotógrafo Jaime Rojo, quien expone su visión sobre la relevancia de las áreas protegidas en México y el mundo. A través de una serie de videos educativos, Jaime presenta la importancia de estos espacios para humanos y otras especies.

Las áreas naturales protegidas (ANP) son porciones terrestres o acuáticas, representativas de los diversos ecosistemas presentes en el planeta y donde el ambiente original no se ha alterado profundamente. Por otra parte, los servicios ecosistémicos o ambientales, son los beneficios que los diversos ecosistemas brindan a las personas, vitales para el desarrollo humano y la actividad económica.

Las áreas protegidas suelen beneficiarnos a través de los diversos servicios ambientales que sus ecosistemas ofrecen. Estos incluyen la provisión de alimentos, el abastecimiento de agua, la regulación climática, la polinización, la protección contra tormentas, así como espacios para la recreación, entre muchas otras funciones. No obstante, el valor de estos servicios es poco visible y sus beneficios suelen ser erróneamente considerados como inagotables; en consecuencia no se valoran, por ser “invisibles” dentro del sistema económico. La falta de información sobre los beneficios económicos y sociales que generan las áreas naturales protegidas ha impedido que sean valoradas como un elemento esencial en los planes de desarrollo local, regional e internacional.

Cabo Pulmo – EcoValorMX from Jaime Rojo on Vimeo.

En este contexto, en México se implementó desde hace casi dos años el proyecto EcoValorMX, coordinado por la Comisión Nacional para las Áreas Protegidas de México (CONANP) y la Agencia de Cooperación para el Desarrollo Alemana (GIZ). Este trabajo nace de la estrecha cooperación entre México y Alemania para cumplir con los compromisos internacionales orientados a la preservación de la biodiversidad y la mitigación del cambio climático.

EcoValorMX está compuesto por un equipo dedicado a la valoración y divulgación de los servicios ecosistémicos generados por las áreas naturales protegida mexicanas, para así garantizar la conservación del patrimonio biológico del país. Actualmente, la iniciativa está realizando una evaluación económica de los servicios ambientales en tres ANP de México: Cabo Pulmo, en Baja California Sur; Cozumel, en Quintana Roo e Izta Popo en el Estado de México.

Esta evaluación, más que intentar ponerle “un precio a la naturaleza”, se enfoca en visibilizar en términos económicos el valor que tienen los servicios de los ecosistemas para la sociedad, a fin de que esta información permita elaborar políticas ambientales efectivas e incremente los presupuestos de manejo de las áreas protegidas. Para ello, también se ha generado material audiovisual capaz de comunicar el valor de estas áreas al público general.

En el siguiente enlace pueden encontrar algunas de las imágenes que realicé para ilustrar la historia de este proyecto. Los pies de fotos incluyen información económica sobre los resultados. Además, contamos con resúmenes de una página que explican en detalle los resultados para cada área. Para proteger, es necesario conocer, y nada mejor que la fotografía para valorar los paisajes y ecosistemas de México y el mundo.

Cozumel – EcoValorMX from Jaime Rojo on Vimeo.

Para los que no saben, los humedales son ecosistemas acuáticos que sostienen la biodiversidad y que nos proveen importantes elementos para la vida. En nuestro país los podemos encontrar a lo largo de toda la costa, en forma de estuarios y lagunas costeras, mientras que en la Cordillera de los Andes se desarrollan como salares, […]

Para los que no saben, los humedales son ecosistemas acuáticos que sostienen la biodiversidad y que nos proveen importantes elementos para la vida. En nuestro país los podemos encontrar a lo largo de toda la costa, en forma de estuarios y lagunas costeras, mientras que en la Cordillera de los Andes se desarrollan como salares, lagunas salobres, bofedales, vegas, ríos y lagos.

Los humedales abundan en Chile, pero también existen en muchas otras partes del mundo, en países como Perú, Colombia y México, entre otros, cumpliendo el mismo importante rol de equilibrio.

Sin embargo, estos esenciales espacios naturales están siendo amenazados. En efecto, estudios científicos demuestran que desde 1900 ha desaparecido el 64 % de los humedales del planeta, y en comparación con 1700, se calcula que se ha perdido el 87 % de los humedales a nivel mundial (MMA Chile).

Es por esto que la preocupación respecto a la conservación de estos ecosistemas ha sido un tema fundamental alrededor del mundo, y expresiones sociales, políticas y artísticas así lo demuestran.

Los humedales son lugares de gran biodiversidad, fotografía de José Gerstle.

Conservación de humedales en el mundo

Dentro de los esfuerzos políticos por proteger los humedales del planeta, está la firma del SMOT, o Sistema mundial de Observación Terrestre, y la Convención de Ramsar, el año 2006. «La conservación de los ecosistemas de los humedales es esencial no sólo para el suministro sostenible de agua dulce, sino también para conservar la biodiversidad y garantizar otros servicios necesarios para la salud y el bienestar de las personas en todo el mundo», declaró en la época el Subdirector General de la FAO, Alexander Müller, sobre esta convención, que hoy cuenta con 152 partes contratantes (FAO.org).

Desde ese entonces, y durante los años que se vinieron, el SMOT ha desempeñado una importante función en la supervisión y evaluación de los humedales, con el fin de afrontar la pérdida y el deterioro de estos ecosistemas.

«Las principales cuestiones de las cuales se ocupa el SMOT, como el uso de las tierras y el cambio de la cubierta vegetal, la gestión de los recursos hídricos, la pérdida de biodiversidad, el cambio climático, la contaminación y la toxicidad, ofrecen una sólida base para enriquecer nuestros conocimientos sobre la dinámica de los humedales, elemento decisivo en la evaluación del suministro de agua dulce, la demanda y la crisis en los sistemas sostenibles de alimentos y agricultura», informó la experta de la FAO Lucilla Spini.

Documental Chacahuita

En este contexto, y como una propuesta mixta entre arte y conservación, se enmarca el documental Chacahuita, obra audiovisual dirigida por la cineasta mexicana Juana Reyes Díaz y estrenada en 2016. Esta película es la historia de un pueblo en la región de la costa de Oaxaca, que hace veintidós años se organizó para pelear, defender y proteger sus humedales de una empresa extranjera, la cual pretendía establecer un criadero de camarones.

Sus protagonistas, Sadot, Margarito, Eusebio y Manuel, cuentan su historia de lucha, además de agregar datos de la situación actual de esos humedales en Chacahuita. Cabe destacar que la zona de Oaxaca alberga una rica diversidad cultural, donde conviven más de 16 grupos étnicos, dato no menor a la hora de analizar su sentimiento de arraigo y cercanía a la tierra.

De hecho, la resistencia de sus habitantes contra la empresa y sus fuerzas de represión quedan en evidencia en los 26 minutos que dura el documental.

Respecto a la historia que motiva a la directora, es precisamente su propio desarrollo humano y laboral. En efecto, Juana Reyes Díaz (nacida en 1988) es maestra de Educación Especial, bajo la perspectiva del respeto y la tolerancia hacia la diversidad. Forma parte del colectivo Distopía, que tiene como objetivo realizar encuentros culturales en las comunidades de la costa de Oaxaca. Además, es coordinadora del cineclub comunitario El Guamil y esta es su primera obra de este tipo.

En Chacahuita vemos como el cine se transforma en una herramienta de difusión de temas que podrían quedar en un total desconocimiento, o quizás, simplemente no superarían sus límites geográficos. Sin embargo, y gracias a cintas como esta podemos entender que la problemática de la conservación y protección de los humedales pasa de ser una resistencia local a una misión mundial.

 Muchas personas saben que hoy estamos viviendo la sexta extinción masiva en nuestro planeta, sin embargo siempre es una buena idea darle visibilidad a la problemática. Es lo que hizo el estudio de gráficos en movimiento “Maizz Visual”, que proyectó la fauna nativa sobre árboles en el Parque España, de la Ciudad de México. De esta manera, y […]

 Muchas personas saben que hoy estamos viviendo la sexta extinción masiva en nuestro planeta, sin embargo siempre es una buena idea darle visibilidad a la problemática. Es lo que hizo el estudio de gráficos en movimiento “Maizz Visual”, que proyectó la fauna nativa sobre árboles en el Parque España, de la Ciudad de México.

De esta manera, y rescatando el concepto de que los seres humanos observan a los animales desde tiempos inmemoriales, este proyecto llamado Animal Watching, presentó a los transeúntes del Parque España gigantescas cabezas animadas de animales, sobre los enormes árboles del lugar.

Fue diseñado para expresar la noción de que los animales también están mirando a los seres humanos, y en definitiva, no les gusta lo que estamos haciendo a sus hábitats. Entre los animales que se proyectaron se incluye un elefante, una iguana y un búho, entre otros.

Israel Villalobos, de Maizz Visual, comentó en el sitio Creators de Vice que “el estudio se especializa en instalaciones de video al aire libre y proyección de mapas, que han sido probados con video de proyección sobre árboles y vegetación desde 2013. Animal Watching apareció por primera vez en el Parque España en la Ciudad de México. En esta concurrida esquina donde Maizz Visual colocó el proyector, se atrajeron miles de personas durante las horas nocturnas del evento”.

Este mismo sitio asegura también que el concepto para la observación de los animales surgió de un artículo del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) afirmando que, en los últimos 42 años, la mitad de los animales silvestres en la Tierra han desaparecido debido al grave deterioro del hábitat.

Por esta razón, Maizz Visual decidió experimentar con imágenes de animales para hacerlos más visibles a los ojos de las personas que circulaban por el Parque. Imposible no verlos, al ser proyectados sobre los árboles, un elemento clave en sus hábitats.

«Utilizando diversos programas de animación y post-producción en 3D, animamos a las cabezas de los animales elegidos para cada set», explica Villalobos a Vice, señalando que él y José Morente buscaron cientos de imágenes para animarlas. También buscaron texturas y sombras que sabían que funcionarían bien una vez que el video fuera proyectado en hojas. Villalobos señala que la propuesta artística se basó en la personificación de los animales:

«Le dimos a los animales alguna apariencia humana: animales que se mueven, parpadean, hablan, miran al público y a la gente que pasa»

Finalmente, Maizz Visual planea seguir construyendo el proyecto Animal Watching, llevándolo fuera de México a varios festivales internacionales durante éste y el próximo año. Lo más interesante es que, dependiendo del país, esperan integrar nuevos animales en las proyecciones animadas.

La lengua es un sistema compuesto por signos que sirven para la comunicación entre un grupo de personas que comparte un territorio en común y, por ende, también experiencias y realidades. En tiempos premodernos, cada cultura desarrolló su propio código, el cual se fue heredando de una generación a otra configurándose como un patrimonio cultural. Sin […]

La lengua es un sistema compuesto por signos que sirven para la comunicación entre un grupo de personas que comparte un territorio en común y, por ende, también experiencias y realidades. En tiempos premodernos, cada cultura desarrolló su propio código, el cual se fue heredando de una generación a otra configurándose como un patrimonio cultural.

Sin embargo, con la modernidad llegó  la globalización, y con ella las formas de vida tradicional y sus costumbres se han acercado al abismo de la extinción.

Tan sólo en América Latina existen entre 400 y 1500 lenguas distribuidas a lo largo del continente y solamente en México se hablan 364 variantes lingüísticas, clasificadas en 68 agrupaciones lingüísticas y 11 familias lingüísticas (Fuente INALI, 2008). Por esto mismo, desde el 2003 este país posee la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas, en la cual se declara como «lenguas nacionales» tanto a las indígenas como el español, poniendo a todas las formas de expresión en el mismo nivel de importancia y respeto ante el Estado.

68 voces – 68 corazones es una serie audiovisual de cuentos animados creados para fomentar el orgullo, respeto y uso de las lenguas mexicanas creada por la productora Combo, financiado en un inicio por la Beca Coinversiones del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) y, posteriormente, por instituciones como el CANAL ONCE, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI). Actualmente, han desarrollado 20 videos que narran en diferentes códigos lingüísticos una historia, ya sea sobre la creación del mundo, de la Tierra, o de la predicción de las lluvias.

Este video narra en Náhuatl  un poema del escritor Miguel León Portilla que nos habla sobre la importancia de la trascendencia de la lengua

 

Este video narra un cuento Ch’ol (Estado de Chiapas) de tradición oral que explica cómo Ch’ujtiat, Dios del Cielo, creó a las especies que habitan nuestro planeta.

 

Su directora y creadora es Gabriela Badillo Sánchez (diseñadora gráfica) nos contó que esta serie de cuentos indígenas ilustrados y animados nació bajo la premisa de que “nadie puede amar lo que no conoce”.

“Esta serie busca dar a conocer la riqueza indígena que tenemos en México con el fin de ayudar a promover el orgullo y uso de las lenguas entre sus hablantes, una revaloración de su cultura e identidad. Por otro lado, el orgullo y respeto hacia toda la comunidad indígena entre todos los no hablantes, con la intención de ayudar a disminuir la discriminación hacia este sector y encontrar la belleza y riqueza en nuestra diversidad”.

En relación al proceso creativo, Badillo relata que el proyecto ha pasado por diversas etapas. La primera, fue la investigación en libros, museos e internet para conocer historias, tanto de la mitología indígena como de autores contemporáneos, que integraran el conocimiento sobre la creación, el origen de ciertos fenómenos, la lengua y la vida y la muerte según la cosmovisión de los diferentes pueblos.

 

La visión Huichol (Este de Jalisco) de cómo nació el primer amanecer desde el corazón de un venado que se convirtió en Peyote.

Y desde el año pasado, 68 voces-68 corazones se ha centrado en sumar a las comunidades “para que ellos nos cuenten la historia o tradición que les gustaría transmitir y plasmar, para lograr con esto involucrarlos para que sea un producto que lo sientan cada vez más suyo”, añade la directora.

“Nosotros buscamos ayudar a que su cultura se sienta más viva y no lejana del mundo en el que vivimos actualmente, que es justo un nuevo reto de algunas instituciones, subir a las comunidades a los medios digitales para que les sirvan como medio de comunicación, transmisión y enseñanza.¨

Estos materiales apuestan a crear no sólo un acervo sino también una herramienta que sirva para generar un sentido de orgullo, por su identidad, entre la comunidad, un orgullo entre los adultos mayores para que lo transmitan y una semilla que siembre un gusto en los niños y jóvenes en querer aprender, revivir y enaltecer su lengua y su cultura”.

Así también, la directora cuenta que esta iniciativa ha sido bien recibida por sus públicos, ya que les han llegado comentarios de personas que se identifican con alguna comunidad y logran ver la riqueza de su cultura a través de los videos. Además, se han percatado que muchos pertenecientes a comunidades indígenas están utilizando estos registros como herramienta de enseñanza lingüística para los niños.

Cabe señalar que desde el año pasado este proyecto ha sido apoyado por el INALI, un organismo del Estado mexicano que trabaja sectorizado en la sectorizado en la Secretaría de Cultura, reforzando la tarea educativa desde la integración del conocimiento originario. Y como se ha ido reconociendo lo auténtico del proyecto, este año lanzaron sus videos en el Canal Once (Televisora del Instituto Politécnico Nacional) por lo que la serie se puede ver en la televisión abierta mexicana, además de poseer este espacio en el sitio web del canal donde se profundiza en la experiencia y motivación de quienes trabajan en 68 voces- 68 corazones a través de varias entrevistas.

Así también han podido mostrar sus realizaciones en distintos espacios como la Cineteca y Festivales Nacionales e Internacionales. Sin ir más lejos, este año fueron seleccionados oficiales para la competencia de series animadas latinoamericanas del Quinto Festival Internacional de Animación Chilemonos de nuestro país.

¿Quiénes están detrás?

Los vídeos fueron realizados por COMBO ,una productora mexicana que se dedica a contar historias de diversas índoles a través del uso de dos herramientas: el diseño y la animación. Con ellas, han asesorado en temas de imagen, video y gráfica a diferentes iniciativas, tales como documentales, campañas de ONG’s y otros proyectos, asesorando de manera creativa diferentes producciones audiovisuales orientadas a la construcción de relatos.

Así fue como crearon 68 voces-68 corazones, una muestra más de lo que es el trabajo que desarrollan día a día. Gabriela Badillo dice que el punto común de los proyectos que han trabajado es “conectar y tomar la responsabilidad que tenemos como generadores de contenido y medio de comunicación para ayudar a crear un mundo mejor, dentro de lo que está en nuestras manos”.

Para ello, trabajan con diseñadores, lingüistas, ilustradores, entre otros profesionales dedicados al área de la comunicación y el diseño.

Captura de pantalla 2016-07-21 a la(s) 23.54.48