“Contracorriente”: La oscura historia detrás de la salmonicultura en el extremo sur de América

¿Se puede pelear o no contra la salmonicultura? Esa es la pregunta principal que circula a lo largo de este nuevo documental que cuestiona la industria de los salmones en uno de los últimos lugares prístinos que quedan en el planeta y también una zona de interacción con aguas antárticas. Así, desde ambas orillas del canal Beagle, en el extremo sur de América, activistas chilenos y argentinos alzan la voz para dar cuenta de los peligros que implicará la inminente instalación de jaulas de salmones en este territorio y al mismo tiempo, ofrecer propuestas ciudadanas que atraviesan fronteras para dar un rotundo NO a la instalación de salmoneras.

El documental cuenta la historia de tres buzos que se sumergen en el canal Beagle para dar cuenta de las riquezas marinas que estarían fuertemente amenazadas si las salmoneras se instalan en este lugar. Crédito: @beaglesecretosdelmar 

Pero la cruzada no es fácil, nos cuentan los protagonistas de este documental, que incluye desde activistas, científicos, chefs como la destacada Narda Lepes, agentes políticos y habitantes del territorio ancestral como los representantes de la comunidad yagán de Puerto Williams. “Por su geografía, el sur Chile es un país que tiene costas y fiordos que le permiten instalar un montón de cantidad de jaulas que permiten que la industria del salmón sea la segunda economía después del cobre”, sostiene Martina Sasso, Coordinadora del Programa Marino Rewilding Argentina. A esta presión económica se le suma la falta de participación ciudadana en estas decisiones, donde en la mayoría de los casos, no se realizan consultas indígenas ni estudios rigurosos de impacto ambiental que den cuenta de las verdaderas y peligrosas amenazas que implica esta invasión de los ecosistemas marinos.

Destruir algo creado por humanos lo llaman vandalismo.  Destruir algo creado por la naturaleza lo llaman progreso.

“Sus cuerpos están completamente desfigurados y quebrados, les faltan branquias y hay piojos marinos por todos lados. Es por eso que ya no ves un salmón entero en el mercado. Solo ves piezas de salmón”. Con esta descripción, Yvon Chouinard, fundador de Patagonia, describe la salmonicultura para el documental Contracorriente.

El documental «Contracorriente» es la nueva producción de Patagonia para generar consciencia ambiental en torno a la industria salmonera que ahora se expande al sur. 

Producido por Sin Azul no hay Verde, el programa marino de Rewilding Argentina y con el apoyo de Patagonia, el film se estrenó hace unos días en Argentina y busca traspasar fronteras ante una problemática que une a Chile y el país vecino. Las imágenes de “Contracorriente” ponen la lupa sobre la cría intensiva de salmón y alerta sobre sus consecuencias irreversibles en los ecosistemas marinos, especialmente, en el Canal Beagle, uno de los posibles lugares de desembarco de la industria en Argentina.

La trama transcurre de la mano de tres buzos que se sumergen por primera vez en las profundidades del canal Beagle, en los puntos exactos donde se instalarían salmoneras en el país vecino. Allí logran registrar la riqueza de especies que habitan las frías aguas del extremo sur, biodiversidad que opera también como un llamado urgente a salvar nuestros mares. Cada visualización del documental se convertirá en una carta dirigida a la legislatura de Tierra del Fuego para pedir una ley que prohíba la salmonicultura.

“A diferencia de otros sistemas de producción, la salmonicultura se lleva a cabo en el mar, un ambiente incontrolable. Se introduce una especie exótica, antibióticos y residuos, quitándole el oxígeno y matando el ecosistema“, explica Martina Sasso, directora de la productora Sin Azul no hay Verde. “Cada diez años, estos centros se tienen que mover y cada diez años, un pedazo de mar se vuelve irrecuperable”.

El documental puede verse de forma digital y gratuita en la web www.noalasalmonicultura.com. Por cada visualización, se enviará una carta a la legislatura de Tierra del Fuego pidiendo el tratamiento del proyecto de ley que prohíbe la industria en la zona, el único lugar de Argentina donde podría instalarse. En mayo de 2019, después de una fuerte campaña de rechazo a la industria de parte de distintos sectores de la provincia, la actual vicegobernadora del lado argentino, Mónica Urquiza, presentó este proyecto que aún no ha sido tratado por la legislatura.

Sasso asegura que la provincia y Argentina están ante una oportunidad única: “Tierra del Fuego puede convertirse en la primera provincia del mundo en prohibir la salmonicultura y, como lo ha sabido hacer en otras oportunidades, transformarse en un faro y referente ambiental desde el Fin del Mundo“.

La geografía de fiordos y canales del sur de Chile hace que sus costas sean ideales para la instalación de jaulas de salmones, haciendo más difícil detener esta industria. Crédito: @beaglesecretosdelmar 

Los peligros de la salmonicultura y la experiencia chilena

La salmonicultura es la cría intensiva de salmones en jaulas flotantes del tamaño de canchas de fútbol que se instalan en el mar. La industria, ha demostrado sus efectos nocivos en cada ecosistema donde desembarca y en Chile no ha sido la excepción.

Hace solo unos meses, se escaparon 800 mil salmones en el sur del país. Esto se debe a diferentes razones que generan efectos irreversibles en el ambiente, como la ruptura de redes por otros animales, errores de manejo humano, o causas ambientales como tormentas.

Estos números reflejan una realidad frecuente en la industria, ya que según las cifras de Sernapesca, entre 2010 y 2018 hubo “87 eventos de escape de salmones”, señala un informe del 2019 de la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN). Los efectos de estos escapes son de un alto impacto ambiental, tal como indica el mismo documento, ya que surge “la competencia por el alimento con otros peces o pasar a convertirse en presa de depredadores a los que pueden transmitir parásitos y enfermedades”.

El documental chileno Estado Salmonero (2019), dirigido por Daniel Casado, producido por Patagonia y con protagonista al surfista profesional Ramón Navarro, expone el impacto negativo de la salmonicultura en el ecosistema, rastrea los orígenes de la industria y el mayor consumo per cápita de salmón de granja chileno a nivel global.

Sobre esta experiencia, Navarro dice que “Hoy se ha demostrado que la industria salmonera no es limpia y atenta contra el ambiente, las comunidades y los ecosistemas“. Por eso, Navarro lo describe así: “Se pueden perder especies endémicas enteras y es una actividad que afecta seriamente al turismo porque ya no tienes playas tan limpias como antes. Los ecosistemas son lugares muy frágiles. Una vez que se pierden, es muy difícil recuperarlos“.

El documental se introdujo en las profundidades del Canal Beagle para registrar su enorme riqueza y biodiversidad marina. Crédito: @beaglesecretosdelmar 

Para conocer más acerca del impacto de esta industria en el mundo, Patagonia produjo también el film  Artifishal, que explora cómo los criaderos de peces son una amenaza para las especies nativas y están contribuyendo a la involución del salmón salvaje.

Ve el tráiler en el enlace.

Conoce más de este tema, en el siguiente enlace.

Ve el documental Contracorriente en el siguiente enlace.

Ve el documental Estado Salmonero, haciendo click aquí

Imagen de portada: El documental sigue a tres buzos que recorren los posibles puntos donde se instalarían las salmoneras para mostrar el ecosistema marino en peligro. Crédito: @beaglesecretosdelmar

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