ASOMBROSAS, TEMERARIAS E INTELIGENTES: UNA BREVE BIOGRAFÍA DE LARUS DOMINICANUS

Por Gabriela Espejo y Juan Sebastián Espejo.

Las gaviotas son aves que por lo general no despiertan mayor atención en las personas sólo por el hecho de que son comunes y fáciles de observar, siempre al alcance de una foto. No son especies que fascinen a todos como por ejemplo la observación de un cóndor, un picaflor o un ave rapaz, incluso a veces son consideradas aves cargantes y molestas por alcanzar en forma temeraria algún tipo de alimento inapropiado en su dieta ¿quién no ha visto videos en la web donde esta protagonista alada le “roba” alimento a un turista o incluso saca alimento envasado desde el escaparate de una tienda?

En general, las gaviotas se caracterizan por presentar un patrón de coloración relativamente uniforme; blanco, gris y/o negro, pero eso sí con las patas y picos de colores vistosos. Los dedos de las patas están unidos por una membrana interdigital y no presentan dimorfismo sexual aparente. Dependiendo de la edad (juveniles o adultos) y la época del año (época reproductiva o de reposo) presentan diferentes plumajes con lo cual, a veces, se torna un desafío poder identificarlas correctamente.

gaviota adulta y gaviota juvenil. © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

La esperanza de vida de una gaviota varía entre 10 a 20 años dependiendo de la especie que se trate, llegando a registrarse hasta más de 30 años en algunas de ellas. En Chile se encuentran 11 especies de gaviotas de las más de 50 que se registran en el mundo, pero en este artículo les presentaremos a la gaviota dominicana (Larus dominicanus) llamada simplemente gaviota, gaviota cocinera (en argentina), Kelp gull en inglés o Caucau en Mapudungún.

La capacidad de esta especie para explotar el consumo de fuentes de alimento de origen antrópico, es uno de los factores que ha permitido su expansión en ambientes marinos y dulceacuícolas a lo largo de todo el hemisferio sur, distribuyéndose en América, África, Australia y Nueva Zelanda, aunque también existen registros de algunos individuos en el hemisferio norte.

En Chile podemos encontrarlas durante todo el año en el área continental e insular. Se observan más comúnmente en las costas, aunque también hacia el interior, a veces a muchos kilómetros del mar. Se pueden ver, también, en zonas urbanas, semiurbanas, ríos, lagunas cordilleranas y lamentablemente en vertederos donde es muy común encontrarlas.

En Chile se encuentran 11 especies de gaviotas de las más de 50 que se registran en el
mundo. © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

Esta gaviota pertenece al orden Charadriiformes, familia Laridae y aunque a veces podemos encontrar individuos solitarios, lo común es verlas en colonias numerosas debido a que es una especie muy sociable.

Son aves ingeniosas, curiosas, escandalosas y expresivas que tienen métodos de comunicación complejos y una estructura social altamente desarrollada, aunque a simple vista sólo se perciba un griterío desordenado entre ellas. Son muy comunicativas tanto vocal como gestualmente, para llamarse y reconocerse producen sonidos ásperos y fuertes que recuerdan un llanto o gruñido. Los múltiples graznidos, gritos, ruidos guturales y lamentos son parte de una compleja red de comunicación que involucran comportamientos de sumisión, agresión, dominación y amenaza. Estas gaviotas son muy inteligentes y pueden aprender e incluso transmitir el aprendizaje a otros individuos. Estudios científicos han demostrado que pueden recordar, lo que explicaría cómo han descubierto la forma de aprovecharse de los errores y descuidos, por ejemplo, sacan provecho de lo que para los humanos es basura; para ellas, en cambio, es alimento.

En Chile podemos encontrarlas durante todo el año en el área continental e insular. Se observan más comúnmente en las costas, aunque también hacia el interior, a veces a muchos kilómetros del mar. Se pueden ver, también, en zonas urbanas, semiurbanas, ríos, lagunas cordilleranas y lamentablemente en vertederos donde es muy común encontrarlas.

Otra característica propia de esta especie es que son monógamas, es decir, siempre se aparean con la misma pareja, aunque ambos individuos permanezcan separados en época no reproductiva.

Esta especie, al igual que otras aves marinas, tienen la capacidad de beber agua salada ya que poseen un complejo sistema de filtraje y eliminación de la sal en su organismo que les permite convertirla en agua potable. Lo anterior gracias a una estructura llamada glándula supraorbital o glándula de la sal ubicada encima del ojo. Esta glándula funciona similar a un riñón ya que extrae la sal de la red capilar que pasa cerca del ojo y la elimina en forma continua a través del pico o mediante estornudos.

La glándula supraorbital o glándula de la sal se ubica encima del ojo, con ella filtra y elimina la sal de su organismo. © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

Desde un punto de vista fisonómico, es una especie de gaviota grande, cerca de 60 cm, con el dorso blanco y alas negras. La caracteriza un anillo ocular rojo, iris marfil y pico amarillo con mancha apical roja en la mandíbula inferior. Sus patas son de un color amarillo oliváceo. Los juveniles pueden ser confundidos con otras especies ya que éstos son de color café claro con manchas más oscuras en el dorso y alas. Su pico y patas son negras y la cola presenta una banda terminal oscura que pierde alrededor del tercer año. El plumaje juvenil se va aclarando a medida que pasan los años, se sabe que tardan hasta cuatro en lograr el plumaje adulto completo.

El plumaje juvenil se va aclarando a medida que pasan el tiempo, se sabe que tardan hasta cuatro años en lograr el plumaje adulto completo. © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

Según la categoría de conservación internacional (IUCN) esta especie está catalogada con “preocupación menor (LC)” (LC; abreviado desde el nombre original en inglés “Least Concern”), esto quiere decir que habiendo sido evaluada la especie, no cumple ninguno de los criterios que definen las categorías de “En Peligro Crítico”, “En Peligro”, “Vulnerable” o “Casi Amenazado”.

Son aves oportunistas con una enorme capacidad de adaptación en cuanto a la alimentación; se han adaptado a vivir en las ciudades, pasando de alimentarse en las costas y en el mar, a base de pescado, a alimentarse de los desechos humanos. Es común verlas siguiendo embarcaciones o estar en caletas de pescadores a la espera de algún resto que pueda quedar de la pesca.

Gaviota alimentándose de moluscos. © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

Son omnívoras, predominantemente carnívoras; su dieta es sumamente variada, se alimentan de todo tipo de animales como peces, crustáceos, reptiles, anfibios, vegetales, insectos, carroña, pájaros pequeños como palomas (hay registros documentados donde han atacado en vuelo), huevos de pájaros (tanto de otras especies como de la suya propia), polluelos, ratas, etc. Si sus presas aún están vivas, o son moluscos, las cogen con el pico y las dejan caer desde lo alto hasta que mueren o se abren. En algunas colonias, dependiendo de la disponibilidad de alimento, los adultos pueden presentar canibalismo, es decir, pueden llegar a comerse los pichones de otras parejas.

Un concepto interesante que se aplica en esta especie es el “cleptoparasitismo” o, dicho en otras palabras, la estrategia para alimentarse que consiste en robar el alimento que otra especie ha conseguido. Como ejemplo, se puede mencionar el robo de huevos de otras especies de aves, los cuales son soltados desde lo alto hacia el suelo, para que se rompan y así poder comérselos.

En invierno, las gaviotas se encuentran dispersas por la costa y en el interior de las ciudades. Cuando llega la época de reproducción se dirigen a las zonas de anidación que suelen ser las mismas cada año. Los machos llegan primero y emiten sonoros gritos de llamada (el canto es una áspera risa emitida con la cabeza extendida hacia adelante y abajo) a las hembras que les reconocen por la voz y así las parejas pueden reunirse de nuevo para la reproducción.

Para la creación de sus nidos, las gaviotas utilizan todos los recursos que estén disponibles. © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

Aunque se han descrito nidos en solitario, lo común para la especie es que nidifiquen en colonias donde se agrupan gran cantidad de individuos pero, eso sí, con los territorios bien delimitados, que son defendidos fuertemente por sus propietarios. Los nidos están situados a cierta distancia unos de otros y, a veces, son simples depresiones en el suelo, rocas o acantilado, pudiendo o no estar revestidos de material vegetal u otros sustratos como plumas, ya que para la construcción de los nidos, utilizan todos los recursos que estén disponibles.

La época de reproducción para esta especie tiene una relación directa con la latitud, iniciándose en forma posterior en las zonas más australes. En Chile, la época reproductiva puede ir desde agosto hasta marzo. Las puesta generalmente es de dos a tres huevos manchados de color pardo oliváceo. Son incubados cerca de 25 días y cuando nacen, macho y hembra se encargan de la alimentación de las crías. Aunque los polluelos se mimetizan bien debido a sus manchas moteadas oscuras, los padres deben protegerlos de los otros adultos, ya que el robo de huevos o de polluelos es frecuente.

Los padres deben proteger a los polluelos de los otros adultos, ya que el robo de huevos o de polluelos es frecuente. © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

Existe una asociación de las colonias de estas gaviotas con otras especies, como por ejemplo las loberías y también otras colonias de aves como los cormoranes y gaviotines. Lo anterior debido a su comportamiento de cleptoparasitismo y el aprovechamiento de los excrementos, como recurso alimenticio.

Ahora, cada vez que veas una gaviota dominicana sabrás que, a pesar de ser una especie común y fácil de encontrar, son también aves asombrosas temerarias e inteligentes, por lo que es importante su cuidado.

Polluelo de gaviota cerca del nido. © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

Bibliografía

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Sobre los Autores

Gabriela Espejo y Juan Sebastián Espejo son dos hermanos amantes de la naturaleza, que han reunido sus experiencias profesionales para dedicar parte de su tiempo en la difusión del cuidado del entorno; Juan Sebastián es arquitecto y Gabriela es veterinaria. Juntos han desarrollado y concretado proyectos audiovisuales, fotográficos y artículos escritos sobre el maravilloso Chile natural que nos rodea. Les encanta hacer trekking y quedarse horas en un mismo lugar, observando y escuchando al entorno, para finalmente elaborar material educativo y de calidad.

Imagen de Portada: © wingsfromsouth y cacoespejo_fotografía.

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