Encuentros en el arte desde la Patagonia indómita

Sobre barcos y chalupas, grupos de viajeros chilotes llegaron a la Patagonia, cruzando el mar gélido desde el Archipiélago de Chiloé, durante el siglo pasado. Según el Museo Regional de Ancud, “la chalupa chilota es reconocida como una embarcación popular, versátil – multipropósito, la que en algunos momentos de la historia reciente estuvo dispersa por el territorio del gran Chiloé, llegando a tener presencia en los canales australes de la Patagonia”.

Como una forma de reconocer a esos aventureros que se asentaron en la zona, es que María Jesús Faúndez Alcalde y Sebastián Peña Zamora nombraron “La Chalupa” a su taller de grabado en Puerto Cisnes, en la Región de Aysén, que funciona como espacio creativo y de encuentro cultural desde el año 2015. Viven al final de una calle en Puerto Cisnes, ciudad de la comuna que lleva su nombre, en la zona norte de la región de Aysén. La capital regional, Coyhaique, queda a tres horas y media en auto en dirección al sur. Ambos son originarios de Santiago, pero hace 6 años que viven en la Patagonia, donde se conocieron por el programa Servicio País de la Fundación Para La Superación de la Pobreza.

Cortinarius magellanicus, xilografía, serie Atlas Fungi Aysén, 67 x 105 cm @ Taller la Chalupa

De cómo comenzó el taller, Sebastián cuenta que fue realizando pequeñas xilografías de aves. “Lo pensamos en un momento como algo para souvenir, pensando en el turismo. Algunas xilografías las pasamos a serigrafías y comenzamos a estampar productos como cojines, mochilas, bolsas, poleras. Ya el 2016 postulamos a un FONDART e hicimos un proyecto que se llamó ´Amphibia: representación de dos mundos’”.  

El taller La Chalupa se armó en el camino, llegando a ser más un espacio de difusión cultural que una tienda de objetos de recuerdo. Con el tiempo, María Jesús y Sebastián generaron otros contenidos dentro del taller -además de la producción gráfica de grabados- tales como ciclos de cine, trueques de libros, conversatorios; los vecinos pasaban a tomar mate. Para María Jesús, “es una invitación a observar, a generar espacios de diálogo que permitan, a su vez, generar reflexiones en torno al territorio, a cómo habitamos, a cómo nos relacionamos. Yo creo que el objetivo actual es fomentar espacios de diálogo en torno al arte y las distintas temáticas. Un espacio de encuentro con el otro”.

Su tema central es la difusión del patrimonio natural y la biodiversidad de la región de Aysén, desde la investigación y encuentro del grabado con otras disciplinas, dando lugar a espacios educativos, de creatividad y de diálogos, que se van entrelazando en una emergente red de cultura en esta zona.

Exposición KosMos 5. Líquenes de un territorio en Museo Regional Aysén (Coyahique) @ Taller la Chalupa

Proyectos para conectar y dialogar con el territorio

“Amphibia: representación de dos mundos”, fue un proyecto donde confluyó arte y ciencia, donde se puso en valor las especies de anfibios dispersas por la región, dos de ellas endémicas (la rana de Cei y la ranita de antifaz de Bahía Murta); y dos que se encuentran en estado vulnerable (la rana de sala y la ranita de Darwin). En lo material, se trató de quince xilografías de gran formato (100×70 cm), una de cada especie de anfibios de la región de Aysén. Se acompañaron con un texto, con un mapa de dónde encontrar las ranitas en la región y con fotografías, material que hizo el biólogo e investigador Víctor Raimilla, con quien también desarrollaron este proyecto colaborativo.

Para María Jesús, el objetivo del proyecto también era visibilizar los anfibios. “Están pocos observados, también está el tema de que llevamos un ritmo muy acelerado, la desconexión con el bosque. Estamos desconectados como especie con la tierra, con la biodiversidad, con todo lo que tenemos alrededor”, señala. Después de ese proyecto, expusieron las obras dentro de la región, presentándolas en Puerto Cisnes, Puyuhuapi, La Junta y Coyhaique, en sitios poco convencionales como, por ejemplo, en hospital y liceo. 

«Tetrapyrgos alba», xilografía, serie Atlas Fungi Aysén,71 x 87 cm. @ Taller la Chalupa

«Pleurodema thaul», xilografía, serie Amphibia, 70 x 100 cm. @ Taller la Chalupa

Luego iniciaron el proyecto “Atlas Fungi Aysén”, junto con otros artistas de la zona. “La idea era retratar doce especies de hongos desde la disciplina de cada uno de los artistas, generando un diálogo ya no sólo con la ciencia, sino que desde las diferentes técnicas, que eran la artesanía, la fotografía y el grabado”, explica María Jesús, y añade que “no solamente queremos representar las especies que hay en la región, sino que también hacer  un ejercicio de memoria, del lado un poco oculto de la ciencia porque no se sabe cuántas especies se pueden descubrir o hay lugares que aún está inhabitados por el ser humano”. 

Algo que ha sido transversal y distintivo del taller La Chalupa es su trabajo colaborativo e interdisciplinar, permitiendo el encuentro entre áreas que, normalmente, no conversarían. Así, por ejemplo, en “Atlas Fungi Aysén”, invitaron a la bióloga Laura Sánchez, quien realizó charlas introductorias al reino fungi en las inauguraciones de las exposiciones, generando también instancias de educación.

Nosotros tenemos que mostrar que aquí hay un patrimonio arqueológico enorme e invitar a la reflexión sobre quiénes realmente llegaron primero a la zona.

De a poco su trabajo llegó a más lugares y personas, quienes los invitaron a formar parte de colectivos de arte. “Fue importante recibir ese valor dentro de la región. No hemos gastado energía en ir a Santiago o a otras regiones, sino que nos interesa más el desarrollo acá”, dice Sebastián.

Sin embargo, la lejanía y el aislamiento en la Patagonia no han sido obstáculo para que siete ranitas hayan sido exhibidas en la 11va Bienal Internacional de Estampa Contemporánea de Trois-riviéres, Cánada; mientras que dos hongos fueron seleccionados para una Bienal de Grabado Contemporáneo en Rumania.  

Registro talleres de grabado para adultos, proyecto Gráfica Territorial. Experiencias de creación colectiva en localidades de Puerto Cisnes. @ Taller la Chalupa

Paralelo a “Atlas Fungi Aysén”, iniciaron su proyecto más personal, “Gráfica Territorial: Experiencias de creación colectiva en localidades de Cisnes”. Invitaron a 15 personas de diferentes edades y ocupaciones de Puerto Cisnes a reflexionar en torno a problemáticas del territorio, por medio de sesiones de cohesión grupal -dirigidas por María Jesús- y de técnicas de grabado, lideradas por Sebastián.  

“Fue muy bonito porque se visualizó que las problemáticas más importantes eran la crisis medioambiental, el individualismo y la pérdida del patrimonio material e inmaterial.” A partir de eso, se desarrollaron tres talleres de grabado. Dos impartidos por Sebastián (xeligrafía y serigrafía) y el tercero por una profesora y grabadora Cristina Pustela, de Puerto Aysén, en aguafuerte. En cada taller se trabajó con cada una de las problemáticas, enseñando la técnica y abarcando los temas desde lo gráfico.

“KosMos 5: líquenes de un territorio” fue un proyecto en el cual se utilizó el grabado verde o grabado ecológico, usando el tetrapack como matriz para estudiar una población de 30 líquenes de una misma especie que se encuentran aledaños al río Cisnes. Los líquenes, comenta Sebastián, son muy relevantes por su función ecosistémica en el territorio. “Sobre todo los de roca, que eran los que investigamos, son pioneros ecosistémicos. A medida que crecen, los líquenes erosionan la roca y eso permite la creación del suelo y luego la aparición de musgo, arbusto, y todo lo demás. Entonces era esta contraposición de usar este material de desecho – porque el tetrapack es una basura que genera el humano – con los líquenes, que son los primeros colonizadores cuando retrocede un glaciar”.

Muy importante para La Chalupa fue también poder acercar este proyecto a comunidades más aisladas, exponiendo en localidades como caleta Tortel y villa O´Higgins, donde culmina la Carretera Austral y a más de 700 km de Puerto Cisnes. Otros proyectos en los que actualmente participan son “Margen”, donde estudian la relación entre habitantes y el mar a través de la fotografía y el grabado utilizando desechos de salmoneras; y “Notas de Campo”, donde junto a otros artistas visitan distintos sectores de la región, explorándolos desde la visualidad.

Exposición serie Amphibia en 11va Bienal Internacional de Estampa Contemporánea de Trois riviéres, Canadá. ©Oliver Croteau.

Patrimonio arqueológico desde el otro lado

Del interés por proteger y resguardar el patrimonio y territorio de esta inmensa región, como dos áreas que conversan, es que surgió un importante proyecto con foco en el rescate del patrimonio arqueológico que, para María Jesús y Sebastián, tiene que ver con la historia de un lugar, con nuestros antepasados y, también, con lo que está en construcción dentro del presente, de aquello que está latente día a día en el territorio.

El proyecto se llama “De la otra parte de la tierra: acercamiento visual y antropológico a la colección arqueológica del Museo Regional Aysén”, al cual postularon con la antropóloga Alejandra Fuentes, el año 2019. “Es una investigación interdisciplinar de arte contemporáneo a la colección arqueológica del Museo Regional de Aysén. Elegimos la colección arqueológica porque es la menos difundida, estaba guardada en los depósitos del museo”, señala María Jesús.  

Desde la mirada del arte y de la antropología, la iniciativa busca dar a conocer diversos objetos arqueológicos encontrados en la región, pertenecientes a los grupos humanos de cazadores-recolectores que habitaron esta zona austral hace miles de años.   

Su más conocido legado arqueológico-pictórico es quizás la Cueva de Las Manos, sitio de gran valor encontrado en la actual comuna de Chile Chico, en el límite con Argentina. Pero hay mucho más por descubrir y seguir revelando. “Nosotros tenemos que mostrar que aquí hay un patrimonio arqueológico enorme e invitar a la reflexión sobre quiénes realmente llegaron primero a la zona. Hemos investigado desde varias aristas el encuentro desde la persona contemporánea y estas personas que vivieron hace mil años; cómo nos estamos comunicando a través de los objetos que se han encontrado”, reflexiona Sebastián.  

De ese proceso de selección de objetos e investigación gráfica (grabado), Sebastián rescata su acercamiento a las piedras. “Me han llamado mucho la atención las piedras, me han conectado con lo tridimensional, con la montaña. Ha despertado en mí un profundo amor por la cordillera que aquí se sumerge. También por los movimientos de las personas. Estamos estudiando la obsidiana, una piedra que se puede rastrear su origen; la que investigué ha viajado más de 320 km, desde Argentina”.

Como cierre de esta primera etapa, el proyecto “De la otra parte de la tierra: acercamiento visual y antropológico a la colección arqueológica del Museo Regional Aysén”, tiene contemplado un conversatorio en el Museo Regional de Aysén donde se expondrán los principales avances de este trabajo, actividad en colaboración con el equipo del museo y los arqueólogos del Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP), Amalia Nuevo y César Méndez, quienes también han asesorado la ejecución del proyecto. La actividad se proyecta para el primer semestre del 2021. 

Estudio de obsidiana. Detalle de matriz xilografía. Proyecto «De la otra parte de la Tierra». @ Taller la Chalupa

Resiliencia en la Patagonia

Hoy en el taller La Chalupa se piensa en un trabajo con la descomposición, vista desde una transformación del paisaje, observada desde el ser humano y desde la naturaleza, que se descompone a sí misma. “Nos llama la atención la transformación del paisaje, del territorio y de la naturaleza; y cómo la naturaleza nos transforma también a nosotros mismos. Desde ahí estamos indagando”, cuenta Sebastián. Su interés está en continuar generando estos espacios de encuentro, desde y para la región de Aysén; promoviendo un desarrollo más descentralizado de la cultura, pero también un desarrollo para la economía local.

Muchas veces, María Jesús y Sebastián se han preguntado por qué se han quedado en la Patagonia. “Para mí tiene que ver con que la sociedad contemporánea está super desterritorializada. Está de moda viajar, moverse, pero antiguamente había un amor por la tierra donde naciste. Porque si te quedas en un lugar y tienes esa conexión, vas a proteger ese lugar. Hoy vemos a una generación que estudió afuera y vuelve a trabajar. Me gustaría no moverme, hemos encontrado un nicho donde las cosas se dan de manera muy bonita y natural, siempre colaborando con diferentes personas”, comenta Sebastián al respecto.

Su lucha también tiene que ver con el resistir en ese lugar que aman y que los convoca. A pesar del clima y el aislamiento, histórico en esta región del país. El día en que se realizó esta entrevista, en septiembre de 2020, se confirmó el primer caso de coronavirus en Puerto Cisnes, donde sólo existe un hospital público de baja complejidad. Pero esa no es razón para que La Chalupa no permanezca resiliente, indefinidamente, aportando al arte y la cultura desde esta Patagonia indómita.

María Jesús, Sebastián y su hijo Tristán, en el taller. @ Taller la Chalupa

Imagen de portada: Hongo st junto a su matriz de grabado y herramientas, xilografía, 19 x 23 cm. @ Taller la Chalupa

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