La diuca, dulce canto al sur del mundo

"Y un pájaro lo salva. Noche a noche, un pájaro salva al mundo. Un pajarito pequeño, 'gris plomizo, vientre y garganta blancos', que en el instante crucial, en el inmenso silencio de la noche patagónica, canta. Rompe a cantar. Y amanece. Es ella, la diuca, (la racadiuca, la 'yuquita' del cariño infantil). Y la vieja sabiduría del hombre de la tierra, la siempreverde palabra del pueblo, así lo enseña: 'La diuca no canta porque esté por amanecer. Canta para que amanezca'. (Extracto del poema “La lección de la diuca”, Edgar Morisoli, 2003).
Diuca diuca chiloensis. © Prêtre, 1833.

Esta especie pertenece al orden de los Passeriformes que abarca prácticamente a la mitad de todas las aves del mundo. Son aves generalmente pequeñas, con tres dedos hacia delante y uno hacia atrás (anisodáctilos) y se caracterizan porque muchas de ellas son reconocidas por sus particulares cantos y trinos, motivo por el cual también se les llama aves cantoras.

La diuca común (Diuca diuca) se encuentra sólo en el continente Sudamericano, principalmente en Chile, Argentina y el sur de Bolivia, aunque también existen algunos registros en Uruguay y Paraguay. Es común verlas en ciudades y campos, donde generalmente se observan en época reproductiva en parejas y/o en bandadas pequeñas el resto del año, pudiendo asociarse también con otras especies de aves. Se encuentra desde la costa hasta los 3.000 msnm, lo cual la hace una especie bastante fácil de encontrar y observar.

La diuca común (Diuca diuca) se encuentra sólo en Sudamérica. © wingsfromsouth.

Con una longitud de 17 a 18 centímetros desde la punta de la ranfoteca o pico a la cola, pertenece a la familia Thraupidae (semilleros) y se distingue de otras aves por su sobrio color plomizo dentro del cual destacan su garganta y centro del abdomen blancos con tintes acanelados en el abdomen bajo y subcaudales. Su pico cónico, corto y robusto, al igual que sus patas, son negruzcos. En las hembras e inmaduros, el gris es reemplazado en parte por tonos grises acanelados.

«La diuca ayuda a la mantención de las especies dentro del ecosistema en el cual vive, al ser un distribuidor de semillas a través de sus excrementos»

Su alimentación se compone principalmente de granos y semillas y ocasionalmente consume frutos e insectos, lo que la hace bastante terrestre a la hora de alimentarse ya que en el suelo encuentra su principal alimento. Entonces, así como otras muchas especies granívoras, la diuca ayuda a la mantención de las especies dentro del ecosistema en el cual vive, al ser un distribuidor de semillas a través de sus excrementos.

Diuca juvenil. © wingsfromsouth.

La época de nidificación comienza desde fines de agosto hasta febrero. El nido es una media copa de unos 10 centímetros de diámetro que está construido con fibras vegetales como palos, ramas pequeñas y además está forrado con materiales suaves como plumas. Generalmente, lo construyen a baja o mediana altura en matorrales o árboles frondosos. Sin embargo, hay registros que indican que también puede anidar en cavidades secundarias como nidos abandonados o hendiduras de construcciones. 

Si bien la diuca no es un ave muy territorial, en época de reproducción puede ser muy agresiva si alguna persona u otra ave se acerca a su nido. En cada postura pone de 2 a 4 huevos que tienen una base de color celeste verdoso pálido y sobre esta se presentan múltiples manchas y pintas de colores verdes oliva y ocres. Ambos padres incuban los huevos por cerca de 14 días y alimentan a los pichones por otros doce. Y aunque el alimento principal de esta especie son los granos y semillas, como se mencionó anteriormente, se ha registrado que los pichones son alimentados principalmente con insectos.

Diuca alimentando a un mirlo juvenil. © wingsfromsouth.

Durante la época de nidificación, esta especie es una de las preferidas del mirlo (Molothrus bonariensis) para parasitar, por lo que es común ver a padres de la especie diucas alimentando a juveniles de gran tamaño que corresponden a la especie mirlo.

Esta especie es confiada y se mueve ágil entre matorrales, pero una de sus peculiaridades distintivas es su canto melodioso, continuo y estridente que se escucha desde antes de la salida del sol hasta pasado el mediodía. 

La diuca común es una de las aves más abundantes en Chile y Argentina, lo cual la clasifica según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) en preocupación menor (LC; Least Concern) respeto de su estado de conservación. En otras palabras, no se encuentra clasificada bajo ninguna categoría de amenaza como serían aquellas “En Peligro Crítico”, “En Peligro”, “Vulnerable” o “Casi Amenazado”.

Una diuca tomando un baño © wingsfromsouth.

Tan abundante es la diuca, que más de alguna vez habrás escuchado expresiones chilenas que hacen referencia a esta especie, como por ejemplo “quedar mojado como diuca” dicho natural del sur donde hay mucha precipitación, o “Al canto de las diucas” para referirse a horas tempranas. Te invitamos a observar a esta ave y a descubrir su maravilloso canto, uno de los más lindos y melodiosos de Sudamérica.

La diuca común es una de las aves más abundantes en Chile y Argentina. © wingsfromsouth.

Sobre los autores

Gabriela Espejo y Juan Sebastián Espejo son dos hermanos amantes de la naturaleza, que han reunido sus experiencias profesionales para dedicar parte de su tiempo en la difusión del cuidado del entorno; Juan Sebastián es arquitecto y Gabriela es veterinaria. Juntos han desarrollado y concretado proyectos audiovisuales, fotográficos y artículos escritos sobre el maravilloso Chile natural que nos rodea. Les encanta hacer trekking y quedarse horas en un mismo lugar, observando y escuchando al entorno, para finalmente elaborar material educativo y de calidad.

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