El Gran Concepción se configura como una extensa área urbana en la región del Biobío, un territorio esculpido por estuarios, marismas, lagunas de agua dulce y diversos cursos hídricos. Desde la laguna Pineda —que actúa como centro intercomunal— las distintas ciudades y pueblos se despliegan en forma de abanico. Las áreas urbanas parecen dialogar con el paisaje que las sostiene, aunque esa relación no ha sido armónica siempre. Así, por ejemplo, la antigua ciudad de Concepción, originalmente emplazada en el actual territorio de Penco, debió trasladarse a su ubicación presente tras el devastador tsunami que, a mediados del siglo XVIII, arrasó la zona.
Esta historia urbana, entrelazada con el agua y sus dinámicas, no es un hecho aislado, constituye una expresión local de un fenómeno que se replica en múltiples ciudades del mundo, donde la expansión urbana tensiona constantemente los equilibrios naturales que la hacen posible.

En un contexto marcado por la crisis hídrica, el cambio climático y la expansión urbana, esta pieza audiovisual adquiere especial relevancia al poner en el centro a la biodiversidad asociada a los humedales y su rol clave en el equilibrio ecológico del territorio. El documental visibiliza la importancia de estos ecosistemas en la regulación hídrica, la mitigación de inundaciones y el soporte de vida silvestre, que sostienen la calidad de vida de miles de personas en el Gran Concepción. Este documental es un llamado a comprender que la naturaleza está aquí, con nosotros, sosteniendo nuestras ciudades y nuestras vidas.
Desde una perspectiva socioecológica, la obra invita a comprender los humedales no como espacios aislados o residuales, sino como infraestructuras vivas, profundamente interconectadas con la ciudad y con las dinámicas cotidianas de quienes la habitan. Así, el documental enfatiza que la protección de los humedales no es una tarea exclusiva de un actor en particular, sino una responsabilidad colectiva, que involucra a instituciones públicas, sector privado, comunidades locales y ciudadanía en general. Esta mirada propone una reflexión compartida sobre cómo avanzar hacia modelos de desarrollo urbano que reconozcan y resguarden estos ecosistemas como parte integral del territorio.
«El documental enfatiza que la protección de los humedales no es una tarea exclusiva de un actor en particular, sino una responsabilidad colectiva, que involucra a instituciones públicas, sector privado, comunidades locales y ciudadanía en general».
En este sentido, esta obra recoge una pluralidad de voces. A través de relatos y entrevistas a actores del sector público, privado, la academia y comunidades locales, se construye una mirada diversa y situada sobre los humedales del territorio. El documental recoge distintas opiniones, visiones y experiencias, muchas veces tensionadas entre sí, que dan cuenta de los conflictos, desafíos y aprendizajes que emergen en torno a la convivencia entre la ciudad y estos ecosistemas. Desde ese cruce de miradas, se propone avanzar hacia puntos de encuentro que permitan conciliar la conservación de los humedales con la existencia y el desarrollo de la ciudad, abriendo preguntas sobre cómo habitamos, gestionamos y cuidamos los espacios naturales.
Los humedales no pueden seguir abordándose desde miradas fragmentadas. Son infraestructuras ecológicas clave para la resiliencia del territorio y espacios donde confluyen legítimas demandas socio ambientales y urbanas. Su protección ha avanzado gracias al trabajo sostenido de organizaciones ambientales y comunidades, y también al marco que entrega la ley de humedales urbanos, que ha permitido fortalecer su protección. El desafío ahora es traducir ese avance en una gobernanza efectiva, donde el desarrollo urbano y las inversiones asuman plenamente los estándares ambientales que exige el contexto climático. Conciliar conservación y ciudad no es un lema, sino que requiere voluntad política, una planificación integral y un compromiso concreto especialmente de quienes inciden estructuralmente en el territorio.
En este sentido, Andrés Morales de Ciénaga Comunicaciones señala: «como realizadores nos interesa trabajar desde una mirada etnográfica, cruzando el cine con las ciencias sociales. En este documental reunimos voces de organizaciones, instituciones y del mundo privado para precisamente poner en diálogo sus diferencias y puntos en común sobre la gestión de los humedales urbanos en Concepción. Más que fijar una postura, buscamos abrir preguntas y dejar la película como una herramienta que pueda circular y generar conversación en la ciudad. En ese proceso fue clave recorrer el humedal Rocuant-Andalién en distintas estaciones y horarios, observando sus cambios y ritmos, y darle valor al sonido directo por sobre la música. Es una película que invita a estar presente y contemplar el paisaje y todos los flujos sutiles que lo contienen”.
Accede al documental a continuación:
Este documental fue desarrollado con el apoyo del Proyecto GEF Humedales Costeros, ejecutado por el Ministerio del Medio Ambiente, iniciativa que promovió la conservación y gestión sustentable de estos ecosistemas en la zona centro sur de Chile. La investigación estuvo a cargo de Loreto Álvarez Amado, y la realización audiovisual fue desarrollada por Ciénaga Comunicaciones.
Participaron en el documental:
Carolina Rojas Quezada, CEDEUS, Pontificia Universidad Católica de Chile.
Diego Durán Fuentes, Fundación Malvarrosa.
Andrea Aste Von Bennewitz, Municipalidad de Concepción.
Patricio Ortiz Soazo, Fundación Bandada.
Waldo Martínez Riquelme, Cámara Chilena de la Construcción.
Luisa Valenzuela Martínez, Red Humedales del Biobío.
Marcelo Vergara Lagos, Inmobiliaria Parque Andalién.
Cristián Cornejo Moraga, Seremi del Medio Ambiente, Región del Biobío.
Jaccia Adriazola Santibañez, Agrupación Comunitaria y Ecológica Playa Isla de los Reyes Rocuant.
Imagen de Portada: ©Loreto Álvarez


