Sumergirse en un relato poético en la voz de un animal que habita mar adentro y que también se acerca a sus costas. El tiburón, sus dientes afilados, sus aletas, aparece en las secuencias de la película Jaws del director Steven Spielberg (1975), que años más tarde fue televisada en pantallas de países latinoamericanos. En esas tomas, el animal navega las aguas y emerge a la superficie en planos cerrados que enfatizan su mandíbula dentada.

Se construyó a partir de la película un imaginario y referente masivo ligado al temor y a la amenaza: un depredador que incluso parece disfrutar de la violencia. Pero, más allá de esa representación, ¿qué sabemos realmente sobre estos peces, sobre sus dinámicas de convivencia? ¿De qué manera este relato se impone en lo que creemos conocer sobre un animal?
Jaws [tiburón], de la autora mexicana Xitlalitl Rodríguez Mendoza – publicado en Chile por la editorial Falso Azufre, en su serie de Ecopoesía dentro de la colección Poesía– reúne poemas que llevan a sumergirnos y pensar desde el agua, a nadar en el cuerpo de estos grandes peces que habitan profundidades y costas, aguas cálidas y frías. Y, con ello, como reconoce la autora, despertar sensibilidades interespecie y desmontar precisamente construcciones sobre el tiburón fijadas por el imaginario cinematográfico, ofreciendo, en cambio, una lectura literaria.
“Iré al grano, mi vida es dental; mi mandíbula retráctil. Quince hileras de dientes, mudas de dientes cada dos semanas, filas intercambiables, que corren en mi hueso dislocado, desfilan, avanzan, retroceden, ¡hacen olas! Un promedio de veinte mil dientes a lo largo de mi vida. Promociones, incorporaciones, perdidas. Mi vida es dental”, se lee en el poemario que alude en su diseño de portada a las variadas formas de los dientes de tiburones que permiten reconocer su especie.
En esa exploración poética, el animal aparece expuesto al turismo, a las miradas sulfuradas por el morbo ante aquello que se nos ha mostrado como peligroso, amenazante. Entonces, el animal aparece convertido en producto de la industria.
Vienen
a lavarse el sudor
en mi corral marino
me levantan de la cola
con ayuda de mi amo
a quien deben darle
50$ por foto.
La vida reducida a un recurso productivo. En ese desplazamiento, el tiburón deja de ser el depredador violento y pasa a ser víctima de la depredación humana, voraz, destructiva. La debacle planetaria es desde donde habla la autora, quien también se encuentra trabajando en un ensayo sobre la imposibilidad de seguir temiendo a los animales porque son ellos los que están siendo empujados a la extinción por la acción humana.
“De alguna forma, el miedo hacia la naturaleza ya no es posible si observamos los niveles de destrucción a los que hemos llegado. Por ejemplo, lo que está pasando con los incendios en la Patagonia de Argentina”, comenta a propósito de la devastación de miles de hectáreas de bosque nativo y plantaciones. Estas son las consecuencias de un sistema extractivo en el que se prioriza el monocultivo, provocando un ecocidio en el territorio patagónico.
“¿Quién va a temerle a un tiburón en medio de esto?”, se cuestiona la autora.

Sobre el lenguaje
El segundo capítulo del poemario, “Falsos Amigos” está dedicado al lenguaje/mundo lingüístico asociado al tiburón, en la traducción y sus significados. Es lo que ocurre con la palabra jaws que en inglés significa mandíbulas y no tiburón exactamente. Luego, también se advierte la diferencia entre tener alas y aletas, donde el sufijo en español -etas– se ha utilizado para construir diminutivos y palabras despectivas.
“La poesía logra que añadamos significados tal vez muy específicos a ciertas palabras, aunque no necesariamente las tengan en la lengua convencional. Eso me pareció muy bonito, porque ya para mí esa palabra significaba otra cosa que no necesariamente tiene que ver con ninguna de sus acepciones del diccionario. Entonces, sí efectivamente esta parte habla sobre lenguaje y estas tensiones que se crean entre lenguas y las imposiciones con las que lidiamos en Latinoamérica como el inglés, por ejemplo, que es una lengua impuesta, imperialista”, comenta la autora.
¿Será, entonces, que el animal también está construido de ese lenguaje que busca definirlo? ¿Hasta qué punto nombrar puede reducir aquello que se intenta atrapar en el lenguaje? Quizás, se lee en el poemario, muy similar a un acuario, el lenguaje también es prisión. Frente a eso, la poesía busca ser fuga.

Parir tiburón
Xitlalitl Rodríguez escribió este libro casi una década atrás. Sus preguntas de esa época están contenidas en este libro, sobre todo acerca de la maternidad. Se muestra una imagen de un vientre acuario para cuestionarse si es posible parir otras especies de animales que no sean humanos.
Quiero ser un acuario
no una incubadora
¿Cuáles son las ventajas de hacer esto?
No necesitamos más humanos.
Reflexiones sobre la sobrepoblación, la debacle planetaria, el colapso por la acción humana se deslizan en estos poemas, inquietudes que la autora también ha recogido de otras autoras que han pensado estos tópicos desde la literatura y la teoría.
La escritora, teórica feminista y bióloga Donna Haraway, por ejemplo -señala Rodríguez- le permitió comprender cómo las mujeres siempre hemos estado históricamente más cerca de los animales, tanto humanos como no humanos, al quedar a cargo de las labores de cuidados. Así también, la escritora, filósofa y ensayista francesa Élisabeth de Fontenay ha reflexionado sobre la exclusión de los animales de la filosofía, generando un conocimiento muy antropocéntrico.
En México hay un movimiento importante de poetas que están haciendo ecopoesía, como Maricela Guerrero, Mónica Nepote o Nadia Escalante, que han puesto la vida, las especies, la naturaleza y la comunidad en el centro de sus reflexiones literarias.
En tiempos de crisis climática, la poesía abre un espacio desde el cual emergen subjetividades que nos acercan a explorar el mundo sensible de la naturaleza. Palabras que desplazan la mirada, que nos invitan a observar desde otro lugar y que tensionan lo antropocéntrico. ¿Sueñan los tiburones? Se lee en estos poemas, y quizás es para pensarlo en tantas otras especies animales, vegetales. Explorar otros lenguajes. Un libro como una pausa dentro de la rapidez productiva que impone el neoliberalismo, para reflexionar a un ritmo distinto, sobre otras vidas y cómo convivimos con ellas. Un dispositivo que nos hace, sin duda, especular sobre el futuro.
Ficha técnica:
Nombre título: Jaws [tiburón]
Autora: Xitlalitl Rodríguez Mendoza
Primera edición en México, Guadalajara, 2015, Mantis Editores.
Primera Edición en Chile, Santiago, 2025, Falso Azufre.
82 páginas.
Imagen de Portada: ©David Clode
