Hacia una coexistencia con el ser humano: Reescribiendo la historia del puma en Patagonia

Texto y fotos por Nicolás Lagos Silva

Entre todos los mamíferos terrestres del continente americano, el puma tiene el récord de la especie con mayor número de nombres comunes. A lo largo de su distribución, desde el sur de Canadá hasta el Estrecho de Magallanes, son 84 los nombres bajo los que se conoce a este emblemático felino. Trapial, nahuel, pangui o león son algunos de los más comunes en Chile, pero sin lugar a dudas, puma – que en quechua quiere decir “animal poderoso” – es el más utilizado no solo en nuestro territorio sino en el resto de su distribución, a excepción de Estados Unidos.

Más allá de ostentar este título, detrás de esta variopinta colección de epítetos se encuentra el hecho de que el puma ha debido coexistir prácticamente en toda su distribución con distintas poblaciones humanas que han escogido sus propios apelativos para nombrarlo. Si bien este animal poderoso es un símbolo de gran relevancia que lo ha llevado a ser venerado por diversas culturas locales, en ocasiones la percepción del puma hacia las comunidades no ha sido del todo positiva. Al tratarse de un animal potencialmente peligroso, la gente le teme y prefiere tenerlo más lejos que cerca. En áreas rurales, donde se vive de la ganadería, la realidad es un poco más compleja. La interacción entre el puma y el ganado doméstico es algo que lleva ya más de un siglo, donde en ocasiones el felino ataca ovejas, llamas o cabras para alimentarse. En represalia, al verse afectado su sustento y principal actividad económica, el ganadero lo persigue e incluso lo mata. Una interacción que lejos de ser beneficiosa, ha perjudicado tanto a los pumas, quienes ven reducidas sus poblaciones; como a los ganaderos, quienes a pesar de controlar las poblaciones de puma, continúan viendo cómo sus pérdidas no disminuyen.

Este felino emblemático ha sido estigmatizado por ganaderos como una amenaza a ovejas y vacunos. © Nicolás Lagos.

En el extremo sur de su distribución, en el Parque Nacional Torres del Paine, si bien el puma encuentra protección y sus poblaciones se recuperan tras décadas de presión, fuera de sus límites el conflicto continúa sin variaciones. Sin embargo, aún hay esperanza. Algunas estancias vecinas al parque como Laguna Amarga o Estancia Cerro Guido han cambiado su manera de percibir e interactuar con el puma. Ya no se le persigue ni se le mata, sino que muy por el contrario, se le protege. Este cambio no llega de la noche a la mañana, y requiere de un largo trabajo. En Cerro Guido por ejemplo, perros protectores de ganado y disuasivos lumínicos están siendo utilizados para mantener al puma lejos, y de esta manera disminuir las pérdidas de ovejas. Esto, de paso, ha permitido disminuir también la animosidad hacia el gran felino.

Algunas estancias como Laguna Amarga o Estancia Cerro Guido han cambiado su manera de percibir e interactuar con el puma. Ya no se le persigue ni se le mata, sino que muy por el contrario, se le protege.

Como una manera de continuar con ejemplos como el de Estancia Cerro Guido es que nace el libro “En el límite: Puma en Torres del Paine”, un libro de divulgación acerca de la historia natural del puma, con información detallada acerca de la especie y acompañado de fotografías tomadas en estos sectores donde el puma hoy puede recorrer su territorio sin miedo al ser humano. El objetivo de esta públicación, además de dar a conocer a la especie, es aportar de manera directa a su conservación en Patagonia. Esto, porque el 100% de las utilidades provenientes del mismo serán destinadas a trabajar por la conservación del puma, aportando a que otras estancias puedan sumarse a este cambio de paradigma.

Gracias a iniciativas de conservación, comunidades de pumas y humanos poco a poco comienzan a convivir de formas más armoniosas en la Patagonia. © Nicolás Lagos.

A partir de la experiencia en Cerro Guido, y a través de una colaboración entre el Área de Conservación de la estancia y la ONG Panthera, el proyecto buscará trabajar junto a ganaderos locales para crear capacidades en estancias de Magallanes hacia la búsqueda de soluciones al conflicto entre la producción ganadera y la conservación del puma, además de aportar al establecimiento y aplicación de estándares para el turismo responsable de pumas en la región y educar a niños y niñas acerca de la importancia de la conservación del puma.

En una campaña especial de preventa del libro a un valor promocional, quienes estén interesados en tenerlo y aportar con su granito de arena a la conservación del puma podrán también acompañar el libro con impresiones impresiones fotográficas en alta calidad con inyección de pigmentos minerales sobre papel de cáñamo de 290 g/m2 de la línea Natural Line de Hahnemühle, realizado por Karkai Ediciones.

Para adquirir una copia del libro o alguno de los “packs”, pueden contactarse directamente con los autores, a través del correo libropuma@gmail.com. La fecha de entrega del libro estimada será para el mes de diciembre de 2021.

Quienes apoyen la publicación del libro podrán adquirirlo a partir de diciembre de 2021 junto con impresiones fotográficas del puma. © Nicolás Lagos.

Especificaciones técnicas del libro:

Libro bilingüe español/inglés

216 páginas, 20.5×26 cm

Tapa dura de 2.5 mm

Papel couché de 170 gr.

(*) El trabajo fotográfico detrás de este libro se ha realizado siguiendo las recomendaciones y protocolos de avistamiento de pumas de CONAF, y con los respectivos permisos de trabajo audiovisual al interior del Parque Nacional Torres del Paine.

Sobre el Autor

Nicolás Lagos Silva es Ingeniero en Recursos Naturales Renovables y Magister en Áreas Silvestres y Conservación de la Naturaleza, se dedica a la protección y conservación de los felinos silvestres en Chile, en especial del gato andino y el puma. Además, es un fotógrafo aficionado que disfruta de caminar y asombrarse con la belleza de la naturaleza.

Imagen de portada: Pumas en el Parque Nacional Torres del Paine. © Nicolás Lagos Silva

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