Joe Webb: El Imaginario Colectivo

Joe Webb (1976) es un artista británico quien vive y trabaja en Reino Unido, donde desarrolla y crea un imaginario surrealista a través de la realización de collages con imágenes de su colección personal de revistas. Estos ensamblajes de recortes aluden a temas relevantes en la actualidad, como el cambio climático, la desigualdad social y […]

Joe Webb (1976) es un artista británico quien vive y trabaja en Reino Unido, donde desarrolla y crea un imaginario surrealista a través de la realización de collages con imágenes de su colección personal de revistas. Estos ensamblajes de recortes aluden a temas relevantes en la actualidad, como el cambio climático, la desigualdad social y las guerras, problemáticas siempre presentes en el imaginario moderno.

La apuesta visual de Joe consigue unir imágenes que en su conjunto logran una figuración potente y sólida. De esta unión emerge una realidad que trasciende la imagen, el inconsciente colectivo y a todo espectador que se enfrenta a ella, porque logra evocar la urgencia del contenido de fondo.

Lo interesante en su propuesta es el desafío que plantea la contingencia de los temas que aborda, y como ellos se entrelazan en una nueva imagen, con un discurso que discurre entre lo irónico y lo bello. Para conseguir este objetivo, hay un trabajo importante de selección de recortes, que no pasan por retoques digitales, sino por la minuciosa selección de Webb.

Plough ©Joe Webb

Esa selección entre imágenes actuales con otras antiguas, nos evocan añoranza al pasado, al mismo tiempo que nos sitúan y dan una perspectiva sobre las problemáticas del presente. La interpretación del futuro queda a cargo del espectador y su postura ética, social y ambiental , respecto a éstos temas, que sacuden a quien observa, con ánimos de crítica el actuar apático contemporáneo de la sociedad.

Joe no apela a la subjetividad, sino que se dirige directamente al espectador, con ideas gráficas sencillas de alto impacto visual y social. Un gesto que resulta ser noble como el recorte y el collage, con ingenio, puede ser determinante y eficaz. Por ejemplo, en el collage de un hombre en tractor, en un paisaje árido y seco, con un fondo de explosiones y humo negro, impetuosamente se cuestiona a la sociedad y su estado anestesiado frente a problemáticas que están sucediendo frente a sus ojos, pero que la vida diaria, el consumo y la rutina tiene a los ciudadanos insensibilizados e insertos en la costumbre.

Así mismo, se evidencia en la imagen del mundo servido en un plato, una escena estremecedora, pues la cotidianidad y la poca consciencia de los humanos que habitan el planeta están consumiéndolo en la suma de los actos rutinarios.

On a Platter ©Joe Webb

Otro ejemplo es la melancolía que inspira el collage de una mujer mirando el planeta, como si tarde se hubiera dado cuenta del gran valor natural que tiene, o el absurdo de compartir en una piscina alrededor de un campo absolutamente seco.

Room With a View ©Joe Webb

El intercambio de imágenes y su combinación surrealista que el artista transmite, contiene más realidad de la que el espectador cree ver. La unión de este surrealismo vintage, lleno de nostalgia y desprendimiento, que pareciera ser habitual; revela una percepción que está inserta en una cotidianidad indiferente y a veces ingenua, que de pronto se encuentra con una realidad entrelazada que consigue reflejar una declaración que es enérgica y directa sobre el actuar real de la sociedad y lo urgente que este motivo necesita ser visualizado de manera evidente, cautivante y transgresora, como los collages de Joe Webb.

Hot Tub ©Joe Webb

Foto de portada: Mixed Up II, collage por Joe Webb

El surrealismo pop de Valerie Campos

La artista visual Valerie Campos, nacida en México (1983), país donde actualmente reside, creció en Los Ángeles, Estados Unidos, lugar donde surgió la inspiración visual para su obra de estilo lowbrow. Las calles de Los Ángeles, en California, son la inspiración visual de esta artista y el lugar del origen del arte callejero Lowbrow. Este […]

La artista visual Valerie Campos, nacida en México (1983), país donde actualmente reside, creció en Los Ángeles, Estados Unidos, lugar donde surgió la inspiración visual para su obra de estilo lowbrow.

Las calles de Los Ángeles, en California, son la inspiración visual de esta artista y el lugar del origen del arte callejero Lowbrow. Este movimiento artístico, también conocido como surrealismo pop, comienza en la década de los 70’ como una subcultura caracterizada por su estética irreverente, basada en el comic y la música punk; influencias presentes en la obra de Valerie.

Sus collages incorporan paisajes naturales y surreales, los cuales fusiona con elementos de la realidad y el espíritu como una forma de integración y reflejo de ambos estados, según comenta la artista en una entrevista con Creators en julio de este año. Esta introspección y mezcla con la realidad se ven plasmados en dibujos coloridos y expresivos, que contienen figuras humanas que trascienden en paisajes de ensueño; fauna y flora interactuando en un universo de utopía.

Para Valerie, el arte se convierte en un medio donde reflexiona sobre el mundo y su propia experiencia en él, experiencia que el mismo espectador puede sentir como suya, pues actualmente la interacción con la naturaleza se ha ido esfumando, pareciendo ser de ensueño; mientras en sus cuadros persiste una naturaleza fantástica, presentada en todo su esplendor. En ella, los animales, flores, plantas y seres humanos están compuestos en la misma escala y plano visual.

My heart (2016)

En sus obras domina un trazo de dibujo realista que se fusiona con imágenes oníricas donde se pierde la noción de la realidad, lo que compone una obra final en que, como señala la artista, se replantea la percepción visual, creando una realidad donde todo se mezcla en un mismo universo, un nuevo paradigma en que se logran unir elementos de dimensiones opuestas, pero que se encuentran en una misma imagen.

El uso del collage resulta asertivo en sus composiciones, pues aporta al lenguaje visual y al mensaje que la artista quiere transmitir; estimula y cautiva al espectador, ya que cada imagen puede leerse por sí misma, pero a la vez se articula con otras en un mismo discurso, obteniendo un juego perceptivo para quien observa. Además, en sus obras abundan los seres ambiguos, que oscilan entre lo ingenuo y lo perverso, reflejo de su inspiración en el surrealismo pop.

Disolution I (2016)

Nuestra cultura se ve reflejada en sus collages y pinturas, un subconsciente que narra historias de espacios naturales que se expanden más allá de lo real, experimentando un vínculo orgánico entre humano y naturaleza, lugares y personajes que conviven en los sueños. Aquí la razón no tiene cabida, todo muta, la ferocidad e inocencia pueden estar en la misma narrativa del campo visual, así el espectador puede ser quien la determina.

The persuit of hapinness (2015)