Alma Hidalgo: el poder de comunicarnos con las plantas

Alma Hidalgo nació en Perú. Sin embargo, muy joven migró, primero a Argentina y luego a Colombia. El año pasado vivió una temporada en Guatemala a las orillas del lago de Atitlán, aprendiendo de la sabiduría maya y su conexión con el fuego. Su alma itinerante la ha conducido por rutas selváticas, lagos, playas, caminos atestados de plantas y medicinas. Todos esos saberes ancestrales hoy los comparte en su proyecto Alquimia Ritual, donde explora desde diversas miradas culturales la medicina de las plantas, su energía, la vinculación con los astros y la sabiduría de la tierra. Lo anterior, con el gran deseo de volver a conectar con ella y vivir en equilibrio con los ciclos naturales.

Hoy Alma se encuentra en México, un nuevo viaje donde pasará una temporada para “aprender más acerca de la medicina de la tierra y los sagrados elementos en la cosmovisión mexicana“, dice. Endémico web habló con ella sobre cómo las plantas nos entregan su medicina para conectar con la naturaleza y entender que somos parte de ella. Sanar implica, entonces, volver a la unidad, reconocernos como seres pertenecientes a la Tierra. 

Alma Hidalgo es la creadora del proyecto Alquimia Ritual, donde comparte junto a otros talleristas cursos sobre herbolaria holística de forma online y presencial. © Alquimia Ritual.

Endémico web: ¿Qué es Alquimia Ritual? ¿Cómo surge tu proyecto? ¿Qué es lo que busca o cuáles son sus objetivos?

Alma: Alquimia Ritual nace de las ganas por compartir acerca de plantas. Durante la cuarentena me pude dedicar 24/7 al tema, allí empezó todo. Empecé trabajando con la energía de las plantas, más que con el componente medicinal propiamente tal. Mi intención es trabajar ese diálogo con las plantas. Las plantas son una medicina re-amplia, conocer una planta ya es un montón. Por eso invité a más talleristas, a herbalista especializados en otras ramas de la herbolaria y medicina ancestral y también a personas que tienen otros saberes, como la ayurveda, la medicina china o la cosmética natural. Existen muchas formas de trabajar con las plantas. 

Si tú me preguntas cuál es mi misión, diría que es ayudar a las personas para que ellos mismos descubran esa capacidad de volver a sentir y a saber de manera directa lo que nos dicen las plantas y la naturaleza. Muchas veces las personas buscan maestros, y sí, es una chance, pero si tú no te ayudas, si no despiertas y conectas, no sanará nada. Al final lo importante es reconocerte en las plantas, reconocerte en la naturaleza y así vas a sanar, si yo me echo en una camilla y que me hagan reiki me van a acomodar un rato, pero lo importante es aprender a sanarte tú. 

El humo de las plantas es una de las manifestaciones rituales más antiguas. Durante miles de años esta medicina se ha utilizado para purificar, proteger, hacer ofrendas y conectar con los espíritus y dioses a través de las plantas. © Alquimia Ritual.

¿Dónde surge el vínculo que tienes con las plantas? ¿Tienen algo que ver los viajes? ¿Con qué saberes te has encontrado en estos?

Antes de entrar en la medicina y lo holístico, antes de tener más conciencia, yo ya me sentía muy conectada con las plantas, con la belleza. Creo que no hay nada de superficial en admitir que vivimos en un planeta muy hermoso. Esto es parte de una recuperación, maravillarse de lo que tenemos en cada oportunidad lleva también a reconectar y a reconocer esa magia. Primero recorrí los bosques, el mar, los lagos, iba disfrutando todo. En cada lugar, siempre preguntaba sobre las plantas, cómo funcionan, siempre muy curiosa. Generalmente preguntaba a los guardaparques, a personas locales, hijas de curanderas, y conocedores de las plantas de su territorio. Con el tiempo empecé a secar plantas, a almacenarlas correctamente, a averiguar sus usos medicinales. Luego me dediqué a preparar tinturas madre, aceites, óleo macerados, pero lo mío va más por el lado de conexión espiritual y energética con las plantas. Ese siempre fue mi deseo desde un inicio, poder comunicarme con ellas. 

Mientras vivía en Colombia, el año pasado, decidí hacer un recorrido por Latinoamérica. Es un viaje en el que voy a aprender y enseñar. El plan es ir yendo hacia el sur, es un viaje largo. Pienso que para aprender algo siempre necesitas tiempo y observar el camino. Así, el 2021 llegué a Guatemala, al lago de Atitlán, donde estuve seis meses. Allí hay diferentes grupos mayas, fue una experiencia muy linda y profunda. Las nanas y los tatas trabajan mucho con los nahuales –las fuerzas cósmicas– con la ceremonia del fuego, y el cacao, que es bien distinto de lo que solemos imaginarnos. En los lugares tropicales está muy presente esta medicina, una de las tantas plantas de las que hemos estado muy desconectados. Esta desconexión es parte del dominio, de la colonización. Sin embargo, el cacao es la medicina del corazón y realmente ayuda a conectar, dependiendo de lo que tengas que trabajar. Por ejemplo, algunos toman cacao y los alivia realmente, sienten mucho amor y los miedos bajan; pero a veces el corazón nos cuesta porque tenemos miedo de amar, de abrirnos, entonces ahí puede saber súper amargo y cuesta mucho tomarlo. 

Mucha gente se interesa en las propiedades de la planta y la toman como si fuera una pastilla. Cuando uno trabaja una planta tienes que hacerlo considerando el espíritu y conciencia tuya y de la planta.

En tu IG te describes como herbolaria holística ¿en qué consiste esto? ¿Qué tradiciones se cruzan? ¿Cuáles son tus influencias?

Para mí todos traemos mucha información, experiencias y conocimientos, y siempre hay que tener en cuenta eso. No se puede perpetuar un uso aislado de las plantas. Mucha gente se interesa en las propiedades de la planta y la toman como si fuera una pastilla. Cuando uno trabaja una planta tienes que hacerlo considerando el espíritu y conciencia tuya y de la planta. Como es tu energía y tu conocimiento y aplicar el aprendizaje en tu relación con el vegetal. Esto nunca debería ser separado. A medida que vas ganando herramientas, vas aplicando y complementando, por ejemplo con reiki, o si trabajas con cristales, o con el fuego, porque todos los elementos acompañan. Entonces cuando haces una preparación o infusión te preocupas de usar agua que tenga una buena vibración. Todos esos caminos o conocimientos que tu ya tienes, todas esas herramientas se aplican a la preparación de las plantas, a eso es a lo que me refiero con lo holístico. 

Entonces el resultado será una medicina mucho más poderosa. Ahora, por ejemplo, soplé un poquito de rapé para que no hablara solo yo, sino las plantas, la medicina y los ancestros a través de mi, para poder hablar más bonito y lo necesario. La medicina potente hace la chamba, hace el trabajo. Todas las medicinas hacen su trabajo igual, pero si le pones un rezo, una intención, te puedo asegurar que es muy distinto. 

La intuición es la conexión con lo otro, dice Alma Hidalgo. © Alquimia Ritual.

En ese sentido, ¿consideras que la intuición es importante o es una forma de conocimiento también? 

La intuición es una forma de llamarle, otros le dicen tu maestro interno o tu espíritu. En realidad es bien amplio. Pero la intuición es siempre esa conexión con lo otro. La intuición es lo que está oculto, pero que es una percepción que va más allá. Al final todo te está hablando: tus guías, tus ángeles, tus ancestros, los elementos, la montaña, los lagos, las plantas, los guardianes de esos lugares. Entonces es importante hacer ejercicios que te permitan conectar para hacer crecer tu energía.

El sistema en el que vivimos desgasta nuestra energía, cuando mengua la energía menos capacidad tenemos para sentir lo que nos rodea. Es lógico, supongamos que no comes bien y estás toda débil, lo más probable es que no vas a poder chambear, no vas a poder hacer bien tu trabajo, no te vas a poder concentrar. Puedes ganar energía de muchas maneras, con yoga, reiki, oraciones, viajes, recargas en la naturaleza, etc. Cuando te recargas empiezas a ganar, a recuperar. Cuando te recuperas creces y tienes más posibilidades de conectar. 

Por otro lado, ¿qué piensas sobre los saberes occidentales, la medicina alópata, por ejemplo?

El desarrollo intelectual es bueno y necesario, pero también tenemos nuestro otro lado que ha estado muy abandonado de ese conocimiento directo del mundo. Hay muchos intermediarios: el libro, el curso, el guía, etc. Pero también hay que ocuparse de nuestro propio saber. Por otra parte, el conocimiento científico es importante, saber las dosis por ejemplo, porque las plantas tienen activos que pueden ser fuertes o tóxicos en cantidades elevadas. Entonces, sí, hay que estudiar y ser responsables. Si bien, no es mi especialidad la parte médica, es la que más me cuesta. Igual está todo relacionado. Lo físico, lo energético, lo espiritual al final son divisiones que hacemos nosotros para comprender mejor. Es importante estudiar, formarse, ver como funciona una planta porque todas son distintas y como decía Paracelso “en la dosis está el veneno”. Aunque a veces en esa toxicidad hay mucha ayuda, precisamente por su carácter fuerte pueden ayudar a sanar muchas cosas. Para eso es que hay que profundizar en cada planta.

Las plantas exceden la medicina y los problemas físicos, pueden ayudarte en problemas emocionales, relacionales, etc. © Alquimia Ritual.

Si tuvieras que elegir una planta maestra o guía ¿cuál elegirías y por qué? 

Es complicado, para mí todas son maestras. Las plantas pueden darte muchas más cosas que exceden la medicina. Por ejemplo, tú puedes tener un problema familiar, de pareja, en el trabajo, algo que no tiene que ver directamente con las plantas, sin embargo, ellas te pueden decir algo. Últimamente diría que tengo mucha conexión con los árboles. Yo estaba muy desconectada con mis raíces, de mi tierra y mis ancestros, como te contaba salí de mi casa muy pronto porque estaba escapando. Tengo miedo a la pérdida de libertad, por ahí hice una asociación que mis raíces me quitaban libertad. Con esa inquietud me acerqué a los árboles, fui a Tepoztlán, un sitio arqueológico a una hora y media del DF. Había un árbol maravilloso. Entonces se me ocurrió hablarle: “estás aquí, no te puedes mover”. Y él me explicó y me dijo “mira, aquí hay mucho movimiento, hay muchos mundos, llegan aves, ardillas, mariposas, por abajo hay agua, tierra y conexiones con otras raíces, somos los maestros del enraizamiento”. 

Las plantas te enseñan a cantar, a diseñar, a bailar, te pueden enseñar muchas cosas. Hace poco en una comunicación con el diente de león, esta planta me dijo que ella es una gran desintoxicadora, pero me dijo que esa purificación lo que hace a nivel más profundo es traernos claridad, y claridad es algo que necesitamos mucho. Al limpiar te trae comprensión, conexión. 

Para Alma Hidalgo el Diente de León es una gran desintoxicadora y puede traernos claridad y comprensión. © Timothy Dykes.

¿Qué ritual o tipo de ceremonia es tu favorita? 

Para mi los rituales o ceremonias de agradecimiento son los mejores. También pedir, pero desde la conciencia. En Guatemala, por ejemplo, el cacao lo toman como ofrenda. Esos regalos u ofrendas no son solo para nosotros, primero están los espíritus, allí entra el tabaco, que es un gran purificador, y además un gran comunicador, un mensajero que te conecta con los espíritus, los ancestros, los nahuales. Así como el cacao, el tabaco también es una ofrenda. Cuando las abuelas sacan plantas de la huerta, muchas veces dejan a cambio un poquito de tabaco: dar para recibir. Y en este dar ya hay mucha medicina. Cuando agradeces, con la información que mandas a tus células, estas se expanden. Muchas veces me preguntan por rituales para conseguir pareja y la verdad es muy raro pedir algo desde “el no tener”. Si tú crees que no tienes, ¡pues qué mensaje!

La separación es algo que hemos creado y ahí es cuando enfermamos, es en la unidad cuando volvemos a sanar

Finalmente, ¿Cuál es la relación entre la sanación propia y la sanación de la Tierra?

La medicina la encontramos toda en la tierra y en nosotros, hay que volver a esa unidad. Puede sonar cliché, pero hay que comprender que cuando vamos sanando también va sanando todo, no hay separación. La separación es algo que hemos creado y ahí es cuando enfermamos, es en la unidad cuando volvemos a sanar. La tierra nos sana y en la medida en que sanamos la tierra también está mejor y puede soñar mejor con nosotros. Fijate que cuando estamos enfermos tampoco podemos ver y entender lo que es bueno para nosotros. Por ejemplo, vamos a un lago y decimos que chido esta, lo disfrutamos, lo consumimos y lo destruimos, porque disfrutamos de una manera muy superficial, pero no entendemos que el lago somos nosotros también, entonces hay que cuidarlo como un templo, lo mismo que con nuestro cuerpo.

En el respeto, en el agradecimiento comenzamos a sanar, pero es un camino en el que estamos recuperando. Acá en latinoamérica tenemos la suerte de tener pueblos originarios que todavía resguardan mucha medicina ancestral. La tarea está en nosotros, de acercarnos con respeto, cada vez con más conciencia e ir recuperando. Ahí también está lo holístico. El conocimiento también se actualiza, si bien hay muchos conocimientos que son como una esencia que hay que respetar, también a veces para acercar a otras personas, hay que traducir ese lenguaje y acomodar algunas cositas de esa medicina para que siga expandiéndose, porque va cambiando la energía. 

Cada uno tiene una energía específica y por lo tanto cada planta trabaja distinto en cada uno de nosotros. Entonces hay que ver qué planta nos llama, cuales necesitamos, cuales quieren trabajar conmigo, quizás es por temporada, cuál es mi maestra. Es un camino de autoconocimiento. 

Para Alma, las ceremonias y rituales de agradecimiento son las mejores, solo con agradecer ya tienes un montón de medicina. © Alquimia Ritual.

Conoce más sobre Alquimia Ritual en www.alquimiaritual.com y en su Instagram @alquimiaritual

Últimas entradas del blog

Tiuque: el gran oportunista sudamericano

Una mirada hacia la ecología de nuestra alimentación moderna

Teoría Gaia: la tierra como un organismo vivo

Recrear Santiago con la memoria hacia abajo