¿Por qué las aves no se mojan?

Por Gabriela Espejo y Juan Sebastián Espejo

Las aves son vertebrados que han conquistado diversos hábitats y se han adaptado exitosamente a éstos para perpetuarse desde hace miles de años junto con la evolución del planeta. Una adaptación exclusiva para estas especies son sus plumas que tienen que ver con su capacidad de vuelo y su termorregulación. ¡Las plumas permitieron a las aves  conquistar el aire y también el agua!

¿Se han percatado que las aves no se mojan cuando están bajo la lluvia o cuando se sumergen bajo el agua? Incluso si nos fijamos bien, es posible darse cuenta que el agua pareciera resbalar y ser repelida por el plumaje ¿Tienen las plumas un efecto impermeable que evita que la lluvia o el agua tome contacto con la piel de las aves? Si hacen el ejercicio de tomar cualquier pluma y la mojan, ésta pierde su forma ya que absorbe el agua, lo cual no sucede mientras las plumas forman parte del cuerpo de un ave. Entonces, ¿a qué se debe esta diferencia?

Pato criollo (Anas platyrhynchos domesticus). © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

Las plumas, mientras formen parte del plumaje, actuarán como una barrera impermeable evitando que el agua, ya sea por la lluvia o por la sumersión en algunas especies, tome contacto con el plumón y la piel. Lo anterior es posible gracias a la glándula del uropigio llamada también glándula uropígea, glándula del acicalamiento o glándula oleosa. ¡Pero atentos! No todas las aves tienen esta glándula. 

La glándula uropígea es un órgano sebáceo muy variable en forma y tamaño entre las especies de aves ya que, por ejemplo, las aves acuáticas la poseen de un mayor tamaño comparado con las terrestres. La glándula está formada por dos lóbulos que en su extremo caudal presentan unos poros excretores que secretan un aceite que tiene múltiples funciones, destacándose entre éstas permitir un acicalamiento efectivo y por tanto una limpieza e impermeabilización del plumaje. La glándula se encuentra cerca de la base de la cola, dorsal sobre las últimas vértebras caudales.

Chercán (Troglodytes aedon). © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

Además de la función impermeable del aceite que secreta esta glándula, llamado aceite de preen, se le atribuyen otras funciones como ayudar a mantener la flexibilidad de las plumas evitando que se éstas se rompan. En algunas especies, se ha observado que el aceite mantiene la integridad del pico córneo y las escamas en la piel de las patas. También se ha especulado que en algunas especies, el aceite contiene un precursor de la vitamina D; que se convertiría en vitamina D por la acción de la luz solar y la cual se absorbería a través de la piel. Otras funciones también descritas para el aceite de preen son de tipo fungicidas y antibacterianas, productor de feromonas e incluso actuar como un órgano cosmético ya que se ha observado que, por ejemplo en algunas especies de flamencos, el aceite secretado contiene carotenoides y pigmentos orgánicos que realzan el brillo y los colores en el plumaje.

Pero, ¿cómo llega el aceite a todas las plumas del cuerpo? Este aceite se transfiere cuando el ave restriega su cabeza y pico contra esta glándula y luego contra todo el resto del cuerpo incluidas la piel de las patas. 

Cisne de cuello negro (Cygnus melancoryphus). © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

Las especies que carecen de esta glándula no tienen sus plumas impermeabilizadas y por lo tanto se mojan al contacto con el agua. Algunas especies como guacamayos, palomas, emúes y avestruces, recurren a otros medios para mantener limpias y secas las plumas, como por ejemplo tomar baños de polvo.

Los cormoranes tienen una peculiaridad respecto del aceite de esta glándula, el cual es diferente al que producen otras aves marinas ya que no impermeabilizaría del todo para evitar que se formen burbujas de aire entre el plumaje y tengan que vencer la fuerza de subir mientras bucean. Entonces para secar su plumaje parcialmente mojado, deben recurrir a otras estrategias como exponer sus alas al sol. Ahora cuando observen a un cormorán sobre una roca con sus alas abiertas como “tomando sol” ya sabrán el porqué.

Yeco (Neotropic cormorant). © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

Además de las funciones de la glándula uropigeal, las aves tienen otras múltiples particularidades y adaptaciones morfológicas como su esqueleto de huesos huecos, su ranfoteca o pico córneo que carece de dientes y su excelente sentido de la vista por nombrar los más conocidos. Éstas características junto con otras, han permitido que las aves, descendientes de los reptiles, se hayan mantenido en el planeta por más de 140 millones de años.

Sobre los Autores:

Gabriela Espejo y Juan Sebastián Espejo son dos hermanos amantes de la naturaleza, que han reunido sus experiencias profesionales para dedicar parte de su tiempo en la difusión del cuidado del entorno; Juan Sebastián es arquitecto y Gabriela es veterinaria. Juntos han desarrollado y concretado proyectos audiovisuales, fotográficos y artículos escritos sobre el maravilloso Chile natural que nos rodea. Les encanta hacer trekking y quedarse horas en un mismo lugar, observando y escuchando al entorno, para finalmente elaborar material educativo y de calidad.

Imagen de Portada: En algunas especies de flamencos, el aceite secretado contiene carotenoides y pigmentos orgánicos que realzan el brillo y los colores en el plumaje. © Gwen Weustink.

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